Oct
17
¿Sabremos algún día lo que son realmente los fotones?
por Emilio Silvera ~
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No tienen masa en reposo, pero son pura energía, y, si aplicamos la fórmula de Einstein, en ellos están ambas cosas
Siempre me han transmitido una gran fuente de curiosidad los llamados Fotones. Le he dado muchas vueltas a su condición (al menos las que creemos conocer), y me he preguntado (sin saber que responder), ¿Si el fotón no tiene masa en reposo, siendo energía pura, si nos remitimos a la fórmula E =mc2, ¡también es materia! Ya que según la Relatividad Especial, masa yu energía son dos aspectos de la misma cosa.
¿La masa y la energía dos escenarios de la misma cosa? La Bomba atómica lo confirmó
También me llena de dudas el hecho de que, si el fotón no tiene masa y es el cuanto que conforma la luz, ¿Cómo se ve atraído por la Gravedad que genera el Agujero Negro? (1)
El Fotón es una partícula que desde siempre ha sido mi favorita, gracias a ella podemos ver el mundo que nos rodea, y, además, ¿Qué sería de un Universo sin Luz? Además es el Bosón mensajero de las radiaciones electromagnéticas.
Es una partícula única, no tiene antipartícula.

Minúsculos paquetes llamados cuantos de luz (los fotones)
Einstein, cuando leyó el trabajo de Planck que afirmaba que la energía no era continua, sino que se producía en pequeños “paquetes”, propuso que la la luz estaba hecha de “cuantos” de energía reales y corpusculares, y más tarde, en 1905, usó esta idea para explicar el efecto fotoeléctrico, describiendo la luz como partículas que chocan con electrones. El término “fotón” se acuñó más tarde (en 1926), consolidando la idea de Einstein de que la luz tiene una naturaleza dual onda-partícula, a pesar de que Planck inicialmente veía los cuantos como un truco matemático para la emisión de energía, no como partículas viajeras.
El fotón está muy arraigado en la Mente de todos los físicos, es la partícula maravillosa que hizo posible los láseres y otras maravillas que la Humanidad ha utilizado para mejorar su forma de vida.
Los fotones son misteriosos porque desafían nuestra intuición de lo que debería ser: no tienen masa, viajan a la velocidad de la luz (donde el tiempo no existe para ellos), exhiben una dualidad onda partícula (son onda y partícula a la vez), y su naturaleza cuántica hace que su estado solo se defina al ser medidos, mostrando comportamientos impredecibles y entrelazamiento. Su aparente contradicción entre ser partículas de energía y ondas de probabilidad los convierte en un enigma central de la física cuántica, a pesar de ser fundamentales para todo lo que vemos.
Hay preguntas planteadas a los físicos, que les ponen en una situación delicada:

El anillo de fotones que conforma la luz, es atraído por la singularidad del Agujero negro ¿O es otra cosa?
¿Por qué la luz hecha de fotones sin masa, es atraída por la fuerza de Gravedad de un Agujero Negro?
La respuesta evasiva pudiera ser:
La luz es atraída por los agujeros negros no porque la gravedad actúe sobre su masa (que es cero), sino porque la masa extrema del Agujero Negro deforma el tejido del Espacio-Tiempo a su alrededor, y la luz, como todo lo demás, debe seguir esas curvas del espacio-tiempo, como si fuera una autopista deformada cayendo inevitablemente en la curva extrema del Horizonte de Sucesos.
Los fotones viajan en línea recta, pero si el “camino” (el espacio-tiempo) está curvado, su trayectoria se dobla y es atrapada, necesitando una velocidad imposible para escapar.
¿Os convence la explicación? ¡N0? Pues a mí tampoco.
Claro que, los físicos teóricos te dirán:
- Gravedad como geometría: Según la teoría de Einstein, la gravedad no es una fuerza que jala, sino una curvatura del espacio-tiempo causada por la masa y la energía.
- La luz sigue la curvatura: Los fotones siempre viajan en el camino más recto posible (una geodésica), pero si el espacio-tiempo está curvado por un objeto masivo como un agujero negro, esa “línea recta” se curva.
- Efecto del agujero negro: Un agujero negro crea una deformación tan extrema que el espacio-tiempo fluye hacia él. La luz, al entrar en esta región, no tiene más remedio que seguir ese flujo, atrapada como un nadador en una corriente muy fuerte.
- Más allá del horizonte de sucesos: Una vez que la luz cruza el horizonte de sucesos, el espacio-tiempo fluye hacia la singularidad más rápido que la velocidad de la luz, haciendo imposible cualquier escape, incluso para la propia luz, ya que requeriría viajar hacia atrás en el tiempo.
La cuestión es sembrar la duda en nuestras Mentes, que habiendo forjado una idea sobre la verdadera condición de los fotones y de la luz, se verá de nuevo sumergida en un campo de dudas del que no sabemos escapar.
¿Los Fotones? ¡Una maravilla de la Naturaleza! No podemos olvidar que, cuando nació el Universo era opaco, y, hasta que no fueron liberados los fotones… ¡No se hizo transparente!

