Mar
3
¡La Vida! Existirá una Conciencia Cósmica?
por Emilio Silvera ~
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Esta es una explicación más de las muchas que existen sobre la existencia de la Vida en nuestro planeta (la única que conocemos por el momento), y, de cómo, a partir de la “materia inerte” por evolución, se alcanzó la consciencia de Ser.
Una cosa que no debemos olvidad, es el hecho cierto de que, nuestro Universo, es igual en todas partes, y, por muy lejanas que estén las regiones de millones de galaxias, en todas ellas rigen las mismas leyes y las mismas constantes, con lo cual, lo que pasa “allí” es lo mismo que pasa “aquí” (salvo particularidades de cada lugar) en lo general, todos los lugares serán iguales y generarán los mismos procesos.
Así las cosas, nos detenemos a pensar que, solo en nuestra Galaxia existen entre 30.000 y 40.000 millones de estrellas como el Sol, de la clase G2V, enanas amarillas. En un elevado porcentaje de dichas estrellas, están orbitándolas planetas de distinto pelaje, y, algunos de ellos están situados en la zona habitable.
Si todo esto es así (que lo es), ¿Qué puede impedir que la vida surgiera en otros muchos mundos?
- Homogeneidad y Abundancia de Recursos: El Principio Cosmológico sugiere que las leyes físicas operan de la misma manera en todas partes. Dado que hay miles de millones de galaxias, cada una con miles de millones de estrellas, la existencia de miles de millones de planetas rocosos similares a la Tierra es estadísticamente segura.
- La Vida como Propiedad Emergente: Si las leyes de la física y la química funcionan igual, y la vida surgió en la Tierra (que no es un lugar especial), es lógico asumir que la vida surgirá en cualquier lugar donde las condiciones sean idóneas.
- Evolución Convergente: La biología no solo depende de las condiciones, sino que tiende a encontrar soluciones similares ante problemas parecidos (evolución convergente), lo que sugiere que formas de vida complejas podrían no ser exclusivas de la Tierra.
- El “Gran Filtro” y la Paradoja de Fermi: Aunque la vida microbiana puede ser común, la vida inteligente podría ser rara debido a “filtros” evolutivos (barreras) que hacen que el paso de vida simple a inteligente sea difícil. La Paradoja de Fermi señala la contradicción entre la alta probabilidad estadística de vida y la falta de señales de civilizaciones avanzadas.
- Astrobiología Moderna: Estudios recientes sugieren que aunque hay muchos planetas, aquellos con tectónica de placas y agua en la cantidad justa (condiciones ideales) podrían ser raros, lo que explicaría por qué aún no hemos encontrado vida compleja.
La búsqueda de seres inteligentes en otros mundos es un campo activo que combina astronomía y astrobiología. Estudios recientes sugieren que podrían existir más de 30 civilizaciones inteligentes en nuestra galaxia, con posibilidades basadas no solo en el carbono, sino también en silicio o ácido sulfúrico. El telescopio James Webb ha detectado señales químicas potenciales en exoplanetas como K2-18b, aunque sin confirmar.
Estamos en lo de siempre: Las distancias del Universo no son Humanas, esa dificultad tecnológica de no poder salvar esas enormes distancias que nos separan (por una parte), las carencias físicas de nuestra especie (supongo que serán las mismas o parecidas de esas otras especies de mundos lejanos), La Naturaleza nos impide viajar a la velocidad de la luz, ni tenemos medios ni nuestros cuerpos lo soportarían, y, hablamos de mundos situados a decenas, cientos y miles de años luz, así que, aunque pudiéramos realizar ese viaje… Generaciones enteras morirían por el camino. ¿Merece la pena?
Si, la situación nos deja algo frustrados, no acabamos de asimilar nuestra imposibilidad de viajar por el Espacio y buscar una nueva “casa”, la Tierra se está poblando más cada vez, lo que dará lugar a serios conflictos
Además (aunque no sabemos el Tiempo que la Humanidad permanecerá por aquí), el Sol, como todo en el Universo, ha tenido un principio y tendrá un final, y, cuando nuestra estrella que nos suministra luz y calor, se vaya para siempre…. ¿A donde iremnos?
Nuestra especie hizo un largo y duro camino para llegar hasta el Presente, superemos muchas pruebas, y, sin embargo, no hemos alcanzado la plena tranquilidad, otros nuevos problemas surgen sin cesar y la vida sigue siendo de una dureza extrema.
En no pocos casas, los problemas lo campos nosotros mismnos.
¿Por qué seremos así?
Emilio Silvera V.
Mar
3
¿Sentido común? ¿Dónde?
por Emilio Silvera ~
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A veces me da la sensación de que los humanos no tenemos remedio. Los hechos, si miramos hacia atrás en el Tiempo, nos dicen que somos irracionales, y, desde luego, expertos en buscarnos conflictos que serían fáciles de evitar teniendo otros comportamientos.
“Esa sensación de desesperanza ante la aparente falta de “remedio” humano, a menudo llamada “fatiga de compasión” o pesimismo antropológico, es compartida por muchos pensadores y expertos. Los hechos históricos y el comportamiento cotidiano muestran que, si bien tenemos la capacidad de razonar, a menudo nos guiamos por emociones, sesgos cognitivos y automatismos que nos llevan a conflictos evitables.
- Somos “predictiblemente irracionales”: La investigación en economía conductual, destacada por figuras como Daniel Kahneman, demuestra que los humanos no somos agentes racionales perfectos. En su lugar, utilizamos heurísticos (atajos mentales) que a menudo provocan errores sistemáticos, especialmente bajo estrés o presión emocional.
- Tendencia al “status quo” y resistencia al cambio: Nuestros cerebros prefieren la familiaridad y la previsibilidad. Históricamente, las sociedades han luchado por aferrarse a estructuras de poder o tradiciones obsoletas, incluso cuando estas son claramente destructivas, en lugar de arriesgarse a la incertidumbre del cambio.
- Mecanismos de defensa y negación: Ante conflictos o crisis, la tendencia no suele ser el aprendizaje y la corrección, sino la negación, la proyección de culpas sobre otros y el intento de “reescribir” la historia para evitar el dolor de reconocer errores propios.
- Conflictos de interés y poder: La búsqueda de poder, riqueza y recursos a menudo prevalece sobre el bienestar común. Históricamente, las élites o grupos de influencia pueden beneficiarse de mantener conflictos activos, evitando que se aprendan lecciones del pasado.
- El impacto de la “niebla de guerra” emocional: Emociones como el miedo, la envidia o la codicia suelen nublar la razón. Cuando el ego o las emociones intensas se involucran, la capacidad de actuar racionalmente desaparece.
A pesar de este panorama, también existe la perspectiva de que la racionalidad es una herramienta de potencialidad, no una característica innata. El progreso humano ha surgido de los momentos en que, contra pronóstico, la humanidad ha logrado superar estas tendencias automáticas mediante el pensamiento crítico y la cooperación.La sensación de que “no tenemos remedio” es un síntoma de un mundo complejo donde las emociones y los sesgos a menudo ganan la batalla a la razón.”
Mar
2
Divulgar entreteniendo
por Emilio Silvera ~
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- Temáticas: Se enfoca en el estudio del Universo, la Mente, la Conciencia, la Materia y la Física, explorando preguntas fundamentales sobre el origen y funcionamiento del cosmos y la presencia de la Vida inteligente.
- Contenido: Publica reflexiones, análisis y explicaciones sobre teorías físicas, conceptos de astronomía y la naturaleza del Tiempo y el Espacio.
- Visitas: El blog destaca en sus categorías haber superado los 85 millones de visitas, mencionando altos niveles de interés en sus publicaciones sobre el universo.
- Enfoque: Se posiciona como una plataforma de divulgación que combina el rigor científico con la reflexión filosófica sobre el lugar del ser humano en el universo.

- La insignificancia física: Desde una perspectiva estrictamente científica, los seres humanos somos una “fina película de vida” en un “pálido punto azul”, habitando una pequeñísima roca frente a miles de millones de galaxias. El universo, en su escala, puede parecer ajeno a las emociones humanas, que están presentes.
- La paradoja del observador: A pesar de nuestra pequeñez, la consciencia humana permite que el universo se observe y experimente a sí mismo. Como dijo Carl Sagan, somos la forma en que el cosmos se conoce a sí mismo.
- La “Terapia de la insignificancia cósmica”: Contemplar la inmensidad del universo puede ser liberador. Reconocer la inmensidad del espacio y el tiempo ayuda a poner en perspectiva los problemas cotidianos, aliviando la angustia y la ansiedad a través de la perspectiva.

- Complejidad emocional: Al igual que el cosmos, nuestra mente contiene un vasto y, a menudo, inexplorado universo de sentimientos. Se han cartografiado más de 300 emociones distintas, moviéndose entre luces y sombras.
- Emociones básicas y profundas: La conexión entre el universo exterior y la experiencia interior se articula a menudo a través de 6 emociones básicas (amor, alegría, felicidad, miedo, ira, tristeza).
- Las emociones como sentido: Las emociones son las que hacen que la vida merezca ser vivida y aportan sentido ante la inmensidad del espacio.



- El amor y la inmensidad: Carl Sagan reflexionó que la inmensidad solo es soportable a través del amor. La inmensidad del tiempo y el universo hace que compartir un planeta y una época con alguien sea un “placer inmenso”.
- Antropocentrismo vs. Existencialismo: Aunque la ciencia nos muestra pequeños, el ser humano tiende a ponerse en el centro de su propia experiencia (antropocentrismo). El existencialismo sugiere que, ante la inmensidad y el aparente absurdo del universo, somos libres de crear nuestro propio significado a través de nuestras acciones y sentimientos.
- Valor sin escala: La valía de una experiencia o de una vida humana no disminuye por su escala física. Somos “participantes en un universo más vasto”, y son las relaciones y emociones las que definen nuestro tiempo.
Mar
2
¡Los cuantos!
por Emilio Silvera ~
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LA MAGIA DE LOS CUANTOS
“Pasaron siglos y a principios del siglo XX la física estaba metida en tratar de entender algunos fenómenos que parecían contradecir las teorías existentes en esos días. Uno de esos fenómenos/problemitas consistía en describir la radiación (luz) que emiten los cuerpos calientes. Es probable que alguna vez hayas calentado (o visto a alguien hacerlo) un trozo de carbón o de metal. Seguramente habrás notado que conforme el carbón se calienta éste cambia de color (y lo mismo para el metal).”
Curvas de emisión de cuerpos negros a diferentes temperaturas comparadas con las predicciones de la física clásica anteriores a la ley de Planck.
“La ley de Planck describe la radiación electromagnética emitida por un cuerpo negro en equilibrio térmico en una temperatura definida. Se trata de un resultado pionero de la física moderna y la teoría cuántica.
La constante de Planck es una constante física que desempeña un papel central en la teoría de la mecánica cuántica y recibe su nombre de su descubridor, el físico y matemático alemán Max Planck, uno de los padres de dicha teoría. Denotada como {\displaystyle h}
, es la constante que frecuentemente se define como el cuanto elemental de acción. Planck la denominaría precisamente «cuanto de acción», debido a que la cantidad denominada acción de un proceso físico (el producto de la energía implicada y el tiempo empleado) solo podía tomar valores discretos, es decir, múltiplos enteros de
.
Fue inicialmente propuesta como la constante de proporcionalidad entre la energía
de un fotón y la frecuencia
de su onda electromagnética asociada. Esta relación entre la energía y la frecuencia se denomina «relación de Planck-Einstein.”
La Física del siglo XX empezó exactamente en el año 1900, cuando el físico alemán Max Planck propuso una posible solución a un problema que había estado intrigando a los físicos durante años. Es el problema de la luz que emiten los cuerpos calentados a una cierta temperatura, y también la radiación infrarroja emitida, con menos intensidad, por los objetos más fríos.
Estaba bien aceptado entonces que esta radiación tenía un origen electromagnético y que se conocían las leyes de la naturaleza que regían estas ondas electromagnéticas. También se conocían las leyes para el frío y el calor, la así llamada “termodinámica”, o al menos eso parecía. Pero si usamos las leyes de la termodinámica para calcular la intensidad de la radiación, el resultado no tiene ningún sentido. Los cálculos nos dicen que se emitiría una cantidad infinita de radiación en el ultravioleta más lejano, y, desee luego, esto no es lo que sucede. Lo que se observa es que la intensidad de la radiación muestra un pico a una cierta longitud de onda característica, y que la intensidad disminuye tanto para las longitudes mayores como para las longitudes menores. Esta longitud característica es inversamente proporcional a la temperatura absoluta del objeto radiante (la temperatura absoluta se define por una escala de temperatura que empieza a 273 ºC bajo cero). Cuando a 1.000 ºC un objeto se pone al “rojo vivo”, el objeto está radiando en la zona de la luz visible.
Lo que Planck propuso fue simplemente que la radiación sólo podía ser emitida en paquetes de un tamaño dado. La cantidad de energía de uno de esos paquetes, o cuantos, es inversamente proporcional a la longitud de onda y, por tanto, proporcional a la frecuencia de la radiación emitida. La fórmula es
E = h x v,
donde E es la energía del paquete, v es la frecuencia y h es una nueva constante fundamental de la naturaleza, la constante de Planck. Cuando Planck calculó la intensidad de la radiación térmica imponiendo esta nueva condición, el resultado coincidió perfectamente con las observaciones.
Mar
2
¡Los cuantos! II
por Emilio Silvera ~
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Pero para los electrones todo es muy diferente. Su comportamiento parece estar envuelto en misterio. Es como si pudiera “existir” en diferentes lugares simultáneamente, como si fuera una nube o una onda, y esto no es un efecto sin importancia. Si realizamos experimentos con suficiente precisión, se puede determinar que el electrón parece capaz de moverse simultáneamente a lo largo de trayectorias muy separadas unas de otras. ¿Qué puede significar todo esto?
Niels Bohr consiguió contestar a esa pregunta de forma tal que con su explicación se pudo seguir trabajando y muchos físicos siguen considerando su respuesta satisfactoria. Se conoce como la “interpretación de Copenague” de la mecánica cuántica. En vez de decir que un electrón se encuentra en un punto X o un punto Y, nosotros hablamos acerca del estado de un electrón. Ahora no sólo tenemos el estado “X” o el estado “Y”, sino estados “parcialmente X y también parcialmente Y”. Un único electrón puede encontrarse, por tanto, en varios lugares simultáneamente. Precisamente lo que nos dice la mecánica cuántica es cómo cambia el estado del electrón según transcurre el tiempo.
Para que las reglas de la mecánica cuántica funcionen, es necesario que todos los fenómenos naturales en el mundo de las cosas pequeñas estén regidos por las mismas reglas. Esto incluye a los virus, bacterias e incluso a las personas. Sin embargo, cuanto más grande y más pesado es un objeto más difícil es observar las desviaciones de las leyes del movimiento “clásicas” debidas a la mecánica cuántica.
Está claro que, el todo es la suma de las partes, pero sólo se puede hacer la suma si todas las partes obedecen a las mismas leyes. Por ejemplo, la constante de Planck , h = 6,626075… x 10ˉ³⁴ julios segundo, debe ser exactamente la misma para cualquier objeto en cualquier sitio, es decir, debe ser una constante universal.
Las reglas de la mecánica cuántica funcionan tan bien que refutarlas resulta realmente difícil. Los trucos ingeniosos descubiertos por Werner Heisenberg, Paul Dirac, Feynmann y muchos otros mejoraron y completaron las reglas generales. Pero Einstein y otros pioneros tales como Erwin Schrödinger, siempre presentaron serias objeciones a esta interpretación. Quizá funcione bien, pero ¿Dónde está exactamente el electrón, en el punto X o en el punto Y? En definitiva, ¿Dónde está en realidad?, cuál es la realidad que hay detrás de nuestras fórmulas? Si tenemos que creer a Bohr, no tiene sentido buscar tal realidad. Las reglas de la mecánica cuántica, por sí mismas, y las observaciones realizadas con detectores son las únicas realidades de las que podemos hablar.
A la derecha; MOSCÚ, el monumento a Einstein y Bohr
Todos sabemos de las controversias entre Einstein y Bohr en relación a todo esto, y, veremos, si finalmente, no vuelve el punto de vista de Einstein, ya que, según todos los indicios, en el punto de vista de la “interpretación de Copenhague” parece faltar algo, ya que, al tratar de formular la mecánica cuántica para todo el Universo (donde las medidas no se pueden repetir) y cuando se trata de reconciliar las leyes de la mecánica cuántica con las de la gravitación, surgen serios problemas.
¿Son antagónicas? ¿Por qué no se quieren juntar? La Gravedad no está en el Modelo Estandar
Podemos finalizar este comentario diciendo que, la realidad lo que se impone es buscar una teoría cuántica de la gravedad que nos pueda explicar, todas las cuestiones que, de momento, ignoramos, y, tal ignorancia, desemboca en especulaciones y conjeturas de las que, algún día, surgirán las respuestas.
¡La Física! ¿Cuántos misterios nos guarda?
Emilio Silvera V.
















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