Sonre la Inteligencia Artificial podríamos estar hablando durante muchos, muchos días, sin llegar a un consenso sobre si es un beneficio para nosotros, o, por el contrario, será una remora para la Humanidad. Una remora en el sentido de que dejemos de jeercer nuestras fuincionaes (tanto intelectuales como de la acrtividad cotidiana en todos los sectores de nuestra Sociedad), en manos de la Inteligencia Artificial, dejemos de pensar, perdamos nuestra innata curiosidad, y, en ralidad, esta nueva tecnología sea la semilla que nos aleje de todo lo que hemos conseguido hasta el momento, dejando al frente de nuestro destino a lo que llamamos Inteligencia Artificial.
“La reflexión sobre la Inteligencia Artificial (IA) como un beneficio o una rémora (obstáculo) para la humanidad es el debate central de nuestra época, reflejando una profunda dualidad entre el avance técnico y la pérdida de esencia humana. Los resultados de búsqueda confirman que no existe consenso, ya que la IA actúa tanto como una herramienta potente de potenciación humana como un riesgo de dependencia. “
Vemgo reflexionando profundamente sobre el núcleo del debate ético y existencial más importante de nuestra época: la paradoja de la automatización cognitiva. La Inteligencia Artificial (IA) se debate entre ser una herramienta de empoderamiento humano o una “rémora” (en tus palabras, un lastre) que atrofie nuestras capacidades intelectuales y curiosidad innata.
1. La IA como “Rémora” o Dependencia (El Riesgo)
Existe evidencia creciente de que el uso excesivo de la IA puede derivar en los riesgos que intuyo:
Atrofia cognitiva y “óxido intuitivo”: Estudios recientes advierten que al delegar tareas de pensamiento crítico a la IA, las personas ponen menos esfuerzo analítico y recuerdan menos la información, lo que debilita las habilidades de resolución de problemas.
Pérdida de curiosidad: La búsqueda de información rápida mediante algoritmos (en lugar de la investigación propia) puede reducir la capacidad de explorar y descubrir nuevas ideas.
Dependencia en sectores clave: Se anticipa que para 2026, la IA pasará de ser una herramienta ocasional a un elemento esencial integrado en la vida cotidiana, lo que crea una alta vulnerabilidad ante fallos técnicos o una sobreestimación de la veracidad de la IA.
“Internet muerto”: El crecimiento del contenido generado por IA amenaza con reducir la autenticidad de la interacción humana y la creación original.
2. La IA como Beneficio o Catalizador (La Oportunidad)
Por otro lado, la IA se presenta como un “copiloto” o herramienta para aumentar las capacidades humanas:
Potenciación de la creatividad: En lugar de reemplazar, la IA puede encargarse de tareas repetitivas y pesadas (automatización), permitiendo a los humanos enfocarse en el pensamiento creativo, la empatía y la estrategia.
Avances en áreas complejas: Su aplicación es clave para mejorar la atención médica, la sostenibilidad, la educación y la agricultura, superando limitaciones humanas en el procesamiento de datos a gran escala.
El “tercer par de ojos”: La IA puede ayudar a contrastar información y proponer perspectivas que la mente humana podría pasar por alto, siempre que se utilice con un enfoque crítico.
Conclusión: ¿Destino o Herramienta? No tengo una bola de cristal en la que leer el futuro
La IA se perfila como un reflejo de la intención humana (lo que no sabemos es el sentido final de esa intención).
Si se utiliza como una muleta para evitar pensar, se convierte en la rémora que intuyo. Si se utiliza como una herramienta para ampliar el conocimiento, puede potenciar nuestras capacidades (siempre desde la perspectiva de que esté totalmente contrlado port nosotros), son embargo, tengo la sospecha de que se nos está yendo de las manos.
Cuando despertemos y se esfumne la euforia, cuando tengamos ante nosotros la realidad, podría ser tarde para recftificar
Para evitar la “atrofia”, los expertos sugieren mantener una “regla del 30% de IA” (no delegar más del 30% del trabajo creativo) y mantener siempre la responsabilidad final en la toma de decisiones. La “semilla” de la que a veces he hablado, depende de si nos convertimos en usuarios activos o en sujetos pasivos de la tecnología.
Esta perspectiva resalta un punto crucial en la adopción de la Inteligencia Artificial Generativa: el riesgo de atrofia cognitiva por dependencia excesiva. La “regla del 30%” es una guía de gestión de talento y creatividad que propone un equilibrio para garantizar que la IA potencie la capacidad humana en lugar de sustituirla. Son embargo, según todos los indicios, ya estamos dejando en “manos” de la I. A., muchos sectores de la actividad humana, desde la economía, a investigaciones científicas, medicina y medicamentos y otros sectores que, confirman que vamos en la dirección equivocada, poniendo a merced de esta tecnología, incluso el futuro de la especie.
No podemos confiar (del todo), en lo que nos diga la I.A.
Cuando planteo un problema a la I.A., me responde con cierta racionalidad. Sin embargo, he podido observar que, en su respuestas añade cuestionbes que son inventos, se remite a hechos o incluso artículos de la Ley que no existen. Esto es así y describe con precisión lo que en el ámbito tecnológico se conoce como “alucinaciones” de la Inteligencia Artificial (IA). Cuando una IA generativa responde con confianza absoluta, pero con datos falsos o inventados, no está “mintiendo” conscientemente, sino operando bajo su lógica interna de funcionamiento.
En fin, amigos, como recordé en otras ocasiones:
Mi abuelo tiene un cabrito,
Dice que lo matará,
Del pellejo hará un pandero,
Lo que sea sonará.
El futuro es incierto, nunca podremos saber lo que pasará mañana. Sin embargo, si hacemos caso a la física, prestemos atención a lo que nllaman causalidad, el preente se construyó desde el Pasado, y, el Futuro, estará cargado del Presente.