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que los fotones han sido un gran aliado para nuestra especie desde que, en la noche de los tiempos, se producía la salida del Sol para alejar el miedo que sentían nuestros ancestros en la peligrosa oscuridad.
Los fotones han sido siempre nuestros aliados y benefactores. Sin embargo, a pesar de los muchos estudios realizados sobre ellos, aún esconden secretos que no hemos sabido desvelar.
Cuano decimos que ni la luz que viaja a 299.792.458 metros por segundo, puede escapar de la fuerza de Gravedad que genera un agujero negro, lo cierto es que, deberíamos decir: ¡Que la fuerza de Gravedad generada por la singularuidad del Agujero negro, distorsiona el espacio y ralentiza el Tiempo, es decir la luz sigue las distorsdiones espaciales provocadas por el agujero negro, y, así llega a la singuilaridad de la que nada escapa.
Emilio Silvera V.
Oct
17
Nunca podremos predecir el Futuro, solo imaginarlo podremos
por Emilio Silvera ~
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Tenemos la sensación y el oculto pensamiento de que, la fragilidad biológica de nuestra especie, no está hecha para vivir en el Espacio, para poder alcanzar otros mundos lejanos que, situados a decenas, cientos o miles de años luz de la Tierra, podrían tener condiciones físicas distintas al mundo al que nos asaptamos y en el que crecimos. Atmósferas diferentes, Gravedad más alta i más baja, Océanos, el agua líquida que surge de los manantiales camino del Mar, la tierra y su fertilidad, si tendrtán o no los escudos magnéticos que presenvan a los seres vivos de la radiación del espacio…
![El viajero de las palabras [México] [México] - Viaje al centro de la Tierra: el latido del mundo bajo los pies](https://revistamimeografo.com/wp-content/uploads/2026/08/0208-Viaje-al-centro-de-la-Tierra-el-latido-del-mundo-bajo-los-pies.jpg)


Los hábitats artificiales en otros mundos son estructuras diseñasdas para albergar la vida humasna donde la falta de atmósfera, la radiación extrema y la gravedad alterada imposibilitan la supervivencia natural. Estas construcciones representan el pináculo de la arquitectura espacial y la ingeniería de soporte vital bio-regenerativo.
Oct
17
Todo está relacionado… De una u otra manera
por Emilio Silvera ~
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Gustav Mie
Ese ha sido uno de las grandes esfuerzos realizados por desarrollar una teoría que diera cuenta del equilibrio de la electricidad que constituye el electrón y, los trabajos de Mie, han sido apoyados por toda la comunidad de los físicos teóricos, él se basa principalmente en la introducción de un tensor- energía de términos suplementarios que dependen de las componentes del potencial electromagnético, además de los términos de energía de la teoría de Maxwell-Lorentz. Estos nuevos términos que en el espacio exterior no son importantes, son sin embargo efectivos en el interior de los electrones al mantener el equilibrio frente a la repulsión eléctrica.
A pesar de la belleza de la estructura formal de esta teoría, erigida por Mie, Hilbelt y Weyl, sus resultados físicos hasta ahora han sido insatisfactorios. Por una parte, la multiplicidad de posibilidades es desalentadora, y por otra parte dichos términos adicionales no han podido ser formulados de una manera tan simple que la solución pudiera ser satisfactoria,
Hasta ahora la Teoría de la Relatividad General no ha realizado ningún cambio en este estado de la cuestión. Si por el momento no consideramos el término cosmológic0.

