May
9
El cerebro humano es superior al de la I.A. (Por el momento)
por Emilio Silvera ~
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Se empeñan en superar el cerebro humano mediante la Inteligencia Artificial, y, el que la sigue, la sigue, la sigue… ¡Al final lo consigue! Y, si el resultado final es ese… ¡Mal lo tendremos los Humanos!
Nos empeñamos en ser la causa de nuestra propia destrucción.

¿Por qué la inteligencia artificial aún no llega al nivel de Terminator?
El automatismo de los sistemas lleva más de 50 años sin un consenso en lo referente a la regulación, mientras la nueva revolución industrial simplifica tareas en el mercado de trabajo. No podemos negar que la inteligencia artificial ha cambiado las antiguas formas en la actividad de muchas disciplinas de trabajo en no pocos sectores de las esferas humanas, en el ámbito administrativo, de la medicina, de la investigación… No podemos negar que ha traído Potencia a cada persona, proceso y decisión con información en tiempo real escalando la IA que Aceleró el valor haciendo que llegara a todos los rincones. Nos ha potenciado para saber más y tener acceso a muchos análisis avanzados. La IA estratégica a sido la responsable de no pocas ventajas competitivas. y Transformaciones en el apartado Empresarial.
El término inteligencia artificial fue utilizado por primera vez en la conferencia «Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence» de John McCarthy en 1956.
La historia de la inteligencia artificial comenzó en 1943 con la publicación del artículo «A Logical Calculus of Ideas Immanent in Nervous Activity» de Warren McCullough y Walter Pitts. En ese trabajo, los científicos presentaron el primer modelo matemático para la creación de una red neuronal.
El primer ordenador de red neuronal, Snarc, fue creado en 1950 por dos alumnos de Harvard: Marvin Minsky y Dean Edmonds. Ese mismo año, Alan Turing publicó el Test de Turing, que todavía se utiliza hoy para valorar las IA.
En 1952, Arthur Samuel creó un software capaz de aprender a jugar al ajedrez de forma autónoma. El término inteligencia artificial fue utilizado por primera vez en la conferencia «Dartmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence» de John McCarthy en 1956.
Exploring the significance of the Dartmouth workshop
Muchos recordamos cuando en 1997, la historia de la IA estuvo marcada por un acontecimiento importante. La IA Deep Blue de IBM triunfó sobre el campeón mundial de ajedrez Gary Kasparov. Por primera vez, el hombre fue derrotado por la máquina.

(En mayo de 1997, la máquina Deep Blue le ganó un match a seis partidas al campeón mundial de ajedrez, el Gran Maestro ruso Gary Kasparov. Originalmente, cuando Feng-hsiung Hsu tuvo la idea, planteó su tesis en la Carnegie Mellon University donde se había graduado. Su proyecto se llamó “ChipTest”.”

“Precisamente, Arnold Schwartzenegger ha hablado un poco sobre la película en el Arnold Sport Festival para el sitio The Arnold Fans. Se ha centrado bastante en la labor de Tim Miller, el director de la película que estuvo también a cargo de Deadpool y ha supervisado efectos de videojuegos como Mass Effect 2. Ha alabado su trabajo y el feeling que hay entre él y James Cameron, el padre de la criatura que ejerce como productor ejecutivo al estar trabajando en las películas de Avatar, aunque también ha hablado de lo fanático del control que es Cameron.”

