Oct
20
Hazañas que nos plantean nuevas preguntas
por Emilio Silvera ~
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Hemos tardado 50 años en recorrer la distancia de un día luz ?Cómo podemos hablar de vfiajar a Alfa Centauri?
Oct
20
¡Agujeros de Gusano! ¡Qué historias nos cuentan!
por Emilio Silvera ~
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Los físicos nos cuentan cada cosa que… ¿Serán ciertas? Creo que a veces, se dejan llevar y fantasean. ¡Agujeros de Gusano! ¿Dónde? ¿Cómo? Si realmente están ahí ¿Los podremos manejar a muestro antojo?
Decir que por fin, los científicos han descubierto un Agujero de Gusano… Es al menos arriesgado, ¿Quién ha estado allí comprobando su eficacia? ¿Cómo se mantienen abiertas las “bocas” de ambos lados? ¿Es posible que sea transitable y nos lleve a regiones lejanas en poco tiempo? Y, si fuese así, ¿cómo podemos marcar las coordenadas del lugar al que tratamos de llegar? ¡Qué locura! Creo que se han sacado este truco de “magia” de la manga para imaginar que se puede “burlar” que no “vencer” a la velocidad de la luz, y, por otra parte, ocultar la frustración de sabernos confinados en el planeta Tierra del que será difícil salir para alcanzar las estrellas. El Espacio Interestelar es un inconmensurable campo de hostilidad para nuestro frágil físico. Somos hijos de la Tierra. En ella (la Tierra) hemos evolucionado y nos hemos adaptado a su atmósfera, a la radiación que recibe del Sol, el agua líquida que fluye de los manantiales en las montañas y viaja entre las rocas hacia el Mar, la Gravedad, el manto electromagnético que nos protege…
Realmente, en lo que a los agujeros de gusano se refiere, en la práctica solo son simulaciones cuánticas en ordenadores avanzados (como el experimento con el procesador Sycamore de Google a finales de 2022) o a modelos estrictamente matemáticos. En esos experimentos se recrea el comportamiento físico teórico de un agujero de gusano holográfico en un chip, pero nadie ha estado allí, nadie ha visto uno en el cosmos, y siguen siendo puras hipótesis de la física teórica.

- Atajo Cósmico: Imagina el espacio-tiempo como una hoja de papel. En lugar de viajar de un punto A a un punto B en la superficie, un puente de Einstein-Rosen dobla el papel y crea un túnel entre ellos, acortando drásticamente el viaje.
- Conexión Agujero Negro-Agujero Blanco: Originalmente, se propuso como una conexión entre un agujero negro (que absorbe) y un agujero blanco (que expulsa materia).
- Solución Matemática: Son soluciones a las ecuaciones de campo de Einstein, no objetos observados directamente, aunque se investiga su posible existencia.
Desafíos y Realidad
- Inestabilidad: Los puentes de Einstein-Rosen teóricos colapsarían instantáneamente.
- Materia Exótica: Para mantenerlos abiertos y estables, se necesitaría “materia exótica” con energía negativa, algo que no se ha detectado.
- Ciencia Ficción: Han capturado la imaginación popular, sirviendo como un concepto central en películas y libros para viajes ultrarrápidos.
En resumen, es un concepto teórico fascinante que explora los límites del espacio-tiempo, ofreciendo una posible vía para viajes interestelares, aunque sigue siendo puramente especulativo. Lo que nos pasa a los humanos, desde siempre, es que, cuando no podemos encontrar una explicación, o, una solución a un problema planteado… ¡Especulamos y Teorizamos!
Vera Rubin descubrió que las estrellas se mueven más rápido en los bordes de las galaxias y eso “ayudó” para el desarrollo de la teoría de la materia oscura. Una materia que nadie ha podido ver, que no se sabe de qué partículas estaría conformada, o, por qué no la podemos ver, y como genera Gravedad pero no emite radiación.
Martinus J.G. Veltman
Como he referido otras veces, el Premio Nobel que arriba se muestra, en relación a este enigma decía:
“La materia oscura es la alfombra, bajo la cual, los cosmólogos barren su ignorancia.”
Así las cosas y si nos retrotraemos en el tiempo, podemos comprobar que, desde siempre, nos ha gustado conjeturar y, a base de repetir muchas veces la misma mentira, nos llegamos a creer que es una verdad,
Agujeros de Gusano, materia oscura, Gravedad cuántica, Teoría del Todo, Las cuerdas vibrantes en once dimensiones…
¿Dónde? Pero eso sí, no podemos negar que imaginación no nos falta. Cuando no sabemos contestar la pregunta, ocultamos nuestra ignorancia exponiendo conjeturas y teorías que, la mayor parte de las veces, están pendientes de verificar, como la Teoría de Cuerdas.
Emilio Silvera V.
Oct
20
No todo es tan bonito como nos lo pintan
por Emilio Silvera ~
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El mismo considerado “Padre” de la I. A., duda de que, en el futuro, no sea un peligro para nosotros
En este humilde lugar, en el que la inmensa curiosidad que me empuja a saber sobre las cosas que no he llegado a comprender, he hablado largo y extensamente sobre el peligro que está presente en en esas áreas del saber Humano que llamamos I. A., Ordenadores cuánticos, La robótica.
Los intereses implicados en todas estas actividades de la computación cuántica, la Inteligencia Artificial y la Robótica, son enormes, las inversiones alcanzan cifras mareantes de miles de millones de dólares.
Pero, todo esto requiere de nuestra atención, en todo esto está presente un “lado oscuro” que podría ser perjudicial para la Humanidad, y, si no se toman medidas y se legisla poniendo líneas que no se puedan traspasar… ¡Mal irán las cosas!
Puede ser como nos indica el entrevistado que la solución esté en insertar en la Inteligencia Artificial la idea de una “Mente Maternal” de protección hacia el Humano, que tenga esa barrera infranqueable que nunca podrá traspasar, y, en ese caso, ni siendo esa super-inteligencia que se vislumbra que podrán alcanzar, sería un peligro para nosotros.
Claro que, según el criterio muy generalizado entre los mejores especialistas del mundo en este apartado del saber humano, las posibilidades de que la Inteligencia Artificial acabe con nosotros… ¡Es bastante alto!
De hecho, y, aunque todavía no estén totalmente asentadas en el control del mundo, lo cierto es que controlan gran parte del quehacer diario de nuestras sociedades en todo el mundo, si en un momento dado se “CAE” Internet… ¡Problemas en grandes sectores de la Sociedad!
Esperemos que, finalmente, los expertos despierten del letargo en el que están inmersos creyéndose dioses, y sean conscientes del peligro que todo esto conlleva para la Humanidad a la que tienen la obligación oral de preservar del mismo.
Emilio Silvera V.
Oct
20
La Química, la complejidad del átomo II
por Emilio Silvera ~
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Marie Curie y Pierre Curie
El 18 de julio de 1898, en la Escuela de Física y Química de París, Pierre Curie, y su esposa, Marie, presentaron una importante Memoria en la Academia francesa de Ciencias. En ella recogieron especialmente las experiencias de Marie, que en su tesis doctoral estudiaba específicamente los llamados “rayos de Becquerel” (radiaciones de naturaleza desconocida, emitidas espontáneamente por algunos metales como el uranio). Esta investigación dio pie al descubrimiento de un metal desconocido, al que decidieron llamar “polonio”, basándose en el nombre del país de origen de Marie.

Marie Curie. Foto: Henri Manuel
En el campo teórico, los progresos en el estudio de la radiactividad, conseguidos gracias al talento y a los esfuerzos de Henri Becquerel y del matrimonio Curie, hicieron posibles los trabajos posteriores de Rutherford, Geiger, Soddy y Villardy para identificar las radiaciones alfa, beta y gamma producidas espontáneamente en los cuerpos radiactivos; y muy pronto la concepción de los modelos atómicos, las teorías atómicas de De Broglie y Schrodinger y la decisiva fisión del núcleo del uranio por Otto Hahn y Fritz Strassman en el año 1939.

En realidad, los químicos descubrieron que aunque las sustancias diferían entre sí por su radiactividad, algunas tenían propiedades químicas idénticas. Por ejemplo, ya en 1.907 los químicos americanos Herbert Newby McCoy y W. H. Ross descubrieron que el radio-torio (uno entre los varios productos de la desintegración del torio) mostraba el mismo comportamiento químico que el torio, y el radio D, el mismo que el plomo, tanto que a veces era llamado radio-plomo. De todo lo cual se infirió que tales sustancias eran en realidad variedades de mismo elemento: el radio-torio, una forma de torio; el radioplomo, un miembro de una familia de plomos; y así sucesivamente.

Torio
En 1.913, Soddy esclareció esta idea y le dio más amplitud. Demostró que cuando un átomo emitía una partícula alfa, se transformaba en un elemento que ocupaba dos lugares más abajo en la lista de elementos, y que cuando emitía una partícula beta, ocupaba, después de su transformación, el lugar inmediatamente superior. Con arreglo a tal norma, el radiotorio descendía en la tabla hasta el lugar del torio, y lo mismo ocurría con las sustancias denominadas uranio X y uranio Y, es decir, que los tres serían variedades del elemento 90. Así mismo, el radio D, el radio B, el torio B y el actinio B compartirían el lugar del plomo como variedades del elemento 82.

Soddy dio el nombre de isótopos (del griego iso y topos, “el mismo lugar”) a todos los miembros de una familia de sustancias que ocupaban el mismo lugar en la tabla periódica. En 1.921 se le concedió el premio Nobel de Química.
El modelo protón-electrón del núcleo concordó perfectamente con la teoría de Soddy sobre los isótopos. Al retirar una partícula alfa de un núcleo, se reducía en dos unidades la carga positiva de dicho núcleo, exactamente lo que necesitaba para bajar dos lugares en la tabla periódica. Por otra parte, cuando el núcleo expulsaba un electrón (partícula beta), quedaba sin neutralizar un protón adicional, y ello incrementaba en una unidad la carga positiva del núcleo, lo cual era como agregar una unidad al número atómico, y por tanto, el elemento pasaba a ocupar la posición inmediatamente superior en la tabla periódica de los elementos. ¡Maravilloso!
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Desintegración Alfa y desintegración Beta
¿Cómo se explica que cuando el torio se descompone en radio-torio después de sufrir no una, sino tres desintegraciones, el producto siga siendo torio? Pues bien, en este proceso el átomo de torio pierde una partícula alfa, luego una partícula beta, y más tarde una segunda partícula beta. Si aceptamos la teoría sobre el bloque constitutivo de los protones, ello significa que el átomo ha perdido cuatro electrones (dos de ellos contenidos presuntamente en la partícula alfa) y cuatro protones. (La situación actual difiere bastante de este cuadro, aunque en cierto modo, esto no afecta al resultado).
El núcleo de torio constaba inicialmente (según se suponía) de 232 protones y 142 electrones. Al haber perdido cuatro protones y otros cuatro electrones, quedaba reducido a 228 protones y 138 electrones. No obstante, conservaba todavía el número atómico 90, es decir, el mismo de antes.
Así pues, el radio-torio, a semejanza del torio, posee 90 electrones planetarios, que giran alrededor del núcleo. Puesto que las propiedades químicas de un átomo están sujetas al número de sus electrones planetarios, el torio y el radio-torio tienen el mismo comportamiento químico, sea cual fuere su diferencia en peso atómico (232 y 228 respectivamente).


Geoquímica isotópica del plomo

Los isótopos de un elemento se identifican por su peso atómico, o número másico. Así, el torio corriente se denomina torio 232, y el radiotorio, torio 228. Los isótopos radiactivos del plomo se distinguen también por estas denominaciones: plomo 210 (radio D), plomo 214 (radio B), plomo 212 (torio B) y plomo 211 (actinio B).
Se descubrió que la noción de isótopo podía aplicarse indistintamente tanto a los elementos estables como a los radiactivos. Por ejemplo, se comprobó que las tres series radiactivas anteriormente mencionadas terminaban en tres formas distintas de plomo. La serie del uranio acababa en plomo 206, la del torio en plomo 208 y la del actinio en plomo 207. cada uno de estos era un isótopo estable y corriente del plomo, pero los tres plomos diferían por su peso atómico.
Mediante un dispositivo inventado por cierto ayudante de J. J. Thomson, llamado Francis William Aston, se demostró la existencia de los isótopos estables. En 1.919, Thomson, empleando la versión primitiva de aquel artilugio, demostró que el neón estaba constituido por dos variedades de átomos: una cuyo número de masa era 20, y otra con 22. El neón 20 era el isótopo común; el neón 22 lo acompañaba en la proporción de un átomo cada diez. Más tarde se descubrió un tercer isótopo, el neón 21, cuyo porcentaje en el neón atmosférico era de un átomo por cada 400.
Entonces fue posible, al fin, razonar el peso atómico fraccionario de los elementos. El peso atómico del neón (20, 183) representaba el peso conjunto de los tres isótopos, de pesos diferentes, que integraban el elemento en su estado natural. Cada átomo individual tenía un número másico entero, pero el promedio de sus masas (el peso atómico) era un número fraccionario.

Aston procedió a mostrar que varios elementos estables comunes eran, en realidad, mezclas de isótopos. Descubrió que el cloro, con un peso atómico fraccionario de 35’453, estaba constituido por el cloro 35 y el cloro 37, en la proporción de cuatro a uno. En 1.922 se le otorgó el premio Nobel de Química.
En el discurso pronunciado al recibir el premio, Aston predijo la posibilidad de aprovechar la energía almacenada en el núcleo atómico, vislumbrando ya las futuras y nefastas bombas y centrales nucleares. Allá por 1.935, el físico canadiense Arthur Jeffrey Dempster empleó el instrumento de Aston para avanzar sensiblemente en esa dirección; demostró que 993 de cada 1.000 átomos de uranio eran de uranio 238 (no válido para combustible nuclear). Y muy pronto se haría evidente el profundo significado de tal descubrimiento.
Así, después de estar siguiendo huellas falsas durante un siglo, se reivindicó definitivamente la teoría de Prout. Los elementos estaban constituidos por bloques estructurales uniformes; si no átomos de hidrógeno, sí, por lo menos, unidades con masa de hidrógeno.
¿Qué no será capaz de inventar el hombre para descubrir los misterios de la naturaleza?

Rutherford
Ha pasado mucho tiempo desde que Rutherford identificara la primera partícula nuclear (la partícula alfa). El camino ha sido largo y muy duro, con muchos intentos fallidos antes de ir consiguiendo los triunfos (los únicos que suenan), y muchos han sido los nombres que contribuyen para conseguir llegar al conocimiento del átomo y del núcleo actual; los electrones circulando alrededor del núcleo, en sus diferentes niveles, con un núcleo compuesto de protones y neutrones que, a su vez, son constituidos por los quarks allí confinados por los gluones, las partículas mediadoras de la fuerza nuclear fuerte. Pero, ¿Qué habrá más allá de los quarks?, ¿las supercuerdas vibrantes? Algún día se sabrá.
Emilio Silvera V.
Oct
20
La Nebulosa de la Tarántula… ¡Una maravilla!
por Emilio Silvera ~
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¿Sabremos algún día lo que el Universo es?
El Universo en el que vivimos nos ha dejado desvelar muchos de los secretos que guardaba celosamente escondidos, Otros muchos, siguen ocultos a nuestra mirada unas veces y a nuestro entendimiento otras.
Lo que decimos en el párrafo anterior, describe perfectamente la dualidad del conocimiento humano sobre el cosmos: hemos descubierto maravillas como la expansión del universo y la formación de galaxias, pero aún nos enfrentamos a misterios insondables como la posibilidad de que existan otros universos, la existencia de múltiples civilizaciones en esta nuestra y en otras galaxias, y, un sin fin de misterios que no hemos podido desvelar.
Lo que hemos descubierto:
- La vastedad y evolución: Entendemos que el Universo es todo lo que existe y ha estado en constante cambio desde el Big Bang, con la formación de estrellas, planetas y galaxias.
- Leyes fundamentales: Hemos descifrado principios físicos que rigen su movimiento y estructura.
- La Paradoja de Olbers: Sabemos por qué el cielo nocturno es oscuro a pesar de la infinidad de estrellas, un misterio que intrigó a científicos como Heinrich Olbers.
Los secretos que aún guardan:
- “Materia y Energía Oscura”: Constituyen la mayor parte del universo, pero no podemos verlas ni detectarlas directamente, solo inferir su existencia por sus efectos gravitacionales.
- Origen y Destino: A pesar de la teoría del Big Bang, aún no sabemos qué lo precedió o cómo terminará (Big Crunch, Big Freeze… ).
- ¿Estamos solos? La pregunta sobre la existencia de vida extraterrestre sigue sin respuesta.
- La naturaleza de la realidad: Conceptos como la mecánica cuántica y la relatividad nos muestran un universo mucho más extraño de lo que nuestra intuición sugiere, con fenómenos que desafían nuestra lógica cotidiana.
La doble barrera (mirada y entendimiento):
- Mirada: Fenómenos como la “materia oscura” están más allá de lo que nuestros telescopios pueden “ver” directamente. Bueno, esa misteriosa “materia” no se ha podido encontrar, no se sabe de qué está hecha, no se deja ver, no genera radiación, emite fuerza de gravedad porque tiene masa (¿masa invisible?. Se sigue hablando de ella porque sería lo único que explicaría el anómalo movimiento de las galaxias.
- Entendimiento: Incluso cuando detectamos algo nuevo, como las ondas gravitacionales, nuestra mente a veces lucha por comprender sus implicaciones, obligándonos a expandir nuestros marcos conceptuales, como propuso Carl Jung al hablar de la mente en calma.
En resumen, la reflexión expresada en las dos primeras líneas del principio, es un eco de la continua aventura humana: un viaje de descubrimiento sin fin donde cada secreto revelado abre la puerta a incontables enigmas más profundos. Y, desde luego, de entre las numerosas cuestiones y objetos que nos quedan por desvelar, no podemos relacionarlos al no saber lo que son y de qué se tratarían la mayoría de ellos.
Emilio Silvera V.
















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