Donde G denota el Tensor de curvatura de Riemann contraído, G es el escalar de curvatura formado por contracción repetida, y Tμν el Tensor de energía de “materia”. En fin, explicar toda la ecuación puede llegar a ser engorroso y es toda una larga historia que no siempre entretiene al personal. Así que, lo dejamos.
Muchos son los conceptos que tendríamos que explicar aquí para dilucidar todas estas cuestiones que, implicadas en estas teorías, nos llevan a la cinemática, la simultaneidad, transformaciones de coordenadas, relatividad de longitudes y tiempos, adición de velocidades, lo que nos dijo Maxwell y Lorentz. transformación de energía en rayos luminosos, la gravedad y la propagación de la luz, la naturaleza física de los campos gravitatorios… y un sin fin de cuestiones que, hacen necesario un gran volumen y, también, un amplio dominio de conocimientos de los que carezco.
Lo cierto es que, la Teoría de la Gravedad, nos lleva a imaginar situaciones que podrían ser y, en alguna ocasión, se nos puede presentar como posibles caminos para solucionar cuestiones que, en el mundo físico que conocemos, nos parecen irresolubles pero… En física, amigos míos, lo imposible parece posible.
¡Encontrar la solución para burlar la velocidad de la luz, y, atravesando portales mágicos, ir a otras galaxias! Es cierto que la mente está muy delante de los hechos pero… Cuando se piensa en algo, ahí queda la posibilidad de plasmarlo en una realidad.

Al menos por el momento, no podemos saber si nuestro Universo es único. Sin embargo, hemos pensado en la posibilidad de que pudiera ser uno de tantos. Como nunca nadie pudo estar en otro Universo, tenemos que imaginarlos y basados en la realidad del nuestro, realizamos conjeturas y comparaciones con otros que podrían ser. ¿Quién puede asegurar que nuestro Universo es único? Realmente nadie puede afirmar tal cosa e incluso, estando limitados a un mundo de cuatro dimensiones espacio-temporales, no contamos con las condiciones físicas necesarias para poder captar (si es que lo hay), ese otro universo paralelo o simbiótico que presentimos junto al nuestro y que sospechamos que está situado en ese “vacío” que no hemos llegado a comprender. Sin embargo, podríamos conjeturar que, ambos universos, se necesitan mutuamente, el uno sin el otro no podría existir y, de esa manera, estaríamos en un universo dual dentro de la paradoja de no poder conocernos mutuamente, al menos de momento, al carecer de los conocimientos necesarios para ello.
Emilio Silvera V.
Oct
17
¿Hasta dónde llegaremos?
por Emilio Silvera ~
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Las grandes firmas que trabajan en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, están alcanzado cotas inimaginables.
Si todo esto sigue así… ¡No se sabe hasta donde podemos llegar, y, sobre todo… ¿Qué consecuencias tendrá todo esto? Sobre todo, en lo que se refiere a la Robótica, ese sueño de algunos que tratan de construir seres artificiales que piensen por sí mismo.

Necesitamos una Ley bien estructurada y avalada por todos los Gobiernos del mundo, que normalice y limite de alguna manera el alcance de desarrollo de la Inteligencia Artificial, de tal manera que nunca pueda dañar a nuestra especie.

La creación de una ley global estructurada y unificada para regular y limitar el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) es uno de los debates más cruciales, complejos y urgentes del siglo XXI. Para proteger a la humanidad de potenciales riesgos existenciales sin frenar los beneficios médicos, científicos y tecnológicos, la comunidad internacional ya ha comenzado a dar pasos hacia un marco normativo, aunque lograr un tratado vinculante y unánime entre “todos los gobiernos del mundo” presenta desafíos geopolíticos gigantescos.