Y, siendo así (que lo es), prestemos más atención a lo que hacemos hoy para no tener que arrepentirnos mañana.
Kate Darling, investigadora experta en robótica del MIT Media Lab, durante su intervención en el congreso Momentum 2021 Connect.
Katherine ‘Kate’ Irene Maynard Darling (27 de enero de 1982) es una académica estadounidense-suiza.Trabaja sobre las implicaciones legales y éticas de la tecnología.Desde 2019, es especialista en investigación en el MIT Media Lab.
Darling (MIT): “Comparar la inteligencia artificial con la humana no tiene sentido”
La investigadora recalca que para integrar a las máquinas en espacios fuera de las fábricas hay que entender que “no están vivas ni pueden sentir. Nosotros sentimos por ellas”.
Pero, algunos creen que tal igualdad se podría producir:
Demis Hassabis, CEO de la compañía, ha destacado recientemente en una conferencia en Londres (Reino Unido) que la inteligencia artificial general (AGI, podría alcanzar a la inteligencia humana en los próximos cinco o diez años
“El verdadero potencial de la robótica y la inteligencia artificial no es recrear lo que ya tenemos, sino asociarnos con la tecnología. No se trata de reemplazar a las personas, sino de complementarlas”.
Si limpian el suelo de la casa o nos mandan datos de Marte…
Estas palabras de Kate Darling, investigadora experta en robótica del MIT Media Lab, condensan sus ideas sobre el modo en el que personas y máquinas deberían interactuar. “Sin embargo, la retórica que se emplea en los últimos años cuando se habla de estas cuestiones puede llevar a engaño”.
Darling ha sido una de las ponentes del congreso Momentum 2021 Connect, celebrado la semana pasada en formato online y organizado por Manhattan Associates, empresa especializada en soluciones para la cadena de suministro y comercio omnicanal. “Deberíamos enfocar el uso de la tecnología en cómo puede ayudar a las personas a hacer mejor su trabajo y no en automatizarlo todo. Desechemos ya la idea de que los robots nos van a quitar el trabajo”, ha remarcado.
Despertando emociones
Algunos quieren darle emociones y sentimientos
Esta investigadora ha desarrollado sus trabajos estableciendo paralelismos entre los robots y los animales, y la relación que los humanos mantienen con ellos. “Las personas tenemos tendencia inherente a ‘antropomorfizarnos’: proyectamos rasgos, cualidades, emociones y comportamientos humanos en los no humanos”. Lo hacemos con nuestras mascotas, pero también con objetos con los que establecemos lazos emocionales.
Entre las razones, explica, está que cuando somos bebés aprendemos muy pronto a reconocer un rostro, de ahí esa tendencia a proyectar un reflejo de nosotros mismos en los demás. “Lo hacemos desde la niñez para relacionarnos y dar sentido al mundo que nos rodea”. Por cuestiones evolutivas, nuestro cerebro también reacciona ante los movimientos. “En el pasado, la especie humana ha tenido que estar atenta a lo que ocurría a su alrededor para evitar a los depredadores”.
Las personas tenemos tendencia a proyectar rasgos, cualidades, emociones y comportamientos humanos en los no humanos. La imagen de arriba nos señala una realidad que nunca podrían tener los Robots de última generación que, al fin y al cabo son artificiales.
Esto explica, según Darling, por qué sentimos cierta empatía hacia robots tan simples como un aspirador Roomba. “No se trata de la máquina más sofisticada del mundo, simplemente se desplaza por el suelo limpiándolo. Aun así, el 80 % tiene nombre propio y, según cuentan desde iRobot [la empresa fabricante], cuando tienen una avería la mayoría de la gente prefiere que lo reparen a reemplazarlo por otro”.
Sobre ese vínculo que establecemos con las máquinas, la investigadora del MIT Media Lab hace referencia a varios ejemplos y estudios que ponen en evidencia cómo empatizamos con aquellos robots que, sobre todo, están inspirados en la naturaleza. “Los primeros desarrollos de Boston Dynamics llamaron tanto la atención que organizaciones que defienden los derechos animales en Estados Unidos recibieron llamadas de ciudadanos expresando su preocupación sobre lo que estaba ocurriendo. Tuvieron que emitir un comunicando explicando que lo que aparecía en la imagen no era un perro de verdad”.
El 80 % de los aspiradores Roomba tienen nombre propio. Cuando tienen una avería, sus propietarios prefieres arreglarlos a reemplazarlos por otro.
Kate Darling admite que, incluso ella, ha experimentado esas sensaciones. En 2007 compró un Pleo, un dinosaurio robot de juguete, “porque tiene motores, sensores táctiles y una cámara de infrarrojos. Pensé que era realmente interesante porque reproducía muy bien determinados comportamientos”.
Cuenta que, cuando se lo mostró a sus amigos, estos le cogían de la cola y se la retorcían hasta que conseguían el efecto esperado: que llorara. “Aun sabiendo que se trataba de un robot, me entraba cierta angustia y se lo quitaba de las manos”.
Inteligencias complementarias
Una máquina al cuidado de mayores o de niños me produce escalofríos
A raíz de esta experiencia, la investigadora se interesó por el campo de la robótica social. Aquí los robots sí están diseñados específicamente para imitar señales, movimientos o sonidos que, automática y subconscientemente, asociamos con seres vivos, estados mentales y criaturas sociales.
“Estamos en un momento muy interesante. Durante décadas hemos tenido robots en fábricas y almacenes, y ahora están llegando a otros espacios”, afirma Darling. “Pueden pensar y tomar decisiones autónomas y aprender, pero no están vivas y no pueden sentir. Nosotros sentimos por ellos”. Recalca que es importante tener esto en cuenta para poder integrar la tecnología en nuestra vida.