Yo Robot, la novela de Asimov llevada al cine es otro aviso a navegantes
Tanto Terminator como Avatar nos transportan a un futuro que podría ser la realidad de nuestro mundo futuro y de los viajes espaciales cuando tengamos que buscar materias primas en otros mundos, y, la posible rebelión de las máquinas si no legislamos con sumo cuidado sobre este delicado tema.
Medio hombre y medio máquina: Robocop
La ciencia ficción introdujo las posibilidades de las máquinas en un futuro no muy lejano, films como «Terminator» o «Robocop» mostraron las dos caras de los beneficios y los peligros tácitos de la robótica. Sin embargo, el debate desde hace años se encuentra en un vaivén y más cuando se tercia si se le da la posibilidad a un exoesqueleto de metal de tomar decisiones como un ser humano, revolucionando de esta manera el paradigma de la ética a través de la inteligencia artificial.
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Las formas no importan, y, aunque se les pueda dar características humanas… ¡Son máquinas! Sin sentimientos y, si las dotamos de una consciencia de Ser… ¡Mala cosa será!
Hace unos años, el científico Stephen Hawking alertó de la amenaza que podía representar la robótica, sobre todo cuando se le integra un sistema de inteligencia artificial e si esta no se moderaba: «Los robots son una amenaza para la humanidad. Los seres humanos que están limitados por la evolución biológica lenta, no podrían competir por la inteligencia artificial, y serían superados por ella».
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Musk y Mark ¿Tendrán el sentido alerta para saber cuando parar?
Mark Zuckererg, el fundador de Facebook, es uno de los precursores del desarrollo de este tipo de tecnología, además de ser parte de la postura contraria que alienta a los desarrolladores a no ser víctima del miedo. Por contra, Elon Musk -que ha fundado y dirige empresas como Tesla, SpaceX, Hyperloop One o Paypal, es quien lidera la versión moderada de implantar una serie de medidas reguladoras. Los dos tecnólogos tuvieron un enfrentamiento sobre las medidas delimitadoras en las que se debería desarrollar.
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A mí me da un poco de miedo el imaginar a estos !personajes” trabajando coco con codo con los humanos
Si no sabemos manejar este espinoso asunto, las cosas se podrían poner feas para los humanos
Las opiniones generadas entorno a esta área han llegado a la formación de manifiestos y grupos contrarios a su desarrollo sin control, mientras que otros acreditan que ciertas posturas están fundamentadas en el terror. Lo cierto es que este verano saltó la voz de alarma cuando Facebook tuvo que desactivar un experimento de inteligencia artificial, porque dos bots programados para aprender a negociar habían llegado a la conclusión de que era más fácil regatear con un idioma más simple extraído del inglés; es decir, inventaron su propio lenguaje inentendible para el ser humano.

Apagan la I. A. de la red social de Facebook que aprerndió a hablar
Facebook perdió el control de un sistema de inteligencia artificial que tomó vida propia
El director estratégico de InnoTech, aclara que en este tipo de experimentos ocurren desenlaces imprevisibles como parte de lo que supone la propia investigación. Por lo que, se debe matizar en el caso de estos dos bots que «no pensábamos que iban a reaccionar así», en lugar de «que no estaban programados para ello». Por lo tanto, «no se apagó porque se hubiera sucumbido al pánico, sino que ya se había cumplido el objetivo del experimento». Sin embargo, ambos bots no habían sido programados para que negociasen en un idioma entendible, porque al fin y al cabo las máquinas siguen sus normas establecidas en el código.

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Todos los indicios nos dicen que, con facilidad, los “Seres” Artificiales nos superarán, hasta el punto de que, en un momento dado, podrían pensar que no nos necesitan. Simplemente tenemos que pensar que el humano tiene muchos problemas para viajar al Espacio y soportar grandes distancias de decenas, cientos o miles de años de viaje para llegar a otros mundos. ¿Qué le impide a estos Robots de última generación realizar esos viajes: No necesitan comer ni dormir, no caen enfermos, tienen más fuerza que nosotros, no les afecta la radiación…

Este bebé robot, llamado CB2, fue construido por Minoru Asada (Japón) para comprender el proceso de aprendizaje de las máquinas. Aquí, CB2 aprende a gatear.


Por todo esto, la preocupación existe y discurre no en la tesitura de que un sistema funcione sin las pautas establecidas por un ser humano, sino por la falta de un consenso de la ética que deben seguir los sistemas inteligentes y el nivel de ciberseguridad para que los delincuentes no alteren su lógica marcada. «Sí que hay ciertos asuntos que hacen preocuparnos como lo relativo a la privacidad y la seguridad. Porque se está empezando a ver sistemas que están muy especializados en un área y eso puede suponer una amenaza», indica Sánchez. En este sentido, resuena a menudo las tres leyes de la robótica que estableció Isaac Asimov en su libro «Yo, robot» y que ha quedado plasmada a lo largo de la literatura de ciencia ficción.