Pocas dudas nos pueden cabar de que, la Inteligencia Artificial puede ser la Herramienta ideal para que, nuestra especie, pueda dar el salto definitivo hacia un mundo nuevo y mejor, encaminado a resolver problemas que hoy son irresolubles, para dar un salto cualitativo en todas las áreas del saber humano, tanto en la Ciencia como en los diversos campos de la dinámica social de la Econonomía, el Comercio, las Leyes, la farmacología, la medidina en general y la cirugía, en el campo de los viajes espaciales y la Astronomía, la Física y la Química… Un Mundo Ideal, sin marginados.


“Semana muy potente en inteligencia artificial, con avances que ya no se quedan en demos sino que impactan directamente en cómo usamos la tecnología. Los agentes de IA dan un salto real con Clowdbot actuando por nosotros, Anthropic abre un debate profundo sobre valores con la Constitución de Claude y OpenAI deja claro que el futuro de la IA pasa por resolver el problema del cómputo. Además, vemos nuevos sistemas de control, movimientos estratégicos de Google, decisiones políticas delicadas y señales claras de hacia dónde va el entretenimiento, el hardware y la automatización.”
Emilio Silvera Vázquez
Oct
17
¿Las estrellas? ¡Sin ellas no estaríamos aquí!
por Emilio Silvera ~
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Región de formaciçon estelar S 106
La región de formación estelar S106, también conocida como Sharpless 2-106 o el Ángel de Nieve Cósmico,
Es cierto que cuando vemos las cosas con cierta asiduidad y de forma permanente, esa cotidianidad nos hace perder la perspectiva y no pensamos en lo que realmente esas cosas pueden ser y, con las estrellas nos ocurre algo similar, ya que son algo más, mucho más, que simples puntitos luminosos que brillan en la oscuridad de la noche. Una estrella es una gran bola de gas luminoso que, en alguna etapa de su vida, produce energía por la fusión nuclear del hidrógeno para formar helio. El término estrella por tanto, no sólo incluye estrellas como nuestro Sol, que están en la actualidad quemando hidrógeno, sino también protoestrellas, aún no lo suficientemente calientes como para que dicha combustión haya comenzado, y varios tipos de objetos evolucionados como estrellas gigantes y supergigantes, que están quemando otros combustibles nucleares, o las enanas blancas y las estrellas nucleares, que están formadas por combustible nuclear gastado.

Muchos son los ejemplos de estrellas masivas (más de 100 masas solares) que, para no morir, eyectan material al espacio interestelar y siguen viviendo.
Estrellas masivas que expulsan gases, ya que, cuando la masa es muy grande, su propia radiación las puede destruir y, de esta manera, descongestionan la tensión y evitan un final anticipado. Arriba tenéis una estrella super-masiva que ha expulsado gases formando una nebulosa para evitar su muerte, Eta Carinae ha hecho lo mismo. Estas son estrellas que están congestionadas y, sólo la expulsión de material la puede aliviar y conseguir que siga brillando como estrella evitando explotar como supernova.
Se calcula que la masa máxima de una estrella es de unas 120 masas solares, por encima de la cual sería destruida por su propia radiación. La masa mínima es de 0,08 masas solares; por debajo de ella, los objetos no serían lo suficientemente calientes en sus núcleos como para que comience la combustión del hidrógeno, y se convertirían en enanas marrones.
De la misma forma que al calentar una pieza de metal cambia de color, al principio rojo, luego amarillo hasta llegar al blanco, el color de una estrella varia según su temperatura superficial. Las estrellas más frías son las rojas, y las mas calientes las azules. Estos colores suelen percibirse a simple vista, como por ejemplo Antares (la estrella principal de Scorpius) que es de color rojo, o Rigel (en Orión) de color azul. En astronomía se utiliza la escala Kelvin para indicar temperaturas, donde el cero absoluto es -273 grados Celsius.
El diagrama de Hertzsprung-Russell proporcionó a los astrónomos un registro congelado de la evolución de las estrellas, el equivalente astrofísico del registro fósil que los geólogos estudian en los estratos rocosos. Presumiblemente, las estrellas evolucionan de algún modo, pasan la mayor parte de su tiempo en la serie principal (la mayoría de las estrellas en la actualidad, en el brevísimo tiempo que tenemos para observar, se encuentran allí), pero empiezan y terminan su vida en alguna otra parte, entre las ramas o en el mantillo. Por supuesto, no podemos esperar para ver que esto sucede, pues el tiempo de vida, aún de estrellas de vida corta, se mide en millones de años. Hallar la respuesta exigirá conocer la física del funcionamiento estelar.
El progreso en física, mientras tanto, estaba bloqueado por una barrera aparentemente insuperable. Esto era literal: el agente responsable era conocido como la Barrera de Coulomb, y por un tiempo frustró los esfuerzos de los físicos teóricos para comprender cómo la fusión nuclear podía producir energía en las estrellas.
“La barrera de Coulomb, denominado a partir de la ley de Coulomb, nombrada así del físico Charles-Augustin de Coulomb (1736–1806), es la barrera de energía debida a la interacción electrostática que el núcleo atómico debe superar para experimentar una reacción nuclear. Esta barrera de energía es proporcionada por la energía potencial electrostática:
donde:
- k es la constante de Coulomb = 8.9876×109 N m² C−2;
- ε0 es la permeabilidad en el vacío;
- q1, q2 son las cargas de las partículas que interactúan;
- r es el radio de interacción.”
Un valor positivo de U es debido a una fuerza de repulsión, así que las partículas que interactúan están a mayores niveles de energía cuando se acercan. Un valor negativo de la energía potencial U indica un estado de ligadura, debido a una fuerza atractiva. La línea de razonamiento que conducía a esta barrera era impecable. Las estrellas están formadas en su mayor parte por hidrógeno. Esto se hace evidente en el estudio de sus espectros.) El núcleo del átomo de hidrógeno consiste en un sólo protón, y el protón contiene casi toda la masa del átomo. (Sabemos esto por los experimentos de Rutherford explicados aquí en otra ocasión). Por tanto, el protón también debe contener casi toda la energía latente del átomo de hidrógeno.
(Recordemos que la masa es igual a la Energía: E = mc2. (En el calor de una estrella los protones son esparcidos a altas velocidades -el calor significa que las partículas involucradas se mueven rápidamente- y, como hay muchos protones que se apiñan en el núcleo denso de una estrella, deben de tener muchísimos choques. En resumen, la energía del Sol y las estrellas, puede suponerse razonablemente, implica las interacciones de los protones. esta era la base de conjetura de Eddington de que la fuente de la energía estelar “difícilmente puede ser otra cosa que energía subatómica, la cual, como se sabe, existe en abundancia en toda la materia”.
Hasta ese punto, todo iba bien, la ciencia estaba cerca de identificar la fusión termonuclear como el secreto de la energía solar. Pero aquí era donde intervenía la Barrera de Coulomb. Los protones están cargados positivamente; las partículas de igual carga se repelen entre sí; y este obstáculo parecía demasiado grande para ser superado, aun a la elevada velocidad a la que los protones se agitaban en el intenso calor del centro de las estrellas. De acuerdo con la física clásica, muy raras veces podían dos protones de una estrella ir con la rapidez suficiente para romper las murallas de sus campos de fuerza electromágnéticos y fundirse en un sólo núcleo. Los cálculos decían que la tasa de colisión de protones no podía bastar para mantener las reacciones de fusión. Sin embargo, allí estaba el Sol, con su rostro radiante y sonriente al ver el esfuerzo y las ecuaciones que decían que no podía brillar.


