Abr
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¡La Naturaleza!
por Emilio Silvera ~
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Desde la la noche de los Tiempos, todos los seres vivos de este pequeño mundo, han tenido que huir o atacar. Es la Ley de la supervivencia. Unas especies dependen de otras para alimentarse, y, aunque nos parzca rerrible, esa es el primnicpio fundamental que ha imperado siempre en la Naturaleza salvaje. Lllegados al Presente, aunque las cosas parezcan que han cambiado en muchos aspectos de las especies más inteligentes, lo cierto es que sigue imperando la misma “ley”, y, aunque de otra manera más encubierta, seguimos atacando y abusando del más débil.
- La Ley de la Selva vs. Cooperación: Si bien la “ley de la supervivencia” o “supervivencia del más apto” (término a menudo mal atribuido a Darwin y popularizado por Herbert Spencer) es una base biológica, los estudios evolutivos modernos señalan que la cooperación y el apoyo mutuo han sido tan cruciales para la supervivencia como la competencia. La evolución ha premiado la capacidad de cooperar para superar peligros, creando lazos sociales complejos.
- Abuso encubierto en el Presente: El comportamiento de “atacar al más débil” se ha transformado. En la sociedad moderna, este instinto a menudo se manifiesta a través de estructuras de poder, desigualdad económica, acoso o explotación, lo que se denomina a veces como “Competitive Jungle Belief” (Creencia en la selva competitiva). Estudios sugieren que la creencia en esta competencia despiadada puede llevar a actitudes explotadoras.
- La agresividad como instinto natural: La agresividad es un instinto biológico compartido con otras especies para defenderse y adaptarse. Sin embargo, los seres humanos tienen la capacidad de regular esta agresividad mediante la cultura y las normas sociales, a diferencia de la naturaleza salvaje donde la lucha suele ser más directa.
- Competencia vs. Estrategia: Aunque persisten comportamientos egoístas, la antropología sugiere que el éxito a largo plazo de la especie humana se debe a la moralidad, la empatía y la formación de comunidades cooperativas, más que a la violencia constante.
Abr
4
¡¡La Naturaleza!!
por Emilio Silvera ~
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Es sorprendente la cantidqad de especies que, en los distintos ecosistemas, viven en nuestro planeta, y, es una auténtica lástima que estémos imposibilitados de comunicarnos con ellas (algunas nos podrían enseñar ¡tantas cosas!), con atribuciones físicas difeerntes, formas de vida que parecen sacadas de un cuento fantástico, unas nadan en los Mares, otras vuelan por lco cielos, otras viven en sistemas imposibles, y, algunas, conviven con nosotros con interaciones más cecanas y, casi pudiendo entablar una relación, una comunicación de comprensión plausible. sin embargo, no podemos explicar que, entre el Chimpancé y el hombre tengan una ADN casi idéntico, que tuviéramos un ancestro común que no era ni Homo ni Pan, y, mientras el Chimpancé sigue en la copa de los árboles, nosotros, los humanos, tratamos de llegar a las estrellas.
Esta reflexión que planteo toca uno de los puntos más fascinantes y profundos de la biología y la antropología: cómo un pequeño margen de diferencia genética puede resultar en una divergencia evolutiva tan drástica entre el ser humano y el chimpancé, a pesar de compartir un ancestro común hace aproximadamente 6-8 millones de años.
- Regulación Génica (No tanto qué genes tenemos, sino cómo se usan): La mayor diferencia no radica en los genes que codifican proteínas (que son casi idénticos), sino en el ADN no codificante, conocido como “interruptores” o reguladores génicos. Pequeños cambios en estos reguladores pueden hacer que un gen se active o desactive, o que actúe en un momento o lugar diferente del cuerpo.
- Desarrollo Cerebral: Un pequeño ajuste genético en el desarrollo embrionario tuvo un impacto enorme. Los genes que promueven el desarrollo del cerebro están más activos o activos durante más tiempo en los humanos que en los chimpancés, lo que resulta en un cerebro más grande, con mayor capacidad de abstracción, lenguaje complejo y planificación a largo plazo.
- Evolución Independiente: Ni el chimpancé es una forma “primitiva” de nosotros, ni nosotros somos una versión “mejorada” de ellos. Ambos evolucionamos durante casi 8 millones de años desde ese ancestro común. Ellos se adaptaron perfectamente a la vida en los árboles (árboles/selva), mientras que nuestros ancestros se adaptaron a la sabana, fomentando el bipedismo (caminar erguidos).
- El Ancestro Común: No era un chimpancé ni un humano. Es probable que fuera un simio africano que caminaba a cuatro patas pero quizás con capacidad de trepar, similar a los gorilas actuales, aunque no exactamente igual.
Sí, todo eso puede ser cierto. Sin embargo, no acaba de contestar a la pregunta: ¿Quiénes somos en realidad? ¿Por qué la Naturaleza nos dio a nosotros la supremacía sobre todos los demás seres vivos de este pequeño mundo? Y, ¿cómo a esas otras especies las dotó de sentidos de los que nosotros carecemos?