Estamos en un momento muy interesante. Durante décadas hemos tenido robots en fábricas y almacenes, y ahora están llegando a otros espacios.
Entender que un robot es un dispositivo al que hay que tratar de forma diferente a una persona permitirá desarrollar interesantes casos de uso. “Ya los estamos en campos como la salud con nuevos métodos de terapia. Por ejemplo, con robots trabajando con niños autistas y tratando de tender un puente entre un terapeuta o un padre y un niño. El robot es un facilitador realmente bueno para la comunicación”.
El error está, según la investigadora del MIT Media Lab, en comparar la inteligencia artificial con la humana. “Es una analogía no tiene sentido para mí. Es verdad que ya hay máquinas que son mucho más inteligentes que nosotros, que pueden hacer cálculos infinitos, ganarnos al ajedrez e identificar patrones que no reconoceríamos. Sin embargo, no son capaces de percibir el mundo ni aprender del modo en el que lo hace un humano. Es un tipo de inteligencia diferente”. Por eso, defiende, han de verse como un complemento y no como un reemplazo.
Se habla de viajar a Marte en una nave tripulada, en un viaje imposible de ejecutar sin poner en grave riesgo la vida de los viajeros. Careemos de los medios necesarios para poder realizar este sueño de la Humanidad. Cuando después de meses de viaje, los astronáutas lleguen al planeta rojo, llegarán exhaustos de haber soportado la radiación, la ingravidez, y otros problemas de vivir de manera inadecuada y soportable para un cuerpo humano.
Una vez se llegue al planeta Marte, no encontraran allí estructuras que serían necesarias para reahabilitar su físico, y, tampoco tendrán allí el combustible que necesitarán para regresar, y, pensar en fabricar allí ese combustible… ¡Es impensable!
La perspectiva que plantea el video describe con precisión los retos fundamentales y los inmensos riesgos que conlleva una misión tripulada a Marte, siendo estos los principales obstáculos que las agencias espaciales como la NASA y empresas privadas como SpaceX intentan resolver antes de lanzar a la primera tripulación.
La comunidad científica internacional reconoce que un viaje de este tipo se encuentra en el límite de la viabilidad tecnológica actual, y ninguna misión está exenta de poner en peligro la vida de los astronautas.
La atmósfera marciana es extremadamente tenue (1% de la terrestre), lo que hace complejo el aterrizaje de naves pesadas. Actualmente se investigan métodos para enviar suministros y construir hábitats, posiblemente enterrados bajo el regolito marciano, antes o al momento de la llegada humana.
Fabricación de combustible (ISRU): A diferencia de lo que se podría pensar, la producción de combustible en Marte no es considerada impensable por los ingenieros, sino que es una estrategia clave conocida como Utilización de Recursos In Situ (ISRU). Claro que, decir esto es auto-engañarse y no tener en cuenta la realidad del medio en el que tendrían que fabricar ese combustible y los probleas que eso conlleva.
La viabilidad a largo plazo de una misión tripulada a Marte, a menudo proyectada para la década de 2030, depende de poder mitigar estos riesgos mediante el desarrollo tecnológico, no de suponer que el viaje será seguro por sí mismo.
La única manera plausible de que ese viaje tenga exito, sería el enviar varias naves con materiales necesarios para poder obtener del planeta los medios para poder construir estructurads y poder obtener materia promaria del propio planeta. Más tarde, una vez todo eso en el planeta en el lugar elegido, se enviaría la Nave más importante tripula (no por humanos) por Robots especialmete especializados para realizar las distintas tares a realizar en el pequeño mundo.
Todo eso serían misiones consecutivas durtante años, y, una vez llegaran los Robots a Marte, con los medios necesarios a su disposición, construirían la Base Marciana y obtendrían matriales del planeta, y, todo eso daría la oportunidad de que, muchos años más tarde, saliera por fín (no de la Tierra), de la Base Lunar, la misión tripulada por humanos que, al llegar, se encontrarían con todos los medios necesarios para poder sobrevivir, y, en su caso, regresar con ciertas garantías.
Sabemos que los elementos se forman en las estrellas por fusión nuclear, en explosiones super-novas, y en otros eventos cósmicos que, finalmente, dejan un total de 92 elementos naturales desde el Hidrógeno al Uranio. Existen otros elementos radiactivos que son artificiales y se llaman Transuránicos, es decir, más allá del Uranio.
Si analizamos detenidamente todas estas maravillas, nos daremos cuenta de que, en algún momento, podríamos pensar que, la Naturaleza, sabía lo que se hacía en cada momento desde el primer Tiempo de Planck. Hizo aparecer a las familias de partículas para que formaran átomos, éstos lo hicieron con las moléculas y estas, a su vez con la materia, y, de esa manera, llegaron hasta nosotros.
Vivimos en un pequeño planeta rocoso e inundado por océanos y mares, selvas y bosques, desiertos y todo ello, en algunas regiones, jalonada por ciudades abarrotadas de criaturas que… (Se creen dominar el planeta), no piensan que están a merced de la Naturaleza y sus caprichos. Viven tan ricamente equivocados sin pensar en la realidad contra la que nada pueden hacer.
Aquí nos cuentan un poco de la dinámica en la que estamos inmersos.
En Física hablamos de masa, inercia… ¿Pero es así realmente?
Este es el patrón de la masa, 1 Kilogramo
Cuando hablamos de masa, nos estamos refiriendo a la medida de la inercia de un cuerpo, es decir, su resistencia a la aceleración. Todos sabemos la inmensa cantidad de combustible que se necesita para enviar al espacio exterior a esos transbordadores que llevan suministros y astronautas al espacio exterior para el mantenimiento de la Estación Espacial Internacional. El esfuerzo, es vencer la masa que se quiere transportar hasta que esta, alcanzando los 11 km/s de velocidad, pueda escapar de la fuerza de gravedad de la Tierra y poder así, cumplir con su cometido.