Dejemos aquí este proceso y digamos que, realmente, la mayoría de las veces el protón rebotará en la Barrera de Coulomb, pero de cuando en cuando la atravesará. Este es el “Efecto Túnel Cuántico”; que permite brillar a las estrellas. George Gamow, ansioso de explotar las conexiones entre la astronomía y la nueva física exótica a la que era adepto, aplicó las probabilidades cuánticas a la cuestión de la fusión nuclear en las estrellas y descubrió que los protones pueden superar la Barrera de Coulomb, o casi. El efecto túnel cuántico se hizo cargo de los cálculos de la desalentadora predicción clásica, que establecía la fusión de los protones a sólo una milésima de la tasa necesaria para explicar la energía liberada por el Sol, y la elevó a una décima de la tasa necesaria. Luego se tardó menos de un año para dar cuenta del deficít restante: la solución fue completada en 1929, cuando Robert Atkinson y Fritz Houterman combinaron los hallazgos de Gamow con lo que se ha llamado teoría maxwelliana de la distribución de velocidades. En la distribución maxwelliana hay siempre unas pocas partículas que se mueven mucho más rápidamente que la media y, Robert Atkinson y Fritz Houterman hallaron que estas pocas partículas veloces bastqaban para compensar la diferencia. Finalmente se hizo claro como podía romperse la Barrera de Coulomb suficientemente a menudo para que la fusión nuclear se produjese en las estrellas.
Pero la figura clave en todos estos desarrollos fue Hans Bhete, un refugiado de la Alemania nazi que había estudiado con Fermi en Roma y fue a enseñar en Cornell en EE. UU. Como su amigo Gamow, el joven Bhete era un pensador efervescente y vivaz, con tanto talento que parecía hacer su trabajo como si de un juego se tratara. Aunque no preparado en Astronomía, Bhete era un estudioso de legendaria rapidez. En 1938 ayudó al discípulo de Gamow y Edward Teller, C.L. Critchfield, a calcular una reacción que empezase con la colisión de dos protones podía generar aproximadamente la energía irradiada por el Sol, 3,86 x 1033 ergios por segundo. Así, en un lapso de menos de cuarenta años, la humanidad había progresado de la ignorancia de la existencia misma de los átomos a la comprensión del proceso de fusión termonuclear primaria que suministra energía al Sol.
Pero la reacción protón. protón no era bastante energética para explicar la luminosidad muy superior de estrellas mucho más grandes que el Sol, estrellas como las supergigantes azules de las Pléyades, que ocupan las regiones más altas del diagrama de Herptzsprung-Russell. Bhete puso remedio a esto antes de que terminase aquel el año 1938.

George Gamow Edward Reller
En abril de 1938, Bhete asistió a una conferencia organizada por Gamow y Teller que tenía el objeto de que físicos y astrónomos trabajaran juntos en la cuestión de la generación de energía en las estrellas. “Allí, los astrofísicos nos dijeron a los físicos todo que sabían sobre la constitución interna de las estrellas -recordoba Bhete-. esto era mucho (aunque) habían obtenido todos los resultados sin conocimiento de la fuente específica de energía.” De vuelta a Cornell, Bhete abordó el problema con celeridad y, en cuestión de semanas logró identificar el ciclo del Carbono, la reacción de fusión crítica que da energía a las estrellas que tiene más de una vez y media la masa del Sol.
Bhete que estaba falto de dinero, retiró el artículo que escribió sobre sus hallazgos y que ya tenía entregado en la Revista Physical Review, para entregarlo en un Concurso postulado por la Academia de Ciencias de Nueva York sobre la producción de energía en las estrellas. Por supuesto, Bhete ganó el primer Premio uy se llevó los 500 dólares que le sirvieron para que su madre pudiera emigrar a EE UU. Después lo volvió a llevar a la Revista que lo publicó y, finalmente, se lo publicaron y tal publicación le hizo ganar el Nobel. Por un tiempo, Bhete había sido el único humano que sabía por qué brillan las estrellas.

Esa sensación de que las estrellas nos “guiñan” viene de la atmósfera terrestre, que distorsiona la luz estelar, creando un efecto parpadeante llamado centelleo, mientras que la inmensidad, misterio y belleza del espacio interestelar nos conmueve y nos conecta con preguntas existenciales sobre nuestro lugar en el cosmos, un sentimiento que el cine, como la película Interstellar, ha fabulado, recordándonos la maravilla de mirar hacia arriba.


Así cuando miramos al cielo y podemos contemplar extasiados esas maravillas que ahí arriba, en el espacio interestelar están brillando, y, nos da la sensación de que están haciéndonos guiños, como si quisieran mandarnos un mensaje, decirnos algo y nosotros, no pensamos en todo lo que ahí, en esos “puntitos brillantes” se está fraguando. De lo que allí ocurre, depende que los mundos tengan los materiales que en ellos están presentes y, de entre esos materiales, se destacan aquellos que por su química biológica, permiten que se pueda formar la vida a partir de unos elementos que se hicieron en los hornos nucleares de las estrellas.
El Proceso Triple Alfa

El cinturón de Orión, también llamado en algunos países hispanos “los tres reyes magos” o “las tres Marías”, es un conjunto estacionario de estrellas (asterismo) que forma parte de la constelación de Orión, y que está formado por tres estrellas específicas: Alnitak, Alnilam y Mintaka.
Y sí, es curioso que mirando en la oscura noche como brillan las estrellas del cielo, nos atrae su titilar engañoso (es la atmósfera terrestre la que hace que lo parezca) y su brillo, Sin embargo, pocos llegan a pensar en lo que verdaderamente está allí ocurriendo. Las transformaciones de fase por fusión no cesan. Esta transformación de materia en energía es consecuencia de la equivalencia materia-energía, enunciada por Albert Einstein en su famosa fórmula E=mc2; donde E es la energía resultante, m es la masa transformada en energía, y c es la velocidad de la luz (300 000 kilómetros por segundo). La cantidad de energía que se libera en los procesos de fusión termonuclear es fabulosa. Un gramo de materia transformado íntegramente en energía bastaría para satisfacer los requerimientos energéticos de una familia mediana durante miles de años.


Es un gran triunfo del ingenio humano el saber de qué, están estructuradas las estrellas y qué materiales se están forjando allí, al inmenso calor de sus núcleos. Recuerdo aquí a aquel Presidente de La Real Society de Londres que, en una reunión multitudinaria, llegó a decir:
“Una cosa está clara, nunca podremos saber de qué están hechas las estrellas”.
El hombre se vistió de gloria con la (desde entonces) famosa frase. Creo que nada, con tiempo por delante, será imposible para nosotros.

Poco tiempo después de tal afirmaci´çon del Sr. Presidente de la Real Society de Londres:
El avión de los hermanos Wright levantó el vuelo el 17 de diciembre de 1903 en Kitty Hawk, Carolina del Norte. Era una estructura de madera y tela con alas biplanas y un motor de combustión interna diseñado por ellos mismos, y su diseño incorporaba un sistema de control de tres ejes que fue crucial para la estabilidad y maniobrabilidad, marcando el inicio de la era de la aviación.
Aquel suceso me enseñó a no negar lo que podría ser dentro de decenas de años, aunque nos pueda parecer imposible… ¡Podrá suceder!
También decían que nunca podríamos saber de qué estában hechas las estrellas.

Poco tiempo después, llegó Johan Franhufer con sus líneas espectrales y echó al traste aquellas palabras
A nuestro planeta sólo llega una ínfima fracción del calor que se genera en el Sol y, sin embargo, es más que suficiente para mantener aquí la vida. El Sol tiene materia que supone la misma que tendrían 300.000 Tierras. Nuestra estrella madre está situada a una UA (150 millones de kilómetros de nosotros) y, todas esas circunstancias y otras muchas, hacen que todo sea tal como lo vemos a nuestro alrededor. Si cualquiera de esos parámetros fuera diferente o variara tan sólo unas fracciones, seguramente la Tierra sería un planeta muerto y, nosotros, no estaríamos aquí. Sin embargo… ¡Estamos! y, gracias a ello, se pueden producir descubrimientos como los que más arriba hemos relatado y han podido y pueden existir personajes de cuyas mentes surgen ideas creadoras que nos llevan a saber cómo son las cosas.
Lo cierto es que, cada día sabemos mejor como funciona la Naturaleza que, al fin y al cabo, es la que tiene todas las respuestas que necesitamos conocer. En lo que se refiere al tçitulo: “Sin las estrellas no estaríamos aquí”, me refiero al hecho sierto de que, en ellas (en las estrellas), se fabricaron los elementos de los que estamos hechos los seres vivos.
C.H.O.N. (Carbono, Hidrógeno, Ixígeno y Nitrógeno.
Emilio Silvera V.
















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