El estudio biológico del cerebro es un área multidisciplinar que abarca muchos niveles de estudio, desde el puramente molecular hasta el específicamente conductual y cognitivo, pasando por el nivel celular (neuronas individuales), los ensambles y redes pequeñas de neuronas (como las columnas corticales) y los ensambles grandes (como los propios de la percepción visual) incluyendo sistemas como la corteza cerebral o el cerebelo, e incluso, el nivel más alto del Sistema Nervioso.


Hemos podido llegar a saber que el cerebro, tanto si está despierto como si está dormido, tiene mucha actividad eléctrica, y no sólo por las señales individuales emitidas por una u otra neurona cuando se comunican entre sí. De hecho, el cerebro está envuelto por innumerables campos eléctricos superpuestos, generados por la actividad de los circuitos neuronales de las neuronas que se comunican. Una nueva investigación revela que estos campos son mucho más importantes de lo que se creía hasta ahora. Es posible que, de hecho, representen una forma adicional de comunicación neuronal. Se ha llegado a pensar que, con la evolución del cerebro, quizás algún día, los humanos, podamos transmitir telepáticamente. Sin embargo…

Aunque se han llevado a cabo muchos experimentos sobre la telepatía, su existencia no es aceptada por la gran mayoría de la comunidad científica, entre otras cosas, argumentando que las magnitudes de energía que el cerebro humano es capaz de producir resultan insuficientes para permitir la transmisión de información. No obstante, algunos investigadores señalan que, con la tecnología necesaria, en un futuro será posible interpretar las ondas cerebrales mediante algún dispositivo y enviar mensajes textuales a un receptor de manera inalámbrica, sin embargo descartan que este proceso pueda llevarse a cabo de cerebro a cerebro sin mediación tecnológica. Hasta la fecha, las únicas pruebas de la telepatía son las narraciones testimoniales, pues jamás se ha podido reproducir un fenómeno telepático en laboratorio.

La neurociencia es una de las teorías científicas con más éxito en las últimas décadas. Pero aún, en este apartado del edificio de la ciencia, al verlo de cerca nos encontramos con arenas movedizas. Los especialistas se enfrentan al gran reto de explicar cómo es que los procesos físicos en el cerebro pueden generar o incluso influenciar la experiencia subjetiva. Este es el llamado problema duro de la consciencia.

Pero… ¡Vayamos mucho más atrás!
Los ladrillos del cerebro: Es evidente que el estímulo para la expansión evolutiva del cerebro obedeció a diversas necesidades de adaptación como puede ser el incremento de la complejidad social de los grupos de homínidos y de sus relaciones interpersonales, así como la necesidad de pensar para buscar soluciones a problemas surgidos por la implantación de sociedades más modernas cada vez. Estas y otras muchas razones fueron las claves para que la selección natural incrementara ese prodigioso universo que es el cerebro humano.
Claro que, para levantar cualquier edificio, además de un estímulo para hacerlo se necesitan los ladrillos específicos con las que construirlo y la energía con la que mantenerlo funcionando.
La evolución rápida del cerebro no solo requirió alimentos de una elevada densidad energética y abundantes proteínas, vitaminas y minerales; el crecimiento del cerebro necesitó de otro elemento fundamental:
Un aporte adecuado de ácidos grasos poliinsaturados de larga cadena, que son componentes fundamentales de las membranas de las neuronas, las células que hacen funcionar nuestro cerebro. La sinapsis es la unión funcional intercelular especializada entre neuronas, en estos contactos se lleva a cabo la transmisión del impulso nervioso.
¿En que radica la facilidad de algunas personas para socializar mucho más fácilmente que otros? Más allá de una cuestión de carácter, existen rasgos biológicos que pueden ayudar a los científicos a entender en donde radica el secreto de la popularidad y, es el cerebro, en donde se encuentra la clave para descubrirlo.
De acuerdo con un estudio realizado por la Dra. en Neurociencias MaryAnn Noonan en de la Universidad de Oxford en Inglaterra, el cerebro de las personas que tienen numerosos amigos consta de seis partes más grandes y mejor conectadas entre sí que el de las personas con pocos amigos.
La Dra. Noonan, presentó el resultado de su investigación en la reunión de la Sociedad de Neurociencias, en donde comentó haber encontrado que los seres humanos en posesión de una gran red de amigos y buenas habilidades sociales tienen ciertas regiones del cerebro que son más grandes, mejor conectadas con otras regiones y, sobre todo, más desarrollados que aquellos que no tienen las mismas habilidades sociales. Los rasgos biológicos marcados pueden ayudar a los científicos a entender en donde radica el secreto de la popularidad.