En ésta película pudimos ver la rebelión de los Robots que, bien podría ser un presagio de futuro
En primer lugar un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño, en el segundo caso un robot debe hacer o realizar las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la primera ley y por último un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o la segunda ley.
Dichas reglas son una buena manera de plantear la ética en la inteligencia artificial, pero «no responde realmente a los límites que deben tener la inteligencia artificial. La forma de expresarlo todavía no es tan pragmático como las reglas del libro «Yo, robot» de Isaac Asimov».
Sin regulación

Si sabemos regular, mediante una Ley, hasta donde se puede llegar con la I.A., los avances podrían ser controlados pero, siempre estará el científico independiente de “geniales” ideas que de con todo al traste y no cumpla las Normas.

Yo nunca me montaría en uno de estos
¿Por qué resultan tan difícil establecer un consenso internacional para el desarrollo de la inteligencia artificial? Esta cuestión es a menudo respondida por el caso de los vehículos sin conductor, «un coche autónomo que haría si tiene que decidir entre matar a sus ocupantes o cinco personas en un paso de peatones», expone Domínguez. Dentro de la cuestión ética también trae consigo el componente de la cultura, que no es universal.
En las distintas vertientes de la IA, se ha obtenido en ciertas áreas un nivel de especialización mucho mayor, por lo que el Dr. Sánchez opina que «si esto lo combinamos con máquinas con autonomía de tomar ciertas decisiones estratégicas y operar en dispositivos que en este caso sí que podrían ser armas, pues puede suponer un riesgo». Por lo que, ajeno a ese mundo apocalíptico de máquinas superiores, hay que centrar los esfuerzos en controles de calidad para garantizar cierto nivel de calidad.

Esta escena es ya un hecho, los humanos juegan al ajedrez con máquinas
La inteligencia artificial busca simular comportamientos que los seres humanos podemos interpretar como inteligentes, pero son los que toman decisiones de cierto calibre los que están en el foco de atención. IBM es una de las compañías punteras en lo referente a lo que llaman sistemas cognitivos, el software Watson que utilizan algunas empresas para sus sistemas se están empleando en casos reales como el diagnóstico de enfermedades. Cada Watson es distinto dependiendo del objetivo predispuesto al igual que la base de datos con la que está conectada, porque al fin y al cabo es una herramienta que lee muchos datos que una persona no podría abarcar, pero que despiertan dudas.
¿Peligros? Ahí van algunos de los muchos que podrían surgir:
- Falta de transparencia. …
- Prejuicios y discriminación. …
- Preocupación por la privacidad. …
- Dilemas éticos. …
- Riesgos para la seguridad. …
- Concentración de poder. …
- Dependencia de la IA. …
- Desplazamiento laboral.
- Sigue un alarga lista.
Por un lado, el director estratégico de InnoTech explica que «estos sistemas expertos a mí me preocupan desde el punto de vista de ciberseguridad, porque qué pasaría si alguien consigue atacarlos y modificar su comportamiento -bien sea alimentándolos de datos maliciosos para que cambian su manera de comportarse o de alguna manera transmutándolos para que de alguna manera cambien sus decisiones- ahí podríamos estar hablando de muertes de personas o incluso de colapsos de compañías a nivel económico».




Es decir: ya no es solo la introducción de robots cirujanos, presentes en innumerables quirófanos del mundo, sino que la robótica médica de diagnóstico está siendo capaz incluso de hacer biopsias o administrar medicamentos en órganos localizados. Todo ello, gracias a la inteligencia artificial o el 5G
Los Robots están presentes en los quirófanos y en otros ámbitos de nuestras vidas, el que poco a poco y de manera silenciosa se introduzcan en nuestra Sociedad, y, comiencen a pensar… ¡sólo es cosa de Tiempo!
Asimismo, el profesor de la UE señala que «si estás hablando de diagnósticos clínicos estás hablando de protección de datos. Parece una contradicción, pero algunas de las aplicaciones más interesantes y más complejas, algunas ya eran capaces de hacer diagnósticos hace años, de cómo iba a evolucionar una enfermedad y con tasas de aciertos muy altas».