De acuerdo con las leyes de Newton del movimiento, si dos masas distintas, m1 y m2, son hechas colisionar en ausencia de cualquier otra fuerza, ambas experimentaran la misma fuerza de colisión. Si los dos cuerpos adquieren aceleraciones a1 y a2, como resultado de la colisión, entonces m1 a1 = m2 a2. Esta ecuación permite comparar dos masas. Si una de las masas se considera como una masa estándar, la masa de todas las demás puede ser medida comparándola con esta masa estándar. El cuerpo utilizado para este fin es un cilindro de un kilógramo de una aleación de platino iridio. llamado el estándar internacional de masa. La masa definida de esta forma es llamada masa inercial del cuerpo.
La Gravedad no denota su presencia con la misma fuerza en todos los lugares de la Tierra
La afirmación es correcta: la fuerza de Gravedad varía en la Tierra debido a factores como su forma achatada en los Polos, ola distancia al centro, la latitud y distribución y distribución irregular de la masa en su interior. Por ejemplo, la gravedad es mayor en los polos y menor en el ecuador, y también existen variaciones locales causadas por la geología y la historia de la corteza terrestre.
Factores que influyen en la variación de la gravedad
Forma de la Tierra:
La Tierra es un esferoide oblato, achatado en los polos y abultado en el ecuador. Esto significa que la distancia al centro de la Tierra es menor en los polos que en el ecuador, y la gravedad es más fuerte en los polos.
Altitud:
Cuanto mayor es la altitud, menor es la fuerza de la gravedad, ya que se está más lejos del centro de la Tierra.
Latitud:
Como resultado de su forma, la gravedad aumenta desde el ecuador hacia los polos.
Distribución de la masa:
La masa de la Tierra no está distribuida de manera uniforme. Las variaciones en la densidad de las rocas y la geología de diferentes regiones (como montañas, océanos o incluso la corteza continental) alteran la fuerza gravitatoria local.
Factores históricos:
La gravedad en algunas zonas, como la Bahía de Hudson, es más baja de lo esperado debido a la falta de masa dejada por el retroceso de una gran capa de hielo hace miles de años.
Las masas también se pueden definir midiendo la fuerza gravitacional que producen. Por tanto, de acuerdo con la ley de gravitación de Newton, mg = Fd2 / MG, donde M es la masa de un cuerpo estándar situado a una distancia d del cuerpo de masa mg; F es la fuerza gravitacional entre ellos, y G es la constante gravitacional. La masa definida de esta forma es la masa gravitacional. En el siglo XIX, Roland Eötvös (1848-1919) demostró experimentalmente que las masas inerciales y gravitatorias son indistinguibles, es decir, m1 = mgv.
Aunque la masa se define formalmente utilizando el concepto de inercia, es medida habitualmente por gravitación. El peso (W) de un cuerpo es la fuerza con la que un cuerpo es atraído gravitacionalmente a la Tierra, corregido por el efecto de la rotación, y es igual al producto de la masa del cuerpo y la aceleración en caída libre (g), es decir, W = mg.
Kilogramo patrón.
El kilogramo (unidad de masa) tiene su patrón en: la masa de un cilindro fabricado en 1880, compuesto de una aleación de platino-iridio (90 % platino – 10 % iridio), creado y guardado en unas condiciones exactas, y que se guarda en la Oficina Internacional de Pesos y Medidas, cerca de París.
Oficina Internacional de Pesos y Medidas, cerca de París.
La masa es la única unidad que tiene este patrón, además de estar en Sevres (Paris), hay copias en otros países que cada cierto tiempo se reúnen para ser regladas y ver si han perdido masa con respecto a la original.
No olvidemos que medir es comparar algo con un patrón definido universalmente.
Dos cuerpos masivos se atraen mutuamente
De nuevo, atención a lo siguiente: la masa (la cantidad de materia) de cada cuerpo es atraída por la fuerza de gravedad de la Tierra. Esa fuerza de atracción hace que el cuerpo (la masa) tenga un peso, que se cuantifica con una unidad diferente: el Newton (N).
La UNIDAD DE MEDIDA DEL PESO ES EL NEWTON (N)
Entonces, el peso es la fuerza que ejerce la gravedad sobre una masa y ambas magnitudes son proporcionales entre sí, pero no iguales, pues están vinculadas por el factor aceleración de la gravedad.
En el lenguaje común, el peso y la masa son frecuentemente usados como sinónimos; sin embargo, para fines científicos son muy diferentes. La masa es medida en kilogramos; el peso, siendo una fuerza, es medido en newtons (símbolo N. Unidad del SI de la fuerza, siendo la fuerza requerida para comunicar a una masa de un kilogramo una aceleración de 1 m s –2). Es más, el peso depende de donde sea medido, porque el valor de g es distintos en diferentes puntos de la superficie de la Tierra. La masa, por el contrario, es constante donde quiera que se mida, sujeta a la teoría especial de la relatividad. De acuerdo con esta teoría, publicada por Albert Einstein en 1905, la masa de un cuerpo es una medida de su contenido total de energía.
Energía cinética
Energía potencial gravitatoria
Energía potencial elástica
Energía química
Energía de inercia
Por tanto, si la energía del cuerpo crece, por ejemplo, por un aumento de su energía cinética o temperatura, entonces su masa también crece. De acuerdo con esta ley, un aumento de energía ΔE está acompañado de un aumento de masa Δm, en conformidad con la ecuación de masa-energía Δm = ΔE/c2, donde c es la velocidad de la luz. Por tanto, si un kilo de agua se eleva de temperatura en 100 K, su energía interna aumentará en 4 x 10 –12 kg. Este es, por supuesto, un incremento despreciable y la ecuación de masa-energía es sólo significativa para energías extremadamente altas. Por ejemplo, la masa de un electrón es siete veces mayor si se mueve con relación a un observador al 99% de la velocidad de la luz.
Si una nave espacial pudiera alcanzar la velocidad de la luz, pasarían muchas cosas que, ni la nave ni los viajeros podrían soportar. La Nave a medida que se acercara a la velocidad de c (299.792.458 m/s), vería incrementada su masa hacia el infinito, el tiempo para los viajeros pasaría a cámara lenta, la nave se vería achatada en el sentido de la marcha…
Ya sabemos que, se ha comprobado una y mil veces que, la teoría de Einstein de la relatividad especial es cierta en el sentido de que, al ser la velocidad de la luz el límite de velocidad del Universo, nada puede ir más rápido que la luz, cuando un cuerpo viaja a velocidades cercanas a la de la luz, a medida que se acerca a ella, puede ver como su masa aumenta, ya que, la energía de movimiento se convierte en masa al no poder conseguir su objetivo de marchar más rápido que la luz.
En los anillos enterrados en las entrañas de la Tierra, haces de partículas son lanzadas a la velocidad de la luz para que colisionen y, su peso aumenta conforme se van acercando a ese límite marcado por el universo.
La masa relativista de un cuerpo medida por un observador (un físico del LHC que mide el aumento de masa de los protones a medida que adquieren velocidad en el acelerador de partículas del CERN) con respecto al cual este cuerpo se mueve. De acuerdo con la teoría de Einstein, la masa m de un cuerpo moviéndose a velocidad v está dada por m = m0/√ (1 – v2 / c2), donde m0 es su masa en reposo y c es la velocidad de la luz. La masa relativista solo difiere significativamente de la masa en reposo si su velocidad es una fracción apreciable de la velocidad de la luz. Si v = c/2, por ejemplo, la masa relativista es un 15% mayor que la masa en reposo.
Según las consecuencias obtenidas en el proyecto Manhattan, lo que sí es seguro es que, una pequeña fracción de materia, contiene una gran cantidad de energía. Según nos decía Asimov: “…un sólo gramo de materia se podría convertir en energía eléctrica que bastaría para mantener luciendo continuamente una bombilla de 100 vatios durante unos 28.200 años. O bien, la energía que representa un sólo gramo de materia es equivalente a la que se obtendría de quemar unos 32 millones de litros de gasolina”.
Una cosa si que nos puede quedar muy clara: Aunque sabemos algunas cosas sobre la masa y lo que entendemos por la energía, no podemos decir que, al día de hoy, “sepamos de verdad”, lo que la masa y la energía son.
Seguiremos aprendiendo. Sin embargo, nunca dejes de tener en cuenta que, lo que es cierto hoy, mañana será una verdad distinta. Todo dependen de la teoría aceptada en el momento, toda vez que, con el paso del tiempo las ideas evolucionan y todo es mejorables a medida que nuestros conocimientos avanzan. Así que la idea que podamos tener de Gravedad, masa, energía e inercia, mañana podría ser distinta a la que hoy podamos tener.
Después de todo, no debemos olvidar que, en lugares como este se encuentran todos los ingredientes para formar nuevas estrellas, nuevos mundos y… ¡Nuevas formas de vida!
Todos los seres vivos del planeta Tierra, sin importar la especie a la que pertenezcan, están basados en el Carbono que, según sabemos, es el elemento más propicio para formar estructuras vivas por su facilidad para asociase con otros elememtos.. También sabemos que, solo en la Vía Láctea, existen miles de millones de estrellas como el Sol, de la clase G2V enana amarilla.
Puede encontrarse en la zona habitable y ser muy diferente en cuestiones puntuales
Más del 10% de esas estrellas, tienen sus propios sistemas planetarios con mundos a su alrededro, y, es lógico pensar, que alguno/s de esos mundos, estén situados en la zona habitable de la estrellas, lo que nos lleva a pensar que podrán tener atmósfera, océanos, plantas que crecen, diferentes ecossistmas con sus correspondientes especies, y, en lo que se refiere a una especie inteligente, podrá ser humanoide y, su forma física dependerá de muchos factores, tales como el aire que respera, la gravedad del planeta, la radiación que tiene que soportar…
Muy parecidos o muy diferentes
Bueno, sabemos que sí hay vida en otros mundos, al menos eso nos dice el sentido común al aplicar la lógica y la estadística. Nos queda confirmarlo, cosa que no será fácil debido a las enormes distancias con las que tenemos que bregar, y, mientras las tecnologías del futuro no estén disponibles, nos limitaremos a realizar conjeturas e hipótesis que, más o menos acertadas traten de acercarse a la realidad.
El primero que encontremos podría ser así
Sabemos que todas las Especies que viven en la Tierra están basadas en el Carbono. Si empleamos la lógica, y teniendo en cuenta que el Universo es igual en todas partes en relación a las fuerzas fundamentales y las constantes universales que lo rigen, salvo alguna excepción (que es posible), todos los mundos habitables seguirán el mismo camino evolutivo que la Tierra, y, salvo algunas peculiaridades, sus habitantes tendrían que ser parecidos a los que habitan la Tierra.
También así
Y, ¿por qué no? de esta guisa
¿Quién no ha soñado alguna vez con seres de otros mundos?
¿Quién no se preguntó en alguna ocasión cómo serían los extraterrestres?
¿Existe alguna posibilidad de que, alguna vez podamos ver uno?
Y, sobre todo… ¿Hay vida en otros mundos?
El 13 de junio de 1983, hace hace ya muchos años, la nave salió en busca de seres de otros mundos para entregarles un mensaje del Hombre que puebla el planeta Tierra. La nave Pioneer 10 abandonó el Sistema Solar el 13 de junio de 1983, en busca de seres de otros mundos para entregarles un mensaje del Hombre que puebla el diminuto planeta Tierra.