Esta máquina no descansa ni cuando dormimos
De todas las maneras, estamos muy lejos de saber sobre una multitud de funciones y propiedades que están presentes en el cerebro y que, para los expertos, de momento, no tienen explicación. Por ejemplo, ¿por qué maduran antes las niñas que los niños? Las observaciones y los comportamientos de unos y otros nos han llevado a ese razonamiento final, y la verdad es que más allá de ser una opinión subjetiva, podría tener cierto fundamento.
A medida que crecemos nuestros cerebros se reorganizan y eliminan gran parte de las conexiones neuronales, quedándose sólo con aquellas que realmente proporcionan información útil. Esta información es, entre otra, la proveniente de regiones cerebrales que aunque estén lejanas sirven para contextualizar y comprender mejor la nueva información percibida: por ejemplo, escuchar un determinado sonido puede evocar el recuerdo de ciertas emociones, percibir según qué expresiones faciales se asocia con diferentes sentimientos y comportamientos, y una melodía musical está ligado a otros recuerdos de distintos tipos.


De esta forma, aunque la cantidad general de conexiones será más reducida según vamos madurando, el cerebro conserva las conexiones de larga distancia, que son las más complejas de establecer y de mantener y las realmente importantes para la integración de la información. Con ellas se consigue un procesamiento más rápido y eficiente. Esto explica también por qué la función cerebral no solo no empeora, sino que, en lugar de eso, mejora con los años (por lo menos, hasta los aproximadamente 40 años).

Nuestro sistema nervioso está siempre cambiando, es probable que cuando termines de leer este texto tu cerebro no sea el mismo que al comienzo de la lectura. El sistema nervioso tiene la capacidad de reordenar y crear nuevas sinapsis (conexiones entre neuronas), y gracias a esta característica somos capaces de aprender.
Cada experiencia deja una huella que modifica las sinapsis neuronales y permite que nos adaptemos a los constantes cambios de nuestro entorno, esta es la llamada Plasticidad Neuronal, que permite generar nuevas conexiones entre las neuronas, producto del aprendizaje y su almacenamiento en la memoria. Es decir, ¡el cerebro se transforma con la experiencia!.

Claro que, cuando hablamos del cerebro lo estamos haciendo del objeto más complejo del universo. Tiene tanta complejidad en sí mismo, que sus más de cien mil millones de neuronas nos hablan por sí mismo de ella. Nada en nuestro Universo se puede comparar a un objeto que con sólo un 1,5 Kg de peso, tenga tantas facultades y desarrolle tanta actividad como lo hace el cerebro Humano (el más adelantado y evolucionado que hasta el momento conocemos).
Explicar cualquiera de las “cosas” que están presentes en el cerebro, es, en sí mismo, un complejo ejercicio que supone “todo un mundo”, aunque estemos hablando de un sólo elementos de los muchos que allí están presentes. Por ejemplo…


Dentrita, Soma, Axón, Núcleo, Vaina de Mielina (estructura de una neurona clásica)
Que es la mielina?
La melanina es una sustancia que se encarga de determinar el color de nuestra piel, pelo, ojos, entre otras partes. Debemos tener en cuenta, que al ser encargada del color en nuestro cuerpo, la falta o exceso de ella puede ser contraproducente. Es entonces cuando comenzamos a tener problemas en la piel y aparecen las temidas canas.

