Ene
16
¡Qué atrasados estamos para poder viajar al Espacio!
por Emilio Silvera ~
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Cuando contemplo imágenes como esta, no puedo dejar de pensar, en lo atrasados que estamos en relación a los viajes Espaciales. No hemos admitido todavía que, nuestra especie no está estructurada físicamente para soportar la radiación espacial, y, aunque consigamos la Gravedad artificial para evitar la dichosa ingravidez… ¡Seguimos en desventaja! Las distancias del Universo no son Humanas.

Estas imágenes de cohetes espaciales saliendo de la Tierra y superando la fuerza de Gravedad, utilizando para ello un combustible líquido muy inflamable y pesado que, imposibilita a la “nave-cohete para llevar objetos útiles en la misión, y, además dicho combustible es peligroso como ya hemos visto en otros casos que costó vidas, y, todo eso, me lleva a recordar otras imágenes de aquellos colones del Oeste Americano que con carretas y durmiendo a la intemperie al lado del fuego y expuesto a todos los peligros por conseguir tierras nuevas, de la misma manera estamos tratando de salir a ese Espacio desconocido lleno de peligros y, como aquellos aventureros, lo hacemos despojados de la seguridad de un traje espacial que aisle de las radiaciones nocivas y con una “nave” que no está habilitada para la función que realmente tendría que cumplir en lo que a la seguridad de los viajeros se refiere.
Así las cosas, incluso se permiten algunos “científicos” de la NASA y de otras organizaciones espaciales, de hablar de llegar a Marte en fechas muy próximas, cuando ellos saben que, un viaje tripulado a Marte está en el Presente prohibido, no podemos llevarlo a cabo por falta de la tecnología necesaria que asegure la vida de los viajeros.

Los cohetes lanzados al espacio son vehículos diseñados para llevar carga útil (satélites, astronautas, sondas) más allá de la atmósfera terrestre. Con empresas como SpaceX, la NASA y China liderando la actividad, utilizando lanzadores reutilizables como el Falcon 9 y el Starship, y superando récords anuales de lanzamientos, enfocándose en misiones a la Luna, Marte y despliegue de constelaciones como Starlink.
¿Algún día lo conseguiremos? Si tengo que ser sincero, creo que los “Señores del Espacio” ¡Serán Robots! Ellos no duermen, no comen, no les afecta las radiaciones… Y, si ocurre algún percance… ¡Sólo son máquinas!
Emilio Silvera Vázquez
Ene
16
Sabemos que todo tiene un fin, y tratamos de engañarnos
por Emilio Silvera ~
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Si no es Hiperión, será Isatel, Aurora o cualquier otro proyecto que nos haga soñar con poder salvar a nuestra especie
El escenario que aquí se plantea es el que nos ha dictado la desesperación, y, suponiendo que algún día lejano en el futuro, podamos construir una nave de estas características… ¿Qué hacemos con las distancias.
Conjeturamos con la posibilidad de la hibernación , con la Gravedad artificial, con un escudo que preservará a los viajeros de la radiación del espacio, y, con el material inteligente con el se construye la nave que, en caso de un percance, se “cura” sola.
Nunca podemos negar lo que será posible “mañana”, pero lo que sí podemos plantear son las cuestiones que plantean la realidad de la imposibilidad de los humanos para viajar por el Espacio a distancias enormes de decenas, cientos o miles de millones de kilómetros, lo que suponen distancias inalcanzables.
¿Qué decir de la Mente de los viajeros encerrada en una gran “lata metálica”.
Siempre hemos soñado con lo que podría ser.
Emilio Silvera V.
Ene
15
¿Pudo haber algo antes del nacimiento del Tiempo?
por Emilio Silvera ~
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Todos tenemos la idea pre-concebida de que el Tiempo “nació” cuando se produjo aquella explosión o fluctuación del vacío que llamamos Big Bang. Y si tenemos la idea de que antes de ese momento no había nada, ¿Qué podemos decir de un Tiempo anterior?
DE todas las maneras, estará bien comenzar a oír el Video partiendo de la base de que, del Tiempo, en realidad… ¡No sabemos lo que es! Lo hemos cuantizado en segundos, hemos buscado sus medidas para entender tiempos muy grandes, lo hemos dividido en Pasado, Presente y Futuro…
De lo que no tenemos duda es del hecho cierto de que, el transcurrir del Tiempo lo cambia todo. Los sistemas cerrados están abocados a la Entropía (prima hermana del Tiempo), para que las “cosas” cambien con su transcurrir.
Nosotros vivimos en un Eterno Presente que ha tenido que alejarse al Pasado (ese Tiempo que sólo podemos recordar). El Tiempo Presente es el que realmente tenemos para realizar nuestros sueños. Ese otro Tiempo que llamamos Futuro, nunca lo podremos alcanzar, será el Tiempo de los que vienen detrás, sin embargo, para ellos, también será presente.
El Tiempo no se puede comprar, no sabemos de manera cierta lo que es, no se toca al ser un Ente invisible en lo material, sin embargo, sí podemos ver los estragos que se producen a medida que el Tiempo pasa. El Tiempo, desde la noche de los tiempos (valga la redundancia), ha sido un dolor de cabeza de filósofos y grandes pensadores.
Si hubo un Tiempo antes del Big Bang, estaremos en la certeza del Universo Cíclico. Particularmente creo que, en el Universo no existe la Eternidad, y, si es así, hasta el mismo Tiempo tendrá que morir. Es la misma analogía que nos decía el pensador: “… Con el paso de los eones, hasta la misma muerte tendrá que morir”
En fin amigos, estas son elucubraciones mías, mejor oímos al científico.
Ene
15
El poder de ver lo que fue
por Emilio Silvera ~
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Es cierto que, las inmensas distancias del Universo, nos lleva a que, cuando utilizamos las modernas tecnologías que hemos creado para tomar imágenes de objetos cosmológicos, no los podemos ver como son ahora (incluso podrían haber dejado de existir), sino que se ven como eran cuando emitió la luz de su imagen que comenzó a viajar hacia nosotros.

Ver galaxias lejanas captadas por el James Webb es como viajar en el Tiempo, porque la luz tarda miles de millones de años en llegar hasta nosotros, así que observamos esas galaxias como eran hace mucho tiempo, estos grandes telescopios nos muestran como fue el pasado del Universo y también indicios de cómo se formaron las galaxias.
- La velocidad de la luz: La luz viaja a una velocidad finita (aunque muy rápida), pero el universo es tan vasto que la luz de objetos muy distantes tarda muchísimo en alcanzarnos.
- Distancia en tiempo: Si una galaxia está a 10 mil millones de años luz, la luz que vemos hoy salió de ella hace 10 mil millones de años, mostrándonosla en esa época temprana de su existencia.
- Observando el pasado: Al mirar objetos extremadamente lejanos, estamos viendo el universo cuando era mucho más joven, permitiendo estudiar la formación de las primeras estrellas y galaxias, un proceso que ocurrió hace miles de millones de años.
- La primera imagen profunda del James Webb -arriba- (SMACS 0723) mostraba galaxias a 4.600 millones de años luz de distancia, enseñándonos cómo lucía el universo en aquella época, lo que es un hito en la astronomía.

- Universo Opaco Temprano: Durante los primeros 380,000 años, el universo era una sopa caliente y densa de plasma (partículas y fotones) que no permitía que la luz viajara libremente. La luz que vemos hoy del universo primitivo proviene de cuando se enfrió y se volvió transparente, un evento conocido como la “recombinación”, que dio origen al CMB.
- El Webb Observa Luz Infrarroja: El JWST está diseñado para ver en el infrarrojo, detectando la luz de las primeras estrellas y galaxias que se formaron cuando el universo tenía menos de mil millones de años. Esta luz se ha estirado a longitudes de onda infrarrojas debido a la expansión cósmica (corrimiento al rojo), haciéndola visible para Webb, pero no es luz del “instante cero”.
- No es una “Fotografía” del Inicio: El Webb nos muestra el universo en diferentes etapas de su evolución, como una línea de tiempo, permitiéndonos ver cómo eran las galaxias cuando el universo era joven, no el evento singular del Big Bang en sí mismo.
- El Límite del Universo Observable: No podemos ver más allá de cierto punto porque la luz de eventos anteriores simplemente no ha tenido tiempo de llegar a nosotros, o el universo era opaco. El Big Bang ocurrió hace aproximadamente 13.8 mil millones de años, y estamos limitados a ver lo que estaba “despejado” y es lo suficientemente cercano en el tiempo para que su luz nos alcance.
El universo observable llega hasta el Tiempo de Planck, más allá no tenemos los medios tecnológicos que pudieran romper la barrera opaca que nos separa del momento inicial, instante en el que también nació el Tiempo.
Emilio Silvera V.
Ene
15
Abundancia Cósmica de los Elementos
por Emilio Silvera ~
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Se encuentran elementos esenciales para la vida alrededor de una estrella joven. Usando el radiotelescopio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), un grupo de astrónomos detectó moléculas de azúcar presentes en el gas que rodea a una estrella joven, similar al sol. Esta es la primera vez que se ha descubierto azúcar en el espacio alrededor de una estrella de estas características. Tal hallazgo demuestra que los elementos esenciales para la vida se encuentran en el momento y lugar adecuados para poder existir en los planetas que se forman alrededor de la estrella.
La abundancia, distribución y comportamiento de los elementos químicos en el Cosmos es uno de los tópicos clásicos de la astrofísica y la cosmoquímica. En geoquímica es también importante realizar este estudio ya que:

- Una de las principales finalidades de la Geoquímica es establecer las leyes que rigen el comportamiento, distribución, proporciones relativas y relaciones entre los distintos elementos químicos.
– Los datos de abundancias de elementos e isótopos en los distintos tipos de estrellas nos van a servir para establecer hipótesis del origen de los elementos.
– Los datos de composición del Sol y las estrellas nos permiten establecer hipótesis sobre el origen y evolución de las estrellas. Cualquier hipótesis que explique el origen del Sistema Solar debe explicar también el origen de la Tierra, como planeta de dicho Sistema Solar.
– Las distintas capas de la Tierra presentan abundancias diferentes de elementos. El conocer la abundancia cósmica nos permite tener un punto de referencia común. Así, sabiendo cuales son las concentraciones normales de los elementos en el cosmos las diferencias con las abundancia en la Tierra nos pueden proporcionar hipótesis de los procesos geoquímicos que actuaron sobre la Tierra originando migraciones y acumulaciones de los distintos elementos, que modificaron sus proporciones y abundancias respecto al Cosmos.

La tabla periódica de los elementos es un arreglo sumamente ingenioso que permite presentar de manera lógica y estructurada las más simples sustancias de las que se compone todo: absolutamente todo lo que conocemos. Todos los elementos que conocemos, e incluso con lo que todavía no nos hemos encontrado, tienen un lugar preciso en ella, cuya posición nos permite conocer muchas de sus características. Ese grupo de casi cien ingredientes permite crear cualquier cosa. Pero no siempre fue así.
Me gusta la Gran Nebulosa de Orión. Hay ahí tantas cosas, nos facilita tantos datos., se producen transiciones de fase asombrosas, surgen multitud de nuevas estrellas, se forman nuevos sistemas planetarios, aparecen moléculas esenciales para la vida.


ABUNDANCIAS COSMICAS DE LOS ELEMENTOS
Estos datos deben obtenerse a partir del estudio de la materia cósmica. La materia cósmica comprende: Gas interestelar, de muy baja densidad (10-24 g/cm3) y Nébulas gaseosas o nubes de gas interestelar y polvo.
Las nébulas gaseosas se producen cuando una porción del medio interestelar está sujeta a radiación por una estrella brillante y muy caliente, hasta tal punto se ioniza que se vuelve fluorescente y emite un espectro de línea brillante (que se estudian por métodos espectroscopios). Por ejemplo las nébulas de “Orión” y “Trífida”. Las ventajas de estas nébulas difusas para el estudio de las abundancias son:

Nebulosa Trífida
‑ Su uniformidad de composición.
‑ El que todas sus partes sean accesibles a la observación, al contrario de lo que ocurre en las estrellas.
También tiene desventajas:
‑ Solo se observan las líneas de los elementos más abundantes.
‑ Cada elemento se observa solo en uno o pocos estadios de ionización aunque puede existir en muchos.
‑ La mayoría de las nébulas exhiben una estructura filamentosa o estratiforme es decir que ni la D ni la T son uniformes de un punto a otro. A partir del medio interestelar (gas interestelar y nébulas gaseosas) se están formando continuamente nuevas estrellas.
Las estrellas se forman a partir del gas y el polvo de las Nebulosas
En las estrellas podemos encontrar muchas respuestas de cómo se forman los elementos que conocemos. Primero fue en el hipotético big bang donde se formaron los elementos más simples: Hidrógeno, Helio y Litio. Pasados muchos millones de años se formaron las primeras estrellas y, en ellas, se formaron elementos más complejos como el Carbono, Nitrógeno y Oxígeno. Los elementos más pesados se tuvieron que formar en temperaturas mucho más altas, en presencia de energías inmensas como las explosiones de las estrellas moribundas que, a medida que se van acercando a su final forman materiales como: Sodio, Magnesio, Aluminio, Silicio, Azufre, Cloro, Argón, Potasio, Titanio, Hierro, Cobalto, Niquel, Cobre, Cinc, Plomo, Torio…Uranio. La evolución cósmica de los elementos supone la formación de núcleos simples en el Big Bang y la posterior fusión de estos núcleos ligeros para formar núcleos más pesados y complejos en el interior de las estrellas y en la transición de fase de las explosiones supernovas.

No me parece justo hablar de los elementos sin mencionar a Fred Hoyle y su inmensa aportación al conocimiento de cómo se producían en las estrellas. Él era temible y sus críticas de la teoría del Big Bang hizo época por su mordacidad. Hoyle condenó la teoría por considerarla epistemológicamente estéril, ya que parecía poner una limitación temporal inviolable a la indagación científica: el Big Bang era una muralla de fuego, más allá de la cual la ciencia de la época no sabía como investigar. Él no concebía y juzgó “sumamente objetable que las leyes de la física nos condujeran a una situación en la que se nos prohíbe calcular que ocurrió en cierto momento del tiempo”. En aquel momento, no estaba falto de razón.
El Proceso Triple Alfa, donde tres núcleos de helio (partículas alfa) se fusionan para crear un núcleo de carbono-12, un elemento crucial para la vida; Fred Hoyle predijo en 1950 un nivel de energía resonante específico en el carbono-12 que hace posible esta reacción poco probable en las estrellas, permitiendo la existencia de carbono y vida, y también permite la formación de elementos más pesados como el oxígeno.

Pero no es ese el motivo de mencionarlo aquí, Hoyle tenía un dominio de la física nuclear nunca superado entre los astrónomos de su generación, había empezado a trabajar en la cuestión de las reacciones de la fusión estelar a mediado de los cuarenta. Pero había publicado poco, debido a una batalla continua con los “árbitros”, colegas anónimos que leían los artículos y los examinaban para establecer su exactitud, cuya hostilidad a las ideas más innovadoras de Hoyle hizo que éste dejara de presentar sus trabajos a los periódicos. Hoyle tuvo que pagar un precio por su rebeldía, cuando, en 1951, mientras él, permanecía obstinadamente entre bastidores, Ernest Opik y Edwin Sepeter hallaron la síntesis en las estrellas de átomos desde el Berilio hasta el Carbono. Lamentando la oportunidad perdida, Hoyle rompió entonces su silencio y en un artículo de 1954 demostró como las estrellas gigantes rojas podían convertir Carbono en Oxígeno 16.

El Sol, dentro de 5.000 millones de años, será una Gigante roja primero y una enana blanca después
Pero, sigamos con la historia de Hoyle. Quedaba aún el obstáculo insuperable del hierro. El hierro es el más estable de todos los elementos; fusionar núcleos de hierro para formar núcleos de un elemento más pesado consume energía en vez de liberarla; ¿cómo, pues, podían las estrellas efectuar la fusión del hierro y seguir brillando? Hoyle pensó que las supernovas podían realizar la tarea, que el extraordinario calor de una estrella en explosión podía servir para forjar los elementos más pesados que el hierro, si el de una estrella ordinaria no podía. Pero no lo pudo probar.
Se utiliza en medicina nuclear
Luego, en 1956, el tema de la producción estelar de elementos recibió nuevo ímpetu cuando el astrónomo norteamericano Paul Merril identificó las reveladoras líneas del Tecnecio 99 en los espectros de las estrellas S. El Tecnecio 99 es más pesado que el hierro. También es un elemento inestable, con una vida media de sólo 200.000 años. Si los átomos de Tecnecio que Merril detectó se hubiesen originado hace miles de millones de años en el Big Bang, se habrían desintegrado desde entonces y quedarían hoy muy pocos de ellos en las estrellas S o en otras cualesquiera. Sin embargo, allí estaban. Evidentemente, las estrellas sabían como construir elementos más allá del hierro, aunque los astrofísicos no lo supiesen.

Estrella muy evolucionada que se transforma en otra cosa
Las estrellas de tecnecio son estrellas cuyo espectro revela la presencia del elemento tecnecio. Las primeras estrellas de este tipo fueron descubiertas en 1952, proporcionando la primera prueba directa de la nucleosíntesis estelar, es decir, la fabricación de elementos más pesados a partir de otros más ligeros en el interior de las estrellas. Como los isótopos más estables de tecnecio tienen una vida media de sólo un millón de años, la única explicación para la presencia de este elemento en el interior de las estrellas es que haya sido creado en un pasado relativamente reciente. Se ha observado tecnecio en algunas estrellas M, estrellas MS, estrellas MC, estrellas S, y estrellas C.

Los Quarks están confinados en las entrañas de los nucleones y sujetos por los Gluones (F.N.F.)
Estimulado por el descubrimiento de Merril, Hoyle reanudó sus investigaciones sobre la nucleosíntesis estelar. Era una tarea que se tomó muy en serio. De niño, mientras se ocultaba en lo alto de una muralla de piedra jugando al escondite, miró hacia lo alto, a las estrellas, y resolvió descubrir qué eran, y el astrofísico adulto nunca olvidó su compromiso juvenil. Cuando visitó el California Institute Of Technology, Hoyle estuvo en compañía de Willy Fowler, un miembro residente de la facultad con un conocimiento enciclopédico de la física nuclear, y Geoffrey y Margaret Burbidge, un talentoso equipo de marido y mujer que, como Hoyle, eran escépticos ingleses en la relativo al Big Bang.

Atolón Bikini

Prueba atómica
Hubo un cambio cuando Geoffrey Burbidge, examinando datos a los que recientemente se había eximido de las normas de seguridad de una prueba atómica en el atolón Bikini, observó que la vida media de uno de los elementos radiactivos producidos por la explosión, el californio 254, era de 55 días. Esto sonó familiar: 55 días era justamente el período que tardó en consumirse una supernova que estaba estudiando Walter Baade. El californio es uno de los elementos más pesados; si fuese creado en el intenso calor de estrellas en explosión, entonces, seguramente los elementos situados entr el hierro y el californio -que comprenden, a fin de cuentas, la mayoría de la Tabla Periódica- también podrían formarse allí. Pero ¿cómo?.

Nucleosíntesis estelar
Las estrellas que son unas ocho veces más masivas que el Sol representan sólo una fracción muy pequeña de las estrellas en una galaxia espiral típica. A pesar de su escasez, estas estrellas juegan un papel importante en la creación de átomos complejos y su dispersión en el espacio. Son las estrellas masivas que causantes de las explosiones Supernovas y, las estrellas más pequeñas como nuestro Sol, simplemente crean Nebulosas planetarias que tienen una enana blanca en el centro que, con el tiempo se enfría, deja de emitir radiación y se convierte en un cadáver estelar.

Elementos necesarios como carbono, oxígeno, nitrógeno, y otros útiles, como el hierro y el aluminio. Elementos como este último, que se cocinan en estas estrellas masivas en la profundidad de sus núcleos estelares, puede ser gradualmente dragado hasta la superficie estelar y hacia el exterior a través de los vientos estelares que soplan impulsando los fotones.

O este material enriquecido puede ser tirado hacia afuera cuando la estrella agota su combustible termonuclear y explota. Este proceso de dispersión, vital para la existencia del Universo material y la vida misma, puede ser efectivamente estudiado mediante la medición de las peculiares emisiones radiactivas que produce este material. Las líneas de emisión de rayos gamma del aluminio, que son especialmente de larga duración, son particularmente apreciadas por los astrónomos como un indicador de todo este proceso. El gráfico anterior muestra el cambio predicho en la cantidad de un isótopo particular de aluminio, Al26, para una región de la Vía Láctea, que es particularmente rica en estrellas masivas. La franja amarilla es la abundancia de Al26 para esta región según lo determinado por el laboratorio de rayos gamma INTEGRAL. La coincidencia entre la abundancia observada y la predicha por el modelo re-asegura a los astrónomos de nuestra comprensión de los delicados lazos entre la evolución estelar y la evolución química galáctica.
Pero sigamos con la historia recorrida por Hoyle y sus amigos. Felizmente, la naturaleza proporcionó una piedra Rosetta con la cual Hoyle y sus colaboradores podían someter a prueba sus ideas, en la forma de curva cósmica de la abundancia. Ésta era un gráfico del peso de los diversos átomos -unas ciento veinte especies de núcleos, cuando se tomaban en cuanta los isótopos- en función de su abundancia relativa en el universo, establecido por el estudio de las rocas de la Tierra, meteoritos que han caído en la Tierra desde el espacio exterior y los espectros del Sol y las estrellas.

Supernova que calcina a un planeta cercano. Ahí, en esa explosión se producen transiciones de fase que producen materiales pesados y complejos. En una supernova, en orden decreciente tenemos la secuencia de núcleos H, He, O, C, N, Fe, que coincide bastante bien con una ordenación en la tabla periódica que es: H, He, (Li, Be, B) C, N, O… Fe.
¿Apreciáis la maravilla?
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Las estrellas brillan en el cielo para hacer posible que nosotros estemos aquí descubriendo los enigmas del universo y… de la vida inteligente. Esos materiales para la vida sólo se pudieron fabricar el las estrellas, en sus hornos nucleares y en las explosiones supernovas al final de sus vidas. Esa era la meta de Hoyle, llegar a comprender el proceso y, a poder demostrarlo.
“El problema de la síntesis de elementos -escribieron- está estrechamente ligado al problema de la evoluión estelar.” La curva de abundancia cósmica de elementos que mostraba las cantidades relativas de las diversas clases de átomos en el universo a gran escala. Pone ciertos límites a la teoría de cómo se formaron los elementos, y, en ella aparecen por orden creciente:

Como reseñamos antes la lista sería Hidrógeno, Helio, Carbono, Litio, Berilio, Boro, Oxígeno, Neón, Silicio, Azufre, Hierro (damos un salto), Plomo, Torio y Uranio. Las diferencias de abundancias que aparecen en los gráficos de los estudios realizados son grandes -hay, por ejemplo, dos millones de átomos de níquel por cada cuatro átomos de plata y cincuenta de tunsgteno en la Vía Láctea- y por consiguiente la curva e abundancia presenta una serie de picos dentados más accidentados que que la Cordillera de los Andes. Los picos altos corresponden al Hidrógeno y al Helio, los átomos creados en el Big Bang -más del p6 por ciento de la materia visible del universo- y había picos menores pero aún claros para el Carbono, el Oxígeno, el Hierro y el Plomo. La acentuada claridad de la curva ponía límites definidos a toda teoría de la síntesis de elementos en las estrellas. Todo lo que era necesario hacer -aunque dificultoso) era identificar los procesos por los cuales las estrellas habían llegado preferentemente a formar algunos de los elementos en cantidades mucho mayores que otros. Aquí estaba escrita la genealogía de los átomos, como en algún jeroglífico aún no traducido: “La historia de la materia (escribieron Hoyle, Fwler y los Burbidge) “está oculta en la distribución de la abundancia de elementos”
En el Big Bang: Hidrógeno, Helio, Litio.

En las estrellas de la serie principal: Carbono, Nitrógeno, Oxígeno

En las estrellas moribundas: Sodio, Magnesio, Aluminio, Silicio, Azufre, Cloro, Argón, Potasio, Titanio, Hierro, Cobalto, Níquel, Cobre, Cinc, Plomo, Torio y Uranio.
Como habéis podido comprobar, nada sucede por que sí, todo tiene una explicación satisfactoria de lo que, algunas veces, decimos que son misterios escondidos de la Naturaleza y, sin embargo, simplemente se trata de que, nuestra ignorancia, no nos deja llegar a esos niveles del saber que son necesarios para poder explicar algunos fenómenos naturales que, exigen años de estudios, observaciones, experimentos y, también, mucha imaginación.
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En la imagen de arriba se refleja el proceso Triple Alpha descubierto por Hoyle:

Amigos míos, son las 5,53 h., me siento algo cansado de teclear y me parece que con los datos aquí expuestos podéis tener una idea bastante buena de la formación de elementos en el cosmos y de cómo las estrellas son las máquinas creadoras de la materia cada vez más compleja y, el Universo, nos muestra de qué mecanismos se vale para poder traer elementos que más tarde formarán parte de los planetas, de los objetos en ellos presentes y, de la Vida.
Muchas han sido las mentes brillantes que han contribuido al conocimiento actual de todos estos temas científicos de compleja comprensión y elaborada búsqueda hasta tener la “seguridad” de saber de qué estamos hablando.
De todas las maneras: ¡Nos queda mucho por saber!
Emilio Silvera V.
















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