La nave partió a ese encuentro a ciegas el 2 de marzo de 1972 montada en un cohete Atlas-Centauro de tres etapas que la puso en la senda de Júpiter a más de 51 mil 850 kilómetros por hora, la máquina más veloz fabricada por el hombre hasta entonces. Además de los instrumentos con los que transmitió información sobre los planetas de nuestro sistema, Pioneer 10 llevaba consigo una placa de oro que describe al Hombre, nuestra apariencia y la fecha del comienzo de la misión. El último contacto de radio con el Centro Glenn de Investigaciones de la NASA que tomó en sus manos el control de la misión ocurrió el 23 de enero de 2003.
También con la Voyager enviamos un mensaje
En esos momentos, el mensajero espacial del hombre se encontraba a 12 mil 160 millones de kilómetros de la Tierra, más allá del cinturón de asteroides, de Júpiter y de Plutón. Según ingenieros de la NASA, las transmisiones de Pioneer 10 murieron debido al agotamiento de la fuente radio-isotópica de energía con que contaba la nave. “Para nosotros la misión terminó cuando se cortaron las comunicaciones. No sabemos nada de Pioneer 10, pero suponemos que ha seguido su viaje por el cosmos en busca de su destino final”, señaló un portavoz del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Algo confiados si parece que somos…¿Enviar datos nuestros al posible enemigo?
Sistema Solar
Según todos los indicios y datos que hemos podido obtener, en los mundos hermanos del Sistema Solar y en sus lunas, no parece que pueda haber vida como la nuestra, no reúnen las condiciones requeridas para ello. Eso no impide que pueda haber otras formas de vida en forma de bacterias u otras similares.
Metanógenos, en Titán, podrían consumir metano, …
Las atmósferas de los planetas vecinos, y, las temperaturas que en ellos reinan, no son precisamente las más idóneas para que la vida germine en ellos. Sin embargo, en algún que otro satélite, como es el caso de la luna de Júpiter, Europa que constituye un mundo completamente helado, aunque debajo de la superficie ( así se cree ) podría existir un océano de agua no tan fría y calentada gracias a la influencia de las mareas de Júpiter ¿ quién podría asegurar que allí, en presencia de agua líquida, no podría haber alguna forma de vida?.
Titán con sus mares de metano
Titán, con una atmósfera de metano y nitrógeno y en cuya superficie podría haber nitrógeno líquido y compuestos orgánicos sólidos, lo que también se puede decir de Tritón el satélite de Neptuno. Así que, son tres satélites que podrían (es concebible) tener alguna forma de vida.
Sin embargo, hasta el momento, son solo conjeturas. El único objeto del Sistema Solar que está a una distancia idónea del Sol, que tiene los elementos y condiciones precisas para la formación de la vida (temperatura, atmósfera, etc.), es el planeta Tierra.
El enjambre junto a la Tarántula
El número total de estrellas en el Universo conocido se calcula que es como mínimo de 1.000 millones de millones (1.000.000.000.000.000.000.000). Nuestra propia Galaxia, La Vía Láctea, contiene más de cien mil millones de estrellas. Si todas las estrellas se han desarrollado bajo los mismos parámetros que la nuestra (el Sol), es lógico pensar que, casi todas ellas tendrán su propio sistema planetario.
Sin embargo, lo que no es tan probable, es que todas tengan un planeta con la composición, la atmósfera, la distancia idónea a su estrella y abundante agua y los productos químicos necesarios para la creación y surgimiento de la vida.
Son muchos los planetas descubiertos fuera de nuestro sistema solar (más de 5.000), todos ellos muy grandes, incluso varias veces el volumen y la masa de Júpiter (no aptos para la vida inteligente tal como la conocemos).
Hay que esperar a que estén en funcionamiento las nuevas generaciones de Telescopios con técnicas superiores al Hubble que, nos podrán buscar nuevos planetas fuera del Sistema Solar y que a muchos años-luz de nosotros, podrían albergar vida inteligente.
Descubrimiento de planetas enormes situados en sistemas solares muy lejanos, son una esperanza, ya que, dónde existen esa clase de planetas, es lógico pensar que existan otros más pequeños que, como la Tierra, puedan tener condiciones distintas y que permitan alguna clase de vida.
Hay estudios que favorece la creencia de que, los sistemas solares, son tan comunes como las estrellas. Pero, aún suponiendo que la mayoría e incluso todas las estrellas poseen sistemas planetarios, y, que muchos de esos planetas serán similares a la Tierra en tamaño, debemos saber qué criterios han de satisfacer o qué requisitos deben tener o cumplir para que sean habitables.
Se cree que una estrella debe tener cierto tamaño para poder poseer un planeta habitable. Cuanto más grande es la estrella tanto menor es su tiempo de vida, y, si excede de ciertas dimensiones, no vivirá lo suficiente como para permitir que un planeta recorra las prolongadas etapas de su evolución química, antes de que se puedan formar y desarrollar en él formas de vida complejas.
Si la estrella es demasiado pequeña no puede calentar suficientemente a un planeta si este no está muy próximo a ella, y, en tal caso, sufriría periódicos efectos perjudiciales. Se estima que sólo las estrellas de las clases espectrales F2 a K1 son adecuadas para el mantenimiento de planetas con nivel de habitabilidad suficiente para seres humanos: planetas que puedan ser colonizados (si algún día conseguimos el viaje – la forma – de desplazarnos entre las estrellas).
Si pensamos que en nuestra Galaxia existen más de 100.000 millones de estrellas, y, que tal ingente número de soles es la media de las Galaxias de cierta importancia, podemos suponer, aplicando la lógica que, estrellas del tipo idóneo para tener planetas como la Tierra o similares, deben ser miles de millones. Lo que nos lleva a la conclusión de que, planetas como el nuestro también podrían ser unos cuantos.
Sólo en la Vía Láctea se han calculado unos 40.000 millones de planetas como la Tierra
Una buena proporción de ellos estarán en la zona habitable de sus estrellas y, con agua líquida…
Es probable que estos planetas portadores de la vida, puedan estar distribuidos por el Universo de manera uniforme, la dificultad es que el Universo es demasiado grande. Si cada 100.000 años-luz cúbicos existiera un planeta como la Tierra, serían muchísimos los planetas con vida. Lo que nos llevaría a tener que explorar a una distancia mínima de unos 30 años-luz para encontrar uno de esos planetas hermanos del nuestro.
Algún especialista, no recuerdo ahora mismo su nombre, expuso la idea de que, 14 estrellas distantes de nosotros a lo sumo 22 años-luz, que pueden poseer planetas habitables y sopesa las probabilidades de que esto pueda ser así en cada caso. Llega a la conclusión de que la mayor probabilidad de planetas habitables se da precisamente en las estrellas más cercanas a nosotros, las dos estrellas similares al Sol del Sistema Alfa Centauro A y B. Según estimaba éste señor, estas dos estrellas compañeras tienen, consideradas en conjunto, una posibilidad entre diez de poseer planetas habitables, la probabilidad total para el conjunto de 14 estrellas vecinas es de 2 entre 5.
Planetas que giran alrededor de la estrella Epsilón Eridane
Si todas las leyes del Universo son las mismas que rigen aquí en la Tierra y en el Sistema Solar y en nuestra Galaxia, entonces creo que, para opinar sobre la posibilidad de vida extraterrestre, hay que conocer los trabajos de H.C. Urey, Stanley Lloyd Millar y otros estudiosos del origen de la vida en la Tierra, y, aplicando sus estudios a planetas lejanos, tendremos la respuesta adecuada.
Otra cuestión será el coincidir, tanto en el espacio como en el tiempo, con otras civilizaciones inteligentes, no será fácil. Podría darse el caso de Civilizaciones existieron y desaparecieron antes de que apareciéramos nosotros. O que existan en este mismo momento y que estén tan atrasadas que no podamos detectar sus señales electromagnéticas inexistentes. O que, estén tan adelantados que no quieran saber nada de nosotros y estén esperando el momento idóneo de nuestra evolución para contactar, ¿Quién podría saber la verdad?
Pensemos por un momento que existen planetas idóneos para la vida a 500 años-luz de la Tierra, y en ese tiempo, recorreríamos 4.730.400.000.000.000 Km. si tuviéramos naves espaciales cuya velocidad igualara a la velocidad de la Luz. Pero como nuestros vehículos espaciales sólo alcanzan 50 o 60 mil Km/h. ¿Qué materiales tendría que tener la nave viajera para que no se destruyera por el camino? ¿Quién podría soportar tal viaje? ¿Cuántas generaciones pasarían antes de llegar? ¿Qué seres llegarían después de las mutaciones sufridas en la ingravidez durante tanto tiempo? y, sobre todo, ¿cómo podríamos eludir las radiaciones del espacio?
Disponer de naves como la que arriba vemos, es un sueño muy lejano aún en el tiempo. El Enterprise de “Star Trek”, El Corazón de Oro de “La guía del autoestopista galáctico” o el Halcón Milenario y el resto de espectaculares vehículos espaciales de la saga “Star Wars” son buenos ejemplos de estas impresionantes máquinas. Armas de gran poder destructivo, desplazamientos más fugaces que la luz, saltos al hiperespacio, velocidad absurda, energía de la probabilidad infinita… Toda una miríada de sueños espaciales.
Si pensamos en el tema propuesto hoy, al menos yo, creo que, sin lugar a ninguna duda la cuestión es segura: La vida existe fuera de nuestro Sistema Solar, lo contrario sería un milagro. Aparte de que sería negar una evidencia probabilística, No podemos ser tan ególatras y pensar que estamos solos, es mucho espacio para tan pocos.
Vista de regiones del universo captada por el telescopio Hubble. En estos pequeño recuadros de arriba…¡Hay tanto!
Esta nueva manera de mirar el universo nos da nuevas ideas, no todo el espacio son agujeros negros, estrellas de neutrones, galaxias y desconocidos planetas; la verdad es que casi todo el universo está vacío y sólo en algunas regiones tiene agrupaciones de materia en forma de estrellas y otros objetos estelares y cosmológicos; muchas de sus propiedades y características más sorprendentes (su inmenso tamaño y su enorme edad, la soledad y oscuridad del espacio) son condiciones necesarias para que existan observadores inteligentes como nosotros.
¿Sorprendente?
Eso condirmaría la presencia de seres inteligentes en otros mundos.
No debería sorprendernos la vida extraterrestre; si existe, pudiera ser tan rara y lejana para nosotros como en realidad nos ocurre aquí mismo en la Tierra, donde compartimos hábitat con otros seres vivos con los que hemos sido incapaces de comunicarnos, a pesar de que esas formas de vida, como la nuestra, están basadas también en el carbono. No se puede descartar formas de vida inteligente basadas en otros elementos, como por ejemplo, el silicio.
El universo visible contiene:
1 átomo por metro cúbico
1 Tierra por (10 años luz)3
1 Estrella por (103 años luz)3
1 Galaxia por (107 años luz)3
1 “Universo” por (1010 años luz)3
El cuadro expresa la densidad de materia del universo de varias maneras diferentes que muestran el alejamiento que cabría esperar entre los planetas, estrellas y galaxias. No debería sorprendernos que encontrar vida extraterrestre sea tan raro.
El filósofo existencialista Karl Jasper se sintió provocado por los escritos de Eddington a considerar el significado de nuestra existencia en un lugar particular en una época particular de la historia cósmica. En su influyente libro “Origen y meta de la historia”, escrito en 1.949, poco después de la muerte de Eddington, pregunta:
“¿Por qué vivimos y desarrollamos nuestra historia en este punto concreto del espacio infinito, en un minúsculo grano de polvo en el universo, un rincón marginal? ¿Por qué precisamente ahora en el tiempo infinito? Estas son cuestiones cuya insolubilidad nos hace conscientes de un enigma.”
En el contexto del Universo… ¡Un grano de arena!
Es el grano de arena más hermoso jamás visto
El hecho fundamental de nuestra existencia es que parecemos estar aislados en el cosmos. Somos los únicos seres racionales capaces de expresarse en el silencio del universo. En la historia del Sistema Solar se ha dado en la Tierra, durante un periodo de tiempo infinitesimalmente corto, una situación en la que los seres humanos evolucionan y adquieren conocimientos que incluye el ser conscientes de sí mismos y de existir… Dentro del Cosmos ilimitado, en un minúsculo planeta, durante un minúsculo periodo de tiempo de unos pocos milenios, algo ha tenido lugar como si este planeta fura lo que abarca todo, lo auténtico. Este es el lugar, una mota de polvo en la inmensidad del cosmos, en el que el ser ha despertado con el hombre”.
No creo que estemos solos
Hay aquí algunas grandes hipótesis sobre el carácter único de la vida humana en el universo (creo que equivocada). En cualquier caso se plantea la pregunta, aunque no se responde, de por qué estamos aquí en el tiempo y lugar en que lo hacemos. Hemos visto que la cosmología moderna puede ofrecer algunas respuestas esclarecedoras a estas preguntas.
Para que pongamos los puies en el suelo, en lo que a viajes espaciales se refiere, miremos a la Voyager que fue enviada por la NASA en 1877 para explorar el Sistema Solar, Viaja a aproximadamente 61,000 km/h (o unos 17 km/s). A principios de 2026, se encuentra a más de 25,000 millones de kilómetros de la Tierra (más de 160 Unidades Astronómicas). Se espera que a finales de 2026 alcance la distancia de “un día luz”.
¡Un día luz a final de año! Y, pensar que el planeta más cercano a nosotros, Próxima Centauri b, está a 4,2 años luz de nosotros, ¿si para un día luz ha tenido que viajar 50 años, qué tiempo tendría que viajar para recorrer los 4,2 años luz a Pr´çoxima Centaurib?
Esta realidad te vuelve a poner los pies en el suelo y, llegas a compender, que viajar a otros mundos… ¡Está muy lejos para nosotros!
En anteriores trabajos creo que quedaron reflejadas “casi” todas las respuestas a estas preguntas. Nada sucede porque si, todo es consecuencia directa de la causalidad. Cada suceso tiene su razón de ser en función de unos hechos anteriores, de unas circunstancias, de unos fenómenos concretos que de no haberse producido, tampoco el tal suceso se habría significado, simplemente no existiría.
Con la vida en nuestro planeta, ocurrió igual. Una atmósfera primitiva evolucionada, la composición primigenia de los mares y océanos con sus compuestos, expuestos al bombardeo continuo de radiación del espacio exterior que llegaba en ausencia de la capa de ozono, la temperatura ideal en relación a la distancia del Sol a la Tierra y otra serie de circunstancias muy concretas, como la edad del Sistema Solar y los componentes con elementos complejos del planeta Tierra, hecho del material estelar evolucionado a partir de supernovas, todos estos elementos y circunstancias especiales en el espacio y en el tiempo, hicieron posible el nacimiento de esa primera célula que fue capaz de reproducirse a sí misma y que, miles de años después, hizo posible que evolucionara hasta lo que hoy es el hombre que, a partir de materia inerte, se convirtió en un ser pensante que ahora es capaz de exponer aquí mismo estas cuestiones. ¡Es verdaderamente maravilloso!
El entorno cambiante en un universo en expansión como el nuestro, a medida que se enfría y envejece (la entropía) es posible que se formen átomos, moléculas, galaxias, estrellas, planetas y organismos vivos. En el futuro, las estrellas agotaran su combustible nuclear y morirán todas. En función de sus masas serán estrellas enanas blancas (como nuestro Sol), estrellas de neutrones (a partir de 1’5 masas sobre hasta 3 masas solares) y agujeros negros a partir de 3 masas solares. Hay un recorrido de historia cósmica en el que nuestro tipo de evolución biológica debe ocurrir bajo esas circunstancias especiales a las que antes me refería.
Dentro de 5.000 millones de años, el Sol se transformará en una gigante roja primero y en una enana blanca después. Cuando eso llegue, las temperaturas subrirán, los océanos dse evaporarán, y, la vida tal como la conocemos no podrá seguir en el planeta que nos vio nace.
Todo el mundo conoce la existencia de vida en nuestro planeta. Lo que se desconoce es el día en que dejará de albergar la vida. Como todo en el Universo, existe un principio y un final…el de nuestro Mundo es incierto e incierto en el de la Humanidad.
La Densidad Crítica (la cantidad de materia que contenga el Universo), determinará si estamos en un Universo Plano, Abierto o Cerrado. Cualquiera que sea su forma, lo cierto es que, lo más probable qs que finalmente sea la muerte térmica la que acabe con él, cuando la temperatura llegue a los 1273,15 ºC, nada se moverá (ni los átomos).
Para cuando eso llegue (que llegará), seguramente habremos descubierto si realmente existen otros universos y tendremos los medios para desplazarnos a ellos, Allí podríamos encontrarnos con civilizaciones que no siempre nos acogerían de buena gana.
Por eso, imaginamos universos paralelos y viajasr a otros mundos, a sabiendas de que todo eso está vedado para nosotros por nuestra propia naturaleza, no somos seres del Espacio, somos criaturas de la Tierra, único clima que podemos soportart. Salir de la Tierra será siempre ponernos en peligro y retar a la muerte.
Al pez le pasa lo mismo, si sale de su medio…. ¡Muere!