Dentro de nuestras mentes, en una maraña de neuronas y conexiones de sinapsis que, de alguna manera, están conectadas con el Universo al que pertenecemos. Ahí reside la Conciencia de Ser y del mundo que nos rodea. Tras complicados procesos químicos de los elementos que conforman la materia compleja de nuestros cerebros, se ha desarrollado una estructura muy compleja de la que, al evolucionar durante miles de años, se ha podido llegar a generar pensamientos, profundas ideas y sentimientos.
No creo que seamos un único caso en el Universo. ¡Son tantos los mundos y las estrellas! Si en el Cosmos, la Conciencia estuviera representada sólo por nosotros… ¡Qué desperdicio de mundos, qué ilógica razón tendría el Universo para haber accedido a traer aquí, a una sola especie de observadores que, como bien sabemos, estamos expuestos, por mil motivos, a la extinción, y, sería una verdadera desgracia universal que los pensamientos y los sentimientos desaparecieran para siempre. ¿Qué clase de Universo sería ese? Sin estar presente ese ingrediente de los pensamientos y la consciencia… ¡Sería un Universo inútil!
Abr
4
Seguimos insistiendo a pesar del “Quiero y no puedo” que tanto...
por Emilio Silvera ~
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“La histórica misión Artemis II, que busca el primer regreso del ser humano a la Luna en más de cincuenta años, despegó el pasado miércoles a las 18:35 hora local (22:35 GMT) desde el Centro Espacial Kennedy, y avanza a 5.632 kilómetros por hora rumbo a la Luna, donde espera llegar este lunes.”
Los problemas que conlleva una misión comoesta, son inimaginables, las personas que trabajan en el proyecto, sin cientos de técnicos muy cualificados que dedican muchas horas y muchos días a preparar un proyecto de este calibre. Sl simple hecho de llevar tripulantes humanos al Espacio (un medio muy hostíl para nosotros), es tremendamente delicado, y, el esmero, el conocimiento, la dedicación, la intensa vigilancia para que todo salga bien… ¿Hace que la Misión conlleve una tensión extrma!
Es totalmente cierto; las misiones espaciales tripuladas representan uno de los mayores desafíos de ingeniería, logística y resistencia humana jamás emprendidos. La tensión extrema que describres no es solo un producto de la peligrosidad, sino un componente necesario para el éxito.
El vuelo de prueba de Artemis II será la primera misión de la NASA con tripulación del programa Artemis. En su primer vuelo a bordo de la nave espacial Orion, los astronautas confirmarán que todos los sistemas de la nave espacial funcionen según lo diseñado con la tripulación a bordo en el entorno real del espacio profundo. Mediante el programa Artemis, la NASA enviará astronautas a explorar la Luna para llevar a cabo descubrimientos científicos, obtener beneficios económicos y sentar las bases para las primeras misiones tripuladas a Marte, para el beneficio de todos.

Los astronautas que forman parte de la misión de la NASA Artemis II hablaron desde el espacio.
Los tres estadounidenses y un canadiense que viajan en la nave Orión explicaron en rueda de prensa espacial cómo han transcurrido las primeras 30 horas de su travesía a la cara oculta de la Luna.
En sus respuestas, los astronautas —apelotonados y flotando en un rincón de la nave— hablaron sobre las impresionantes vistas de la Tierra, calificando la histórica misión lunar como un esfuerzo titánico.

No lo puedo remediar, pero guardando las distancias que nos separan, cuando veo estas misiones al Espacio, me viene a la Mente aquellas carretas del Oeste Americano, en las que intrépidos aventureros, se adentraban en tierras desconocidas en busca de un mundo mejor. En aquellos parajes salvajes se encontraban con los peligrosos guerreros indios, que con flechas y hachas defendiían lo que hasta aquel mpomento era su territorio.

Sí, es cierto, aquí no están los indios atacando con flechas. Sin embargo, el peligro es mucho mayor, la Ingravides, la radiación, el Epacio hostíl para la super-vivencia humana, tener que ir embuitido en trajes pesados que, en realidad, no pueden preservar de los peligros que acechan.

Tengo la sensación de que, tan perdidos esrtán los unos como los otros
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- La Intrepidez y la Aventura: Al igual que los pioneros en sus carretas, los astronautas hoy se adentran en un entorno hostil (el vacío del espacio) con tecnología punta, pero con el mismo espíritu de valentía ante lo desconocido.
- La Búsqueda de un “Mundo Mejor”: Muchos de aquellos colonos buscaban oportunidades, tierras y libertad. La exploración espacial actual busca recursos, conocimiento y, a largo plazo, asegurar la supervivencia de la humanidad.
- El Riesgo y lo Desconocido: Tanto el oeste salvaje como el espacio profundo representan lugares donde un error técnico o la falta de recursos pueden ser fatales.
Abr
4
¡Los materiales para la vida! Y, de los mundos
por Emilio Silvera ~
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Arriba la fotografía del joven Paul Ehrenfest (18 enero 1880 a 25 septiembre 1933) fue un físico austriaco y holandés, quien hizo importantes contribuciones al campo de la mecánica estadística y su relación con la mecánica cuántica, incluyendo la teoría de la transición de fase y el teorema de Ehrenfest. Trabajó y ayudó a los físicos más importantes. Einsten decía de él:
“Ehrenfest no era solamente el mejor maestro en nuestra profesión que yo haya conocido; también estaba apasionadamente preocupado por el desarrollo y el destino de los hombres, especialmente de sus estudiantes. Entender a los demás, ganar su amistad y confianza, ayudar a cualquiera enzarzado en luchas externas o interiores, animar el talento joven; todo esto era su elemento real, casi más que su inmersión en problemas científicos.”

¿Cuáles son los límites de la teoría cuántica de Planck y de la teoría de la relatividad general de Einstein? Afortunadamente, hay una respuesta simple y las unidades de Planck nos dicen cuales son esos limites, o, dicho de otra manera, el nivel de sabiduría al que hemos podido llegar y que, de momento, no sabemos como superar. Llevamos cerca de un siglo atados a teorías que deben ser ampliadas y que podamos llegar más lejos en el conocimiento de la Naturaleza.
Aunque una suposición matemática esencial grabada en las ecuaciones de campo de la Relatividad General es que el espacio y el tiempo pueden ser subdivididos hasta el infinito, la naturaleza cuántica de la materia nos impone otra realidad de la cual posiblemente ya desde 1899 se había percatado el científico alemán Max Planck cuando introdujo su propuesta para el uso de un nuevo sistema de unidades conocidas como unidades naturales, unidades de medición diseñadas de modo tal que ciertas constantes físicas fundamentales sean utilizadas como unidades fundamentales en lugar de las unidades convencionales para longitud, masa y tiempo creadas arbitrariamente por el hombre.
Los elementos se crean en las estrellas y en las explosiones supernovas


¡La Física! Cuando se asocia a otras disciplinas ha dado siempre un resultado espectacular y, en el caso de la Astronomía, cuando se juntó con la Física, surgió esa otra disciplina que llamamos Astrofísica. La Astrofísica es esa nueva rama de la Astronomía que estudia los procesos físicos y químicos en los que intervienen los fenómenos astronómicos. La Astrofísica se ocupa de la estructura y evolución estelar (incluyendo la generación y transporte de energía en las estrellas), las propiedades del medio interestelar y sus interacciones en sus sistemas estelares y la estructura y dinámica de los sistemas de estrellas (como cúmulos y galaxias) y sistemas de galaxias. Se sigue con la Cosmología que estudia la naturaleza, el origen y la evolución del universo. Existen varias teorías sobre el origen y evolución del universo (big bang, teoría del estado estacionario, etc.

Las estrellas, como todo en el Universo, no son inmutables y, con el paso del Tiempo, cambian para convertirse en objetos diferenters de los que, en un principio eran. Por el largo trayecto de sus vidas, transforman los materiales simples en materiales complejos sobre los que se producen procesos biológico-químicos que, en algunos casos, pueden llegar hasta la vida.
Una de las cosas que siempre me han llamado poderosamente la atención, han sido las estrellas y las transformaciones que, dentro de ellas y los procesos que en su interior se procesan, dan lugar a las transiciones de materiales sencillos hacia materiales más complejos y, finalmente, cuando al final de sus vidas expulsan las capas exteriores al espacio interestelar dejando una extensa región del espacio interestelar sembrada de diversas sustancias que, siguiendo los procesos naturales e interacciones con todo lo que en el lugar está presente, da lugar a procesos químicos que transforman esas sustancias primeras en otras más complejas, sustancias orgánicas simples como, hidrocarburos y derivados que, finalmente, llegan a ser los materiales necesarios para que, mediante la química-biológica del espacio, den lugar a moléculas y sustancias que son las propicias para hacer posible el surgir de la vida.

La Química de los Carbohidratos es una parte de la Química Orgánica que ha tenido cierta entidad propia desde los comienzos del siglo XX, probablemente debido a la importancia química, biológica (inicialmente como sustancias de reserva energética) e industrial (industrias alimentaria y del papel) de estas sustancias. Ya muy avanzada la segunda mitad del siglo XX han ocurrido dos hechos que han potenciado a la Química de Carbohidratos como una de las áreas con más desarrollo dentro de la Química Orgánica actual.

DESCOMPONEDORES.- son organismos que aprovechan la materia y la energía que aún contienen los restos de seres vivos (cuerpos muertos, deyecciones, etc), descomponiendo la materia orgánica en materia inorgánica. A este grupo pertenecen los hongos, bacterias y otros microorganismos, quienes segregan enzimas digestivas sobre el material muerto o de desecho y luego absorben los productos de la digestión.

Todos los animales, plantas y microbios están compuestos fundamentalmente, por las denominadas sustancias orgánicas. Sin ellas, la vida no tiene explicación (al menos que sepamos). De esta manera, en el primer período del origen de la vida tuvieron que formarse dichas sustancias, o sea, surgimiento de la materia prima que más tarde serviría para la formación de los seres vivos.
La característica principal que diferencia a las sustancias orgánicas de las inorgánicas, es que en el contenido de las primeras se encuentra como elemento fundamental el Carbono.
En las sustancias orgánicas, el carbono se combina con otros elementos: hidrógeno y oxígeno (ambos elementos juntos forman agua), nitrógeno (este se encuentra en grandes cantidades en el aire, azufre, fósforo, etc. Las distintas sustancias orgánicas no son más que las diferentes combinaciones de los elementos mencionados, pero en todas ellas, como elemento básico, siempre está el Carbono.
En el primer nivel están los productores, o sea las plantas como maíz, frijol, papaya, cupesí, mora, yuca, árboles, hierbas, lianas, etc., que producen hojas, frutas, raíces, semillas, que comen varios animales y la gente.

En el segundo nivel están los primeros consumidores, que comen hierbas, hojas (herbívoros) y frutas (frugívoros). Estos primeros consumidores incluyen a insectos como hormigas, aves como loros y mamíferos como ratones, urina, chanchos, chivas, vacas.

En el tercer nivel están los segundos consumidores (carnívoros), es decir los que se comen a los animales del segundo nivel: por ejemplo el oso bandera come hormigas, el jausi come insectos y la culebra come ratones.


Nosotros, los humanos, somos omnívoros, es decir comemos de todo: plantas y animales. Algunos de los carnívoros comen, a veces, plantas también, como los perros. Otros, como el chancho, comen muchas plantas y a veces también carne.
Las sustancias orgánicas más sencillas y elementales son los llamados hidrocarburos o composiciones donde se combinan el Oxígeno y el Hidrógeno. El petróleo natural y otros derivados suyos, como la gasolina, el keroseno, etc., son mezcolanzas de varios hidrocarburos. Con todas estas sustancias como base, los químicos obtienen sin problemas, por síntesis, gran cantidad de combinados orgánicos, en ocasiones muy complejos y otras veces iguales a los que tomamos directamente los seres vivos, como azúcares, grasas, aceites esenciales y otros. Debemos preguntarnos como llegaron a formarse en nuestro planeta las sustancias orgánicas.
Está claro que, para los iniciados en estos temas, la cosa puede parecer de una complejidad inalcanzable, nada menos que llegar a comprender ¡el origen primario de las sustancias orgánicas!
Es nuestro planeta y el único habitado (hasta donde podemos saber). Está en la ecosfera, un espacio que rodea al Sol y que tiene las condiciones necesarias para que exista vida. Claro que, ¡son tantos los mundos! Cómo vamos a ser nosotros nos únicos que poblemos el Universo? ¡Que despercidicio de espacio!

La observación directa de la Naturaleza que nos rodea nos puede facilitar las respuestas que necesitamos. En realidad, si ahora comprobamos todas las sustancias orgánicas propias de nuestro mundo en relación a los seres vivos podemos ver que, todas, son producidas hoy día en la Tierra por efecto de la función activa y vital de los organismos.


Las plantas verdes absorben el carbono inorgánico del aire, en calidad de anhídrido carbónico, y con la energía de la luz crean, a partir de éste, sustancias orgánicas necesarias para ellas. Los animales, los hongos, también las bacterias y el resto de organismos, menos los de color verde, se alimentan de animales o vegetales vivos o descomponiendo estos mismos, una vez muertos, pueden proveerse de las sustancias orgánicas que necesitan. Con esto, podemos ver como todo el mundo actual de los seres vivos depende de los dos hechos análogos de fotosíntesis y quimiosíntesis, aplicados en las líneas anteriores.

Incluso las sustancias orgánicas que se encuentran bajo tierra como la turba, la hulla o el petróleo, han surgido, básicamente, por efecto de la acción de diferentes organismos que en un tiempo remoto se encontraban en el planeta Tierra y que con el transcurrir de los siglos quedaron ocultos bajo la maciza corteza terrestre.
Todo esto fue causa de que muchos científicos de finales del siglo XIX y principios del XX, afirmaran que era imposible que las sustancias orgánicas produjeran en la Tierra, de forma natural, solamente mediante un proceso biogenético, o sea, con la única intervención de los organismos. Esta opinión predominante entre los científicos de hace algunas décadas, constituyó un obstáculo considerable para hallar una respuesta a la cuestión del origen de la vida.
Para tratar esta cuestión era indispensable saber cómo llegaron a constituirse las sustancias orgánicas; pero ocurría que éstas sólo podían ser sintetizadas por organismos vivos. Sin embargo, únicamente podemos llegar a esta síntesis si nuestras observaciones no van más allá de los límites del planeta Tierra. Si traspasamos esa frontera nos encontraremos con que en diferentes cuerpos celestes de nuestra Galaxia se están creando sustancias orgánicas de manera abiogenética, es decir, en un ambiente que excluye cualquier posibilidad de que existan seres orgánicos en aquel lugar.
Estrella de carbono (estrella gigante roja) Esta ha sido observada por el Hubble al final de su vida
Con un espectroscopio podemos estudiar la fórmula química de las atmósferas estelares, y en ocasiones casi con la misma exactitud que si tuviéramos alguna muestra de éstas en el Laboratorio. El Carbono, por ejemplo, se manifiesta ya en las atmósferas de las estrellas tipo O, que son las que están a mayor temperatura, y su increíble brillo es lo que las diferencia de los demás astros (Ya os hablé aquí de R. Lepori, la estrella carmesí, o, también conocida como la Gota de Sangre, una estrella de Carbono de increíble belleza).

Aquí tenemos a R Leporis, una estrella de Carbono a la que se puso el de la “Estrella Carmesí”, o, la “Gota de Sangre”. A una distancia aproximada de 1100 años luz. R Leporis pertenece a la rara clase de estrellas de carbono, siendo su tipo espectral C6. En estas estrellas, los compuestos de carbono no permiten pasar la luz azul, por lo que tienen un color rojo intenso.
En la superficie de las estrellas de Carbono existe una temperatura que oscila los 20.000 y los 28.000 grados. Es comprensible, entonces, que en esa situación no pueda prevalecer aún alguna combinación química. La materia está aquí en forma relativamente simple, como átomos libres disgregados, sueltos como partículas minúsculas que conforman la atmósfera incandescente de estos cuerpos estelares.

La atmósfera de las estrellas tipo B, característica por su luz brillante blanco-azulada y cuya corteza tiene una temperatura que va de 1o.000 a 30.000 K, también tienen vapores incandescentes de carbono. Pero aquí este elemento tampoco puede formar cuerpos químicos compuestos, únicamente existe en forma atómica, o sea, en forma de pequeñísimas partículas sueltas de materia que se mueven a una velocidad de vértigo.

Sólo la visión espectral de las estrellas Blancas tipo A, en cuya superficie hay una temperatura de unos 12.000º, muestras unas franjas tenues, que indican, por primera vez, la presencia de hidrocarburos –las más primitiva combinaciones químicas de la atmósfera de estas estrellas. Aquí, sin que existan antecedentes, los átomos de dos elementos (el carbono y el hidrógeno) se combinan resultando un cuerpo más perfecto y complejo, una molécula química.
Observando las estrellas más frías, las franjas características de los hidrocarburos son más limpias cuando más baja es la temperatura y adquieren su máxima claridad en las estrellas rojas, en cuya superficie la temperatura nunca es superior a los 4.000º.
Es curioso el resultado obtenido de la medición de Carbono en algunos cuerpos estelares por su temperatura:
Proción en el cielo nocturno

Betelgeuse rodeada de su atmósfera
Sirio es la estrella más brillante del cielo, con una luminosidad de -1,47 m. Es una estrella relativamente cercana al Sol (se encuentra a 8,7 años luz), aproximadamente una vez y media más grande que él y de color blanco.
Rigel o Beta Orionis, es la séptima estrella más brillante, una súpergigante estrella azul
- Proción: 8.000º
- Betelgeuse: 2.600º
- Sirio: 11.000º
- Rigel: 20.000º
Como es lógico pensar, las distintas estrellas se encuentran en diferentes períodos de desarrollo. El Carbono se encuentra presente en todas ellas, pero en distintos estados del mismo.
Las estrellas más jóvenes, de un color blanco-azulado son a la vez las más calientes. Éstas poseen una temperatura muy elevada, pues sólo en la superficie se alcanzan los 20.000 grados.

Los científicos descubrieron una enorme cantidad de silicatos cristalinos e hidrocarburos policíclicos aromáticos, dos sustancias que indican la presencia de oxígeno y de carbono, respectivamente. Así todos los elementos que las componen, incluido el Carbono, están en forma de átomos, de diminutas partículas sueltas. Existen estrellas de color amarillo y la temperatura en su superficie oscila entre los 6.000 y los 8.000º. En estas también encontramos Carbono en diferentes combinaciones.
El Sol, pertenece al grupo de las estrellas amarillas y en la superficie la temperatura es de 6.000º. El Carbono en la atmósfera incandescente del Sol, lo encontramos en forma de átomo, y además desarrollando diferentes combinaciones: Átomos de Carbono, Hidrógeno y Nitrógeno, Metino, Cianógeno, Dicaerbono, es decir:
- Átomos sueltos de Carbono, Hidrógeno y Nitrógeno.
- Miscibilidad combinada de carbono e hidrógeno (metano)
- Miscibilidad combinada de carbono y nitrógeno (cianógeno); y
- Dos átomos de Carbono en combinación (dicarbono).
En las atmósferas de las estrellas más calientes, el carbono únicamente se manifiesta mediante átomos libres y sueltos. Sin embargo, en el Sol, como sabemos, en parte, se presenta ya, formando combinaciones químicas en forma de moléculas de hidrocarburo de cianógeno y de dicarbono.

Para hallar las respuestas que estamos buscando en el conocimiento de las sustancias y materiales presentes en los astros y planetas, ya se está realizando un estudio en profundidad de la atmósfera de los grandes planetas del Sistema solar. Y, de momento, dichos estudios han descubierto, por ejemplo, que la atmósfera de Júpiter está formada mayoritariamente por amoníaco y metano. Lo cual hace pensar en la existencia de otros hidrocarburos. Sin embargo, la masa que forma la base de esos hidrocarburos, en Júpiter permanece en estado líquido o sólido a causa de la abaja temperatura que hay en la superficie del planeta (135 grados bajo cero). En la atmósfera del resto de grandes planetas se manifiestan estas mismas combinaciones.

Ha sido especialmente importante el estudio de los meteoritos, esas “piedras celestes” que caen sobre la Tierra de vez en cuando, y que provienen del espacio interplanetario. Estos han representado para los estudiosos los únicos cuerpos extraterrestres que han podido someter a profundos análisis químico y mineralúrgico, de forma directa. Sin olvidar, en algunos casos, los posibles fósiles.
Estos meteoritos están compuestos del mismo material que encontramos en la parte más profunda de la corteza del planeta Tierra y en su núcleo central, tanto por el carácter de los elementos que los componen como por la base de su estructura. Es fácil entender la importancia capital que tiene el estudio de los materiales de estas piedras celestes para resolver la cuestión del origen de las primitivas composiciones durante el período de formación de nuestro planeta que, al fin y al cabo, es la misma que estará presente en la conformación de otros planetas rocosos similares al nuestro, ya que, no lo olvidemos, en todo el universo rigen las mismas leyes y, la mecánica de los mundos y de las estrellas se repiten una y otra vez aquí y allí, a miles de millones de años-luz de nosotros.

Así que, se forman hidrocarburos al contactar los carburos con el agua. Las moléculas de agua contienen oxígeno que, combinado con el metal, forman los hidróxidos metálicos, mientras que el hidrógeno del agua mezclado con el carbono forman los hidrocarburos.
Los hidrocarburos originados en la atmósfera terrestre se mezclaron con las partículas de agua y amoníaco que en ella existían, creando sustancias más complejas. Así, llegaron a hacerse presentes la formación de cuerpos químicos. Moléculas compuestas por partículas de oxígeno, hidrógeno y carbono.
Una manera simplista de escenificar lo natural y lo artificial
Todo esto desembocó en el saber sobre los Elementos que hoy podemos conocer y, a partir de Mendeléiev (un eminente químico ruso) y otros muchos…se hizo posible que el estudio llegara muy lejos y, al día de hoy, podríamos decir que se conocen todos los elementos naturales y algunos artificiales que, nos llevan a tener unos valiosos datos de la materia que en el universo está presente y, en parte, de cómo funciona cuando, esas sustancias o átomos, llegan a ligarse los unos con los otros para formar, materiales más complejos que, aparte de los naturales, están los artificiales o transuránicos.
Aquí en la Tierra, las reacciones de hidrocarburos y sus derivados oxigenados más simples con el amoníaco generaron otros cuerpos con distintas combinaciones de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno (CHON) en su moléculas llamadas paras la vida una vez que, más tarde, por distintos fenómenos de diversos tipos, llegaron las primeras sustancias proteínicas y grasas que, dieron lugar a los aminoácidos, las Proteínas y el ADN y RDN que, finalmente desembocó en eso que llamamos vida y que, evolucionado, ha resultado ser tan complejo y, a veces, en ciertas circunstancias, peligroso: ¡Nosotros!
Emilio Silvera V.
Abr
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La Vida y la Muerte, un Principio del Universo
por Emilio Silvera ~
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Nos dicen que nada muere, que todo se transforma, que la vida es preciosa y cada momento vivido es único e irrepetible. La materia se ha estructurado hasta alcanzar los penbsamientos. Somos átomos que, si tuiviéramos que contar uno cada segundo, estarías 14.000 millones de años contando. Nacemos para hacer preguntas, vamos comprendiendo y formando un apersonalidad, una Coinciencia, y, cuando nos vamos para siempre, nuetras ideas quedan aquí.
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- “Nada muere, todo se transforma”: Esta frase, popularizada en la cultura popular por Jorge Drexler pero basada en el principio de conservación de la materia de Antoine Lavoisier, significa que los átomos que componen nuestro cuerpo no desaparecen tras la muerte, sino que se reciclan y reincorporan al entorno.
- Somos polvo de estrellas: Como divulgaba Carl Sagan, estamos hechos de material estelar. Los átomos de carbono, nitrógeno y oxígeno en nuestro cuerpo fueron forjados en el interior de estrellas que vivieron y explotaron mucho antes de que existiera el Sol.
- La inmensidad de los átomos: Si contaras los átomos de tu cuerpo a un ritmo de uno por segundo, tardarías miles de millones de años. Somos estructuras de materia sumamente complejas y numerosas (casi 14.000 millones de años, equivalente a la edad del universo, si cada átomo fuera un año).
- Conciencia y legado: Somos “materia consciente”, una forma en que el universo se conoce a sí mismo. Aunque la vida biológica individual es única e irrepetible, la influencia, ideas y actos quedan en la memoria colectiva y en la transformación continua del mundo.
Emilio Silvera V.
















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