Se empieza como si de un juego se tratara y… ¿Cómo se acabará?
Algunas empresas, ante la falta de consenso, han elaborado sus propia pautas y las comparten con otros entornos, como en el caso de IBM. La compañía tecnológica ha compilado tres principios. En primer lugar, lo que llaman el diseño que se refiere a «la capacidad de amplificar una persona», explica Elisa Marín, directora de Innovación IBM España, «debido a la gran generación de conocimiento entorno a la era digital, toda la información es valiosa» de manera diferente para cada persona. En segundo lugar, el principio de credibilidad para que «generemos confianza a las personas de su utilización». Por último el principio de fiabilidad del comportamiento para que solucione un problema de un dominio específico.
Por otro lado, Marín también aclara que los programas Watson como son diferentes, también funcionan a partir de bases de datos distintas. Al estar concentrados y separados, se reduce el riesgo del problema que pueda haber con la información, así como los datos que se vayan generando vayan únicamente a «la entidad que aporta la solución». Por otro lado, también hay un Watson de computación cognitiva en las amenazas de seguridad.

Sí, hoy muchos de los automóviles que circulan por nuestras carreteras han sido fabricado por robots, y, algunos, hasta los llevan dentro para que aparquen solos, o, incluso, se les marque el viaje que harán sin necesidad de conductor… ¡No me gusta nada!
En el caso de la postura Accenture, la compañía apuesta por lo que llama la Inteligencia Artificial Responsable porque creen «que es una fuerza transformadora de la sociedad que sí debe haber niveles de regulación, pero no porque tengamos miedo de lo que nos pueda traer la inteligencia artificial, porque estamos intentando que avance quitándonos tareas que pueden ser hechas por máquinas y dejándonos tareas que podemos aportar mucho más como humanos. Pero sí, tiene que estar regulada», defiende la Managing Director de Accenture Analytics.


Lo cierto es que, a mi no me da miedo un mundo dominado por la I.A…. ¡Me produce pánico!
Por lo General, la mayoría de la gente se lo toma a broma o escucha estas noticias del avance de la I.a. como algo curioso, algo que le es ajeno, sin darse cuenta de que todo esto puede cambiar por completo, no ya su futuro, asibno el futuro de sus seres queridos. La I. A., ya está presente en casi todos los sectores de la actividad humabna.
La Inteligencia Artificial (IA) está inmersa en prácticamente todos los sectores clave de la actividad humana, impulsada por el manejo de grandes volúmenes de datos. Sectores como salud, finanzas, transporte, educación, industria y medios de comunicación ya transforman sus procesos mediante IA para mejorar diagnósticos, detección de fraudes y automatización….
Sanidad y Salud
Finanzas y Seguros
Transporte y Automoción
Comunicaciones y Medios
Recursos Humano
Educación
Diseño de Fármacos Generativos
Aceleración en Vacunas
Vacunas y Tratamientos Rápidos
Estudio de Enfermedades Complejas
Planificación y Simulación (en cirugia plástica)
Cirugía Robótica y Navegación
Anestesia Inteligente
Educación Quirúrgica
Seguimiento Postoperatorio
El el Sector de las Fiannazas, estrategía de armamento de las naciones…
La lista sería interminable
La Inteligencia Artificial (IA) no es solo una tecnología futura, sino el núcleo del “nuevo Internet” que ya estaba opoerando, transformando la red de un medio pasivo a un ecosistema activo, inteligentes y personalizado Esta integración está cambiando radicalmente la forma en que los usuarios interactúan con la información y los dispositivos.
La inteligencia artificial (IA) colabora de manera prpofunda y transformadora en el campo de la Física, actuando nbo como uhna herramienta de cáclculo, sino como una colaboradora en la generación de nuevas ideas y nuevos conocimiehntos, en unos años, todos los físicos teóricos al paro.
Así en todas las actividades humanas, es la invación silenciosa que se está haciendo con el domicilio de nuestra Sociedad, sin que al parecer, le estémos prestando la atención que merece este cambio inadvertido que podría ser nuestra ruína.
Ya solo falta que entren en nuestras casas con cuerpos de Robots para custodiar a nuestros niños y a nuestros mayores, que se hagan cargo de la compra, de hacernos la comida… ¿Qué C… nos está pasando?
Emilio Silvera V.
May
9
El mundo que conocíamos, se está quedando atrás
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Los cables de cobre que tanto nos han dado en el campo de la tecnología, y, por los que corrían los electrones desbocados, esán pasando a la historia, son reemplazod por los fotones que viajan por el silicio procurndo muchas más prestaciones a las nuevas tecdnologías. Con los fotones en lugar de los electrones, los caminos se amplifican y facilitan cauces diversos por los que enviar mandatos que, de otra manera, serían imposibles.
Es el cambio de paradigma que está viviendo la industria tecnológica. La transición de los electrones (cobre) a los fotones (Solicio) no se trata simplemente de una mejora, es una auténtica recolcuión muy necesaria para poder superar los límites físicos de la computaci´çon actual. Es asombroso como se están aprovechando los conocimientos de la mecánica cuántica para plasmar sus “leyes” en una realidad en el “mundo” de lo macro en el que nosotros vivimnos, y, esa “mudanza” de lo infinitesimal al “universo” de lo grande, nos permitirá consguir resultados asombrosos hasta hace poco inimaginables.
Los electrones se quedan atascados
La física del cobre ha alcanzado sus límites, siendo incapaz de manejar las demandas simultáneas de datos en IA y centros de datos modernos, lo que provoca cuellos de botella, mayor latencia y consumo excesivo de energía.
-
- La luz viaja mucho más rápido, eliminando la resistencia y permitiendo un transporte de información prácticamente ilimitado. Los sistemas fotónicos pueden alcanzar velocidades de transmisión de hasta 60 terabits por segundo, comparado con los ~10 gigabits del cobre.
- Eficiencia energética: Al no generar calor por resistencia, los componentes fotónicos pueden reducir el consumo de energía en interconexiones hasta en un 90%.
- Mayor capacidad en menos espacio: Los fotones permiten la multiplexación por división de longitud de onda (WDM), enviando múltiples señales simultáneamente por una sola guía de onda (caminos diversos), algo imposible con electrones.
- Integración en silicio: La fotónica de silicio aprovecha la infraestructura de fabricación de semiconductores existente para integrar guías de onda ópticas directamente en los chips.
Emilio Silvera V.
May
9
Si la Humanidad se extingue ¿Qué clase de vida dominará?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y la Vida ~
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Aunque lo primero que nos viene a la cabeza son imágenes de «El Planeta de los simios», los primates se extinguirían antes que nosotros. Por el contrario, los animales que pasarían a gobernar nuestro planeta serían mucho más pequeños…
En un futuro postapocalíptico, ¿Qué pasaría con la vida si los humanos desapareciéramos? Al fin y al cabo, es probable que la especie humana se extinga mucho antes de que el sol se convierta en una gigantesca bola roja y acabe con todos los seres vivos sobre la faz de la Tierra.
Suponiendo que no acabemos antes con los demás seres vivos (algo poco probable a pesar de nuestra tendencia a hacer desaparecer especies), la historia nos dice que habrá cambios fundamentales una vez que los humanos dejemos de ser la especie animal dominante del planeta.
![TOMT] (Meme) ¿Cómo se llama ese GIF del tipo hormiga mirando fijamente, que se usa como reacción a contenido "cringe"? : r/tipofmytongue](https://media3.giphy.com/media/BcsP48Gi2cqLS/giphy.gif?cid=9b38fe91i1enkzqcnvc6ac4dx0ib6zrxd9o2l2diy54mizzr&ep=v1_gifs_gifId&rid=giphy.gif&ct=g)

Pudieran ser aspirantes si evolucionan en tamaño
Así que, si pudiésemos dar un salto en el tiempo hasta unos 50 millones de años después de nuestra desaparición, ¿Qué encontraríamos? ¿Qué animal o grupo de animales nos relevarían como especie dominante? ¿Nacerá un Planeta de los Simios como el de las películas? ¿O dominarán la Tierra los delfines, las ratas, los tardígrados, las cucarachas, los cerdos o las hormigas?
Esta pregunta ha dado lugar a muchas especulaciones, y numerosos escritores han hecho listas de especies candidatas. Sin embargo, antes de hacer conjeturas, debemos explicar a qué nos referimos con especies dominantes.
Limitémonos al reino animal




Se podría decir que la era actual es la era de las flores. Sin embargo, al visualizar el futuro nadie se imagina a Audrey 2 de «La tienda de los horrores» (aunque los trífidos de la ficción tuvieran rasgos característicos de los animales, tales como un comportamiento depredador y la habilidad de moverse).

Esculturas de dos trífidos en las calles de Penza, Rusia – Triffid by Shutterstock
Limitémonos pues al reino animal, más por razones prácticas que filosóficas. Según ciertos criterios, el mundo siempre ha estado dominado por bacterias, a pesar de que la «era de las bacterias» acabó hace unos 1.200 millones de años. Pero no fue porque las bacterias dejasen de existir o porque disminuyese su predominio, sino porque tendemos a dar más importancia a los grandes organismos multicelulares que vinieron después.
Según algunos cálculos, cuatro de cada cinco animales son nematodos (gusanos cilíndricos). Así que, con estos ejemplos, queda claro que ni la prevalencia, ni la abundancia, ni la diversidad son esenciales para ser la forma de vida dominante. En cambio, nuestra tendencia es pensar en organismos grandes y carismáticos.
Los mansos heredarán la Tierra ¿A quién se referiría?

No creo que serían ellas

En la imagen especular se puede ver que el niño ofrece su manita derecha al amiguito del espejo, y, éste, le devuelve el gesto ofreciendo su mano izquierda. ¿Qué puede explicar dicha discordancia?
Pero sigamos.
Hay un indiscutible grado de narcisismo en cómo los humanos designamos a las especies dominantes, al igual que una tendencia a otorgar este título a nuestros parientes cercanos. «El Planeta de los Simios» imagina que nuestros parientes primates podrían desarrollar el habla y adoptar nuestra tecnología si les diéramos el tiempo y el espacio suficientes.

Los chimpancés y los humanos tuvieron un ancestro común que no era ni Homo ni Pan, de él divergieron las dos ramas, y, mientras uno continúa en la copa de los árboles, los otros, hablan de mecánica cuántica y tratan de llegar a las estrellas.
Pero es poco probable que las sociedades primates no humanas hereden nuestro dominio sobre la Tierra ya que, probablemente, los simios se extinguirán antes que nosotros. Ya somos el único homínido vivo que no está en peligro de extinción. Y no es probable que la crisis que podría acabar con nuestra especie dejase al margen a los otros grandes simios. De hecho, cualquier tipo de extinción que afecte a los humanos sería también peligrosa para aquellos organismos con similares necesidades fisiológicas básicas.

Nuestra ignorancia es grande, y, llegará un momento en el que no podamos hacer frente al destino
En cualquier momento podría aparecer una nueva pandemia mundial que acabara con la Humanidad.
Aunque los humanos sucumbiéramos a una pandemia mundial que afectara a pocos mamíferos, los grandes simios son, precisamente, las especies que más riesgo tienen de contraer nuevas enfermedades que podrían eliminarlos de la Tierra.
¿Podrá otro pariente, más distante, (primate, mamífero o de otra índole) desarrollar inteligencia y una sociedad similar a la nuestra? Eso tampoco parece probable. De todas las especies que, en teoría, han sido animales dominantes en algún momento, los humanos son únicos en su excepcional inteligencia y destreza manual. Se puede deducir, por tanto, que tales cualidades no son un requisito para ser la especie dominante ni para evolucionar. La evolución no favorece la inteligencia por sí misma, a no ser que esta lleve a un mayor nivel de supervivencia y de reproducción. Por lo tanto, es un grave error pensar que nuestros sucesores serán especialmente inteligentes, que serán seres sociales, que podrán hablar o que serán expertos en tecnología.
No parece que ninguna de estas especie tenga las condiciones necesarias para reinar en el planeta
Así que, ¿podemos afirmar algo sobre la especie dominante 50 millones de años después de la extinción del ser humano? La respuesta es tan decepcionante como sorprendente. Podemos estar bastante seguros de que no será un chimpancé parlante, pero no tenemos ni idea de qué será.



La Tierra ha visto gran número de extinciones masivas a lo largo de su historia. La diversificación de la vida tras cada suceso siempre ha sido relativamente rápida y la adaptación de las nuevas especies produjo nuevas formas de vida muy diferentes a las que las engendraron tras sobrevivir a la extinción anterior.

Las pequeñas criaturas que corrían bajo los pies de los dinosaurios a finales del periodo Cretáceo eran muy diferentes de los osos de las cavernas, de los mastodontes y de las ballenas descendientes de la Era de los Mamíferos. Asimismo, los reptiles que sobrevivieron a la extinción masiva del Pérmico-Triásico hace unos 250 millones de años, que acabó con el 90% de las especies marinas y con el 70% de las terrestres, tampoco se parecían a los pterosaurios, dinosaurios, mamíferos y pájaros que descendieron de ellos.
En «La vida maravillosa: Burgess Shale y la naturaleza de la historia», el difunto Stephen J. Gould defendía que el azar, o la contingencia, como él solía decir, tuvo un papel muy importante en las grandes transiciones de la vida animal. Hay margen para discutir sobre la importancia relativa de la contingencia en la historia de la vida, que sigue siendo un tema controvertido hoy en día. Sin embargo, la percepción de Gould de que difícilmente se puede presagiar la supervivencia de las razas modernas tras una futura extinción es una lección de humildad sobre la complejidad de las transiciones evolutivas.
Aunque podría ocurrir que las hormigas nos releven en el dominio de la Tierra, tal y como se ha especulado, es imposible que sepamos cómo serán esas hormigas dominantes descendientes de las actuales.


Seguro que deben existir planetas con insectos gigantes por tener alta Gravedad
Claro que… De acuerdo con estudios científicos, el tamaño gigantesco que los insectos alcanzaron hace unos 300 millones de años durante el final del Carbonífero y principios del Pérmico se debió al mayor contenido de oxígeno y no a la gravedad de la Tierra que no ha variado.
El Futuro es impredecible y nunca sabremos que forma de vida predominará en el planta cuando la Humanidad se extinga. Lo lógico es pensar que en cada ecosistema dominará una especie, la más fuerte, la más inteligente en ese medio.
De todas las maneras y por el camino que hemos empremndido, si la Humanidad se extingue, la especie domininante no será ningún Ser vivo, serán máquinas a las que hemos dotado de “conciencia de Ser”, es de cir, una especie artificial que incluso, pudiera ser la que pudo en marcha el proceso de nuestra destrucción.
Emilio Silvera Vázquez
May
9
Somos materia evolucionada hasta el nivel de la consciencia
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y... ¿nosotros? ~
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Una Galaxia es simplemente una parte pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras. ¡Ah! Nada es pequeño ni grande, las dimensiones son relativas y dependen del contexto en el que las podamos medir.

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Sí, en nuestro universo, si algo cambia, muchas otras cosas serán distintas
Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder estar hablando de estas cuestiones, es un milagro en sí mismo. Después de millones y millones de años de evolución, se formaron las conciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad que, podían ser capaces de construir una escena mental, pero con capacidad semántica o simbólica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.
La conciencia de orden superior (que floreció en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompañada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como mínimo, requiere una capacidad semántica y, en su forma más desarrollada, una capacidad lingüística.

Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos y, aunque son muchos los estudios y experimentos que se están realizando, su complejidad es tal que, de momento, los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la máquina más compleja y perfecta que existe en el Universo.
Si eso es así, resultará que después de todo, no somos tan insignificantes como en un principio podría parecer, y solo se trata de tiempo. En su momento y evolucionadas, nuestras mentes tendrán un nivel de conciencia que estará más allá de las percepciones físicas tan limitadas. Para entonces, sí estaremos totalmente integrados y formando parte, como un todo, del Universo que ahora presentimos.
Un ejemplo de sinapsis neuronal excitatoria sería el reflejo de retirada cuando nos quemamos. Una neurona sensorial detectaría el objeto caliente, … Estos procesos tienen que ver y están conectados con la consciencia de Ser.
El carácter especial de la conciencia me hace adoptar una posición que me lleva a decidir que no es un objeto, sino un proceso y que, desde este punto de vista, puede considerarse un ente digno del estudio científico perfectamente legítimo.
La conciencia plantea un problema especial que no se encuentra en otros dominios de la ciencia. En la Física y en la Química se suele explicar unas entidades determinadas en función de otras entidades y leyes. Podemos describir el agua con el lenguaje ordinario, pero podemos igualmente describir el agua, al menos en principio, en términos de átomos y de leyes de la mecánica cuántica. Lo que hacemos es conectar dos niveles de descripción de la misma entidad externa (uno común y otro científico de extraordinario poder explicativo y predictivo. Ambos niveles de descripción) el agua líquida, o una disposición particular de átomos que se comportan de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica (se refiere a una entidad que está fuera de nosotros y que supuestamente existe independientemente de la existencia de un observador consciente.)

En todo esto conglomerado de neuronas que alberga nuestro cerebro y las “explosiones” eléctricas que se producen entre ellas cuando se transmiten datos captados en el exterior por los sentidos… ¡Hay mucho más de lo que podemos ver y comprender!
En el caso de la conciencia, sin embargo, nos encontramos con una simetría. Lo que intentamos no es simplemente comprender de qué manera se puede explicar las conductas o las operaciones cognitivas de otro ser humano en términos del funcionamiento de su cerebro, por difícil que esto parezca. No queremos simplemente conectar una descripción de algo externo a nosotros con una descripción científica más sofisticada. Lo que realmente queremos hacer es conectar una descripción de algo externo a nosotros (el cerebro), con algo de nuestro interior: una experiencia, nuestra propia experiencia individual, que nos acontece en tanto que observadores conscientes. Intentamos meternos en el interior o, en la atinada ocurrencia del filósofo Tomas Negel, saber qué se siente al ser un murciélago. Ya sabemos qué se siente al ser nosotros mismos, qué significa ser nosotros mismos, pero queremos explicar por qué somos conscientes, saber qué es ese “algo” que nos hace ser como somos, explicar, en fin, cómo se generan las cualidades subjetivas experienciales. En suma, deseamos explicar ese “Pienso, luego existo” que Descartes postuló como evidencia primera e indiscutible sobre la cual edificar toda la filosofía.
Lo podremos explicar al amigo ciego con todo lujo de detalles, la belleza de un paisaje, pero, si de pronto, éste pudiera ver, se daría cuanta de las inmensas diferencias que encontraría entre las explicaciones oídas y lo que la vista le muestra.
Ninguna descripción, por prolija que sea, logrará nunca explicar cabalmente la experiencia subjetiva. Muchos filósofos han utilizado el ejemplo del color para explicar este punto. Ninguna explicación científica de los mecanismos neuronales de la discriminación del color, aunque sea enteramente satisfactorio, bastaría para comprender cómo se siente el proceso de percepción de un color. Ninguna descripción, ninguna teoría, científica o de otro tipo, bastará nunca para que una persona daltónica consiga experimentar un color.
Pensemos por un momