Mar
11
¿Hacia donde nos llevará ese largo camino?
por Emilio Silvera ~
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¿Vamos camino de construir, poco a poco, nuestra propia destrucción?
Puede que vivamos en un mundo donde cada persona se conectará mentalmente con una red de ordenadores con miles de mentes pensantes también conectadas. O puede que las máquinas realicen todas las tareas para nosotros y nos permitan vivir con total lujo durante toda nuestra vida. Pero ¿qué ocurriría si las máquinas nos vieran como algo innecesario – o algo peor-? Si las máquinas llegan al punto donde se puedan reparar ellas mismas o incluso crear versiones mucho mejores, ¿podrían llegar a la conclusión de los humanos son simplemente una molestia? Realmente es un escenario que asusta. ¿Podría ser cierta la versión de Vinge del futuro? ¿Hay alguna manera de evitarlo?

Pensar que algunos escenarios que vimos en el cibne se puedan hacer realidad… ¡Da un poco de miedo!
He dado muchas vueltas a la IA y a la consciencia de los seres vivos. Las conclusiones a las que he podido llegar son que el pensamiento consciente debe involucrar componentes que no pueden ser siquiera simulados adecuadamente por una mera computación; menos aún podría la computación por sí sola, provocar cualquier sentimiento o intención consciente. En consecuencia, la mente debe ser realmente algo que no puede describirse mediante ningún tipo de términos computacionales. Sin embargo, noticias que llegan de nuevos descubrimientos te hacen dudar de hasta dónde podrán llegar esos “seres” artificiales creados por el hombre.
Nuestra imaginación no ha dejado de jugar con la idea de poder fabricar Robots inteligentes como compañeros para conseguir los fines
De todas las maneras, no dejamos de insistir y queremos llegar a conseguir poder insertar los sentimientos en esos seres artificiales que cada día creamos con mayor perfección. ¿No somos conscientes del peligro que conlleva imitar a los humanos de esa manera? Las consecuencias son impredecibles y, como tantas otras cosas, cuando queramos darnos cuenta…será tarde.

Bien es verdad que no tenemos una comprensión científica de la mente humana. Sin embargo, esto no quiere decir que el fenómeno de la consciencia deba permanecer fuera de la explicación científica. Ya se están buscando caminos científicos para dar esa explicación del misterio más profundo (seguramente) del Universo. Y, a pesar de no conocer a fondo nuestra mente, ya estamos tratando de incorporar, a mentes artificiales lo poco que de ella sabemos. ¿No será una temeridad? Creo que si algún día lejos aún en el futuro, los Robots llegan a tener conciencia de SER… ¡Estaremos perdidos!
¿Cuál es el campo de acción de la ciencia? ¿Son solamente los atributos materiales de nuestro Universo los que son abordables con sus métodos, mientras nuestra existencia mental debe quedar para siempre fuera de su alcance? ¿O podríamos llegar algún día a una comprensión científica adecuada del profundo misterio de la mente? ¿Es el fenómeno de la consciencia humana algo que está más allá del dominio de la investigación científica, o podrá la potencia del método científico resolver algún día el problema de la propia existencia de nuestro yo consciente?
Claro que, hacemos estas preguntas y, por otro lado, al ver todo lo que está pasando y todo lo que pretendemos hacer, cabría preguntarse:
¿Somos en verdad conscientes?

Creo que se avecina un cambio importante, y, nuestros cerebros que forman parte del mundo material del Universo, tiene un “ingrediente” que aún no hemos llegado a comprender. Incluso con nuestra limitada comprensión actual de la naturaleza de este ingrediente ausente en nuestro saber, sí podemos empezar a señalar donde debe estar dejando su huella, y como debería estar aportando una contribución vital a lo que quiera que sea en que subyacen nuestros sentimientos y acciones conscientes. ¿Por qué tratamos de regalar ese don? El que no lo comprendamos no quiere decir que lo tengamos que dar y, menos, a “seres artificiales” de cuya evolución no podemos responder.

Una visión científica del mundo que no trate de entender en profundidad el problema de la mente consciente no puede tener pretensiones serias de compleción. La consciencia es parte de nuestro Universo, de modo que cualquier teoría física que no le conceda un lugar apropiado se queda muy lejos de proporcionar una descripción auténtica del mundo que, nosotros (tan engreídos como siempre) queremos cambiar.
Claro que, todo conocimiento científico es un arma de dos filos. Lo que realmente hacemos con nuestro conocimiento científico es otra cuestión. Tratemos de ver hasta dónde pueden llevarnos nuestras visiones de la ciencia y la mente.
Pensemos que incluso en aquellos países afortunados donde hay una paz próspera y una libertad democrática, los recursos naturales y humanos son malgastados de formas aparentemente absurdas. ¿No es ésta una clara muestra de la estupidez general del hombre? Aunque creemos representar el pináculo de la inteligencia en el reino animal, esta inteligencia parece tristemente inadecuada para manejar muchos de los problemas a los que nuestra propia sociedad nos obliga a hacer frente.
Esta simple escena, en algunos lugares, resulta una maravilla
Pese a todo, no pueden negarse los logros positivos de nuestra inteligencia. Entre dichos logros se encuentran nuestras impresionantes ciencia y tecnología. En realidad, algunos de estos logros son alto cuestionables a largo (o corto) plazo, así lo atestiguan múltiples problemas medioambientales y un genuino temor a una catástrofe mundial inducida por las nuevas tecnologías traídas de la mano por nuestra moderna sociedad (aquí mismo, en éste foro, nos hicimos eco del temor de muchos sobre las consecuencias que podría traer el LHC) pero, y la I. A.
¿Qué nos traerá?
Pero, no podemos mirar para otro lado sin ver que, nuestras tecnologías no sólo nos proporcionan una enorme expansión del dominio de nuestro yo físico sino que también amplia nuestras capacidades mentales mejorando en gran medida nuestras habilidades para realizar muchas tareas rutinarias. ¿Qué pasa con las tareas mentales que no son rutinarias, las tareas que requieren inteligencia genuina?
A veces me pregunto si podrían ser los Robots la respuesta. ¿No existe la posibilidad completamente diferente de una enorme expansión de una capacidad mental, a saber, esa inteligencia electrónica ajena que apenas está empezando a emerger de los extraordinarios avances en tecnología de ordenadores? De hecho, con frecuencia nos dirigimos ya a los ordenadores en busca de asistencia intelectual.

Hay muchas circunstancias en las que la inteligencia humana sin ayuda no resulta nada adecuada para prever las consecuencias probables de acciones alternativas. Tales consecuencias pueden quedar mucho más allá del alcance del poder computacional humano; así pues, cabe esperar que los ordenadores del futuro amplíen enormemente este papel, en donde la computación pura y dura proporcione una ayuda incalculable para la inteligencia humana.
Pero ¿no cabe la posibilidad de que los ordenadores lleguen finalmente a conseguir mucho más que todo esto? Muchos expertos afirman que los ordenadores nos ofrecen, al menos en principio, el potencial para una inteligencia artificial que al final superará a la nuestra. Una vez que los robots controlados por ordenador alcancen el nivel de “equivalencia humana”, entonces no pasará mucho tiempo, argumentan ellos, antes de que superen rápidamente nuestro propio y exiguo nivel. Sólo entonces, afirman estos expertos, tendremos una autoridad con inteligencia, sabiduría y entendimiento suficientes que sea capaz de resolver los problemas de este mundo que ha creado la humanidad pero que no sabe ni está capacitada para regular en la adecuada forma.

A todo esto señalan el rapidísimo crecimiento exponencial de la potencia de los ordenadores y basan sus estimaciones en comparación entre la velocidad y precisión de los transistores, y la relativa lentitud y poca sólida acción de las neuronas. De hecho, los circuitos electrónicos son ya más de un millón de veces más rápido que el disparo de las neuronas en el cerebro (siendo la velocidad de aproximadamente 109segundos para los transistores y de 103 segundos para las neuronas, y tienen una exactitud cronométrica y una precisión de acción que de ningún modo comparten las neuronas.

¡Cuando esto llegue! Cambiarán muchas cosas y nuestra Sociedad será muy diferente
Si hiciéramos caso de las afirmaciones más extremas de los defensores más locuaces de la IA, y aceptáramos que los ordenadores y los robots guiados por ordenador superarán con el tiempo (quizá en relativo poco tiempo) todas las capacidades humanas, entonces los ordenadores serían capaces de hacer muchísimo más que ayudar simplemente a nuestras inteligencias. Podríamos entonces dirigirnos a estas inteligencias superiores en busca de consejo y autoridad en todas las cuestiones de interés; ¡y finalmente podrían resolverse los problemas del mundo generados por la humanidad!
Pero parece haber otra consecuencia lógica de estos desarrollos potenciales que muy bien podría producirnos una alarma genuina. ¿No harían estos ordenadores a la largo superfluos a los propios humanos? Si los robots guiados por ordenador resultaran ser superiores a nosotros en todos los aspectos, entonces ¿no descubrirían que pueden dirigir el mundo sin ninguna necesidad de nosotros? La propia humanidad se habría quedado obsoleta. Quizá si tenemos suerte, ellos podrían conservarnos como animales de compañía, incluso podrían exhibirnos en museos para recordar a sus creadores.
Una piensa por sí misma gracias a su preparación y estudios, mientras que el otro está supeditado a los programas insertos en su mente positrónica…. ¿Quién es superior a quien?
Yo, como he dejado claro otras veces. Soy partidario de pensar que, una cosa es la Inteligencia Artificial y otra muy distinta es el pensamiento consciente, muy superior a aquella que trabaja sólo con los datos suministrados previamente, sin el poder de repentizar una solución que no esté en su programación. ¿Llegarán los robots algún día a pensar por sí mismos, como ahora lo hacemos nosotros?
La cuestión no es nada sencilla y plantea muchas variantes de entre las que, así, de momento, podríamos exponer aquí las siguientes:
- Todo pensamiento es computación; en particular, las sensaciones de conocimiento consciente son provocadas simplemente por la ejecución de computaciones apropiadas.
- El conocimiento es un aspecto de la acción física del cerebro; y si bien cualquier acción física puede ser simulada computacionalmente, la simulación computacional no puede por sí misma provocar conocimiento.
- La acción física apropiada del cerebro provoca conocimiento, pero esta acción física nunca puede ser simulada adecuadamente de forma computacional.
- El conocimiento no puede explicarse en términos físicos, computacionales o cualesquiera otros términos científicos.
Por si todo esto fuese poco, en el horizonte futuro se vislumbra la llegada del Ordenador Cuántico, una especie de “Mente Gigante” que soluciona problemas muy complejos (que una Mente Humana tardaría años en resolver), en unos pocos segundos, y, no daría una sola respuesta al problema, sino que daría varias.
Todo avance me parce bien pero… ¡Que no deje aislado a los propios descubridores!
Dar las gracias a Penrose por sus ideas y exponerlas para despertar nuestras consciencias.
De todas las maneras hay que recordar que no siempre elegimos el camino correcto. El que ahora hemos emprendoido no sabemos hasta donde nos llevarça. I.A. y Robotixca juntas…. ¡Qué peligro!
Emilio Silvera V.
Mar
10
Lo material solo se transforma, ¿Qué pasa con la Mente?
por Emilio Silvera ~
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Puede que cinetíficamente, las cosas sean como nos cuenta el maestro, se quema alguna cosa, se rteansforma en cenizas, que pesan menos que el “cuerpo” ortiginal, el resto se ha convertido en humo y otros materiales que se difuminan por la Atmósfera. Sin embargo, cuando lo que se quema es nuestro cuepo, nuestras Mentes nos dicen que, aunque el material que nos conformaba persiste de otra manera, algo nos lleva a pensar que, entre esas ceniza, ese humo y esos otros elementos que se están confundiendo con el aire atmosférico, no está presente ese algo que llamamos Mente, espíritu, alma, Ente esencial del Ser. ¿Ha donde ha ido?

- Cese de la Conciencia: Cuando el cerebro muere debido a la falta de oxígeno y energía (lo que ocurre poco después de que el corazón deja de latir), la conciencia se desvanece por completo.
- Destrucción Física: Al cremarse, el cerebro —asiento de la memoria y la personalidad— se vaporiza; al enterrarse, se descompone. En ambos casos, la estructura física necesaria para generar el “yo” deja de existir.
- Evidencia de Muerte Clínica: Estudios recientes indican que, aunque puede haber un breve aumento de actividad cerebral segundos antes o después de la muerte clínica (una especie de “fogonazo” de memoria), esto es parte del proceso de apagado del cerebro, no una prueba de vida post-mortem.
- El “Yo” como subproducto: Para la ciencia convencional, el “yo” no existe independientemente del cerebro. Al desaparecer el soporte físico, la conciencia simplemente se detiene.


- Separación del Alma: La muerte no es el final, sino una transición. El espíritu se separa del cuerpo físico, el cual se considera un “envase” o vehículo temporal.
- La Cremación como Liberación: Muchas tradiciones ven la cremación no como una destrucción del ser, sino como un proceso acelerado de liberación del alma, permitiéndole desprenderse más rápidamente de la materia.
- Trascendencia y Reencarnación:
- Tradiciones Abrahámicas (Cristianismo, Islam, Judaísmo): El alma se dirige a un estado de juicio, para luego ir a un lugar de descanso (cielo o paraíso) o separación (infierno).
- Tradiciones Orientales (Hinduismo, Budismo): La conciencia trasciende y se reencarna en un nuevo cuerpo físico (reencarnación), ciclo que continúa hasta alcanzar la liberación final o Moksha.
- Conciencia como Energía: Desde una visión New Age o metafísica, la conciencia es energía no localizada que no muere, sino que se transforma y regresa a un estado de unidad con el universo.

- Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM): Estudios sobre personas que han sobrevivido a la muerte clínica reportan experiencias de conciencia lúcida, sugiriendo a algunos investigadores que la conciencia podría no ser puramente producida por el cerebro, sino “recibida” o facilitada por él.
- Conservación de la Conciencia: Algunas teorías, como el Biocentrismo, sugieren que la vida y la conciencia son la base del universo, y que la muerte es solo un cambio en la forma de percibir esta conciencia.
Emilio Silvera V.
Mar
9
Increíble plamneta Tierra
por Emilio Silvera ~
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Mar
9
Si nos retrotraemos en el Tiempo ¿Qué veremos?
por Emilio Silvera ~
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En esta región del mundo, somos lo que somos gracias a lo que nos trajeron aquellos viajeros aventureros. En mi ciudad, Huelva, se respira el mismo aire salado que se respira en Cádiz, somos dos pueblos hermanos, los más parecidos dentro de Andalucía.
Siempre he tenido la sensación de que, de alguna manera, aquellos antepasados nos dejaron insertadas en nuestras Mentes, esa manera tyranquila de mirar y entender el mundo, no es que seámos “pasotas”, es que llevamos con nosotros esa inteligencia de las muchas experiencias vividas por mnuestros encestros.

Cádiz y Huelva son, efectivamente, dos de las ciudades más antiguas de Europa occidental, cuyo desarrollo inicial estuvo estrechamente ligado a la influencia de los fenicios y, posteriormente, de los griegos, quienes impulsaron el comercio, la metalurgia y la alfarería en la región.

- Cádiz (Gadir/Gádeira): Tradicionalmente considerada la ciudad más antigua de Occidente, fue fundada por navegantes fenicios procedentes de Tiro (actual Líbano) alrededor del año 1100 a.C.. La llamaron Gádir, que significa “recinto amurallado”. Fue un enclave comercial estratégico de gran importancia, destacando su puerto y la influencia helénica posterior (Gádeira).
- Huelva (Onoba/Tartessos): Estudios recientes y hallazgos arqueológicos en el yacimiento del Cabezo de San Pedro apuntan a que Huelva podría ser, incluso, más antigua que Cádiz, con asentamientos que datan de aproximadamente el año 1000 a.C. o incluso antes, funcionando como un gran emporio comercial entre fenicios, griegos y tartésicos.

- Comercio: Los fenicios establecieron rutas comerciales estables, introduciendo la moneda y conectando el sur de la Península Ibérica con el Mediterráneo oriental.
- Alfarería y Tecnología: Estos viajeros trajeron técnicas avanzadas de alfarería (como la cerámica de barniz rojo) y metalurgia, que fueron adoptadas y adaptadas por la población autóctona, impulsando la cultura tartésica.

Si finalmente se confirma todo esto, resultasrá que, mis antepasados… ¡Son los tartessicos!

Después de todo aquello, llegaron las antiguas almadrabas de la provincia de Huelva, el atún, la fábrica de Tejero en La Rábida…



¡Cuantos recuerdos! El Estero de Domingo Rubio, por el que mi padre (viejo marinero), me llevó a navegar en aquella pequeña embarcación de vela latina de los antiguos “caballeros” (los que pescaban la caballa con destino a la fábrica de Tejero de conservas).
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En verano, mi padre nos llevaba, a mi madre y a todos mis hermanos, hasta un punto tranquilo de la costa de Punta Umbría (Huelva), donde cogíamos camgrejos y nos lo pasávamos martavoillosamente bien. ¿Qué tiempos!
Y, como me pasa siempre, me desvié del tema, me vino el recuerso del pasado lejano y… ¡Lo dejé aquí!
Repasar acontecimientos del pasado… ¡Me llenaron de nostalgia de tiempos que no volverán! Como la curiosidad nos empuja a buscar las respuestas, los recuerdos nos traen escenarios que vivimos, la imagen en nuestras Mentes de seres queridos que ya no estámn con nosotros, momentos de la niñéz que siempre estarán con nosotros.
Emilio Silvera V.
Mar
9
Una realidad aterradora
por Emilio Silvera ~
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Aquí se utiliza a Richard Feynman para que nos cuenta una verdad aterradora, una verdad que echa por tierra los sueños de viajr al Espacio con inmensas naves que transportan a cientos de familias hacia un nuevo comienzo, como nos han contado muchas veces en historias y poelículas de Ciencia Ficción.

Aunque Feynman no dedicó su vida a diseñar naves espaciales, su enfoque en la física fundamental y su célebre frase “no debes engañarte a ti mismo, y eres la persona más fácil de engañar” aplican perfectamente a la fantasía de viajar a las estrellas con facilidad.
- La Maldición Exponencial (La Ecuación del Cohete): Mover una nave espacial requiere combustible, pero el combustible también tiene masa. Para acelerar más combustible, necesitas aún más combustible, lo que aumenta la masa exponencialmente. Para enviar una nave con humanos a la estrella más cercana (Proxima Centauri) en un tiempo razonable (digamos, 40 años), la cantidad de combustible necesaria con cohetes químicos convencionales superaría la masa del universo observable.
- La ineficiencia interestelar: Feynman se refería a los viajes interestelares como “la definición de la ineficiencia”. Incluso con propulsión nuclear avanzada o antimateria, la masa del combustible dominaría la nave, haciendo que la idea de transportar “cientos de familias” sea físicamente inviable con la tecnología conocida.
- Velocidad vs. Tiempo: La velocidad de la luz es un límite máximo absoluto. En la escala cósmica, es extremadamente lenta. Llegar a la estrella más cercana con cohetes actuales tomaría 73,000 años, más tiempo del que ha existido la civilización humana avanzada.
- Radiación y entornos hostiles: Más allá de la propulsión, el espacio profundo está lleno de radiación cósmica y micrometeoritos que harían casi imposible la supervivencia de los pasajeros en naves de colonización durante los largos períodos de viaje.



Michel Mayor, por ejemplo argumenta que las distancias interestelares hacen imposible el viaje, mientras otros ven la exploración como un destino ineludible. La supervivencia depende de superar barreras tecnológicas, físicas y la propia naturaleza humana.

- Limitaciones Físicas: Michel Mayor sostiene que, aunque se encuentren exoplanetas, las distancias son demasiado grandes para que la especie humana viaje a ellos, incluso si se viaja a velocidades muy altas.
- La Cuna de la Humanidad: Konstantin Tsiolkovsky afirmó que “la Tierra es la cuna de la humanidad, pero la humanidad no puede quedarse en la cuna para siempre,” lo que sugiere que la expansión no es opcional, sino necesaria para la supervivencia a largo plazo.
- El destino “Posthumano”: Se plantea que si la humanidad logra llegar a las estrellas, será mediante la transformación a formas posthumanas, más que con cuerpos biológicos actuales.
Reddit +2
- Exploración e Ingenio: A pesar de los desafíos, existe la creencia en la capacidad humana de superar grandes retos mediante la tecnología y el trabajo colaborativo.
- Necesidad de Supervivencia: La presión por el cambio climático u otras amenazas podrían forzar a la humanidad a buscar nuevos hogares.

Imagen que solo veremos en el cine
Emilio Silvera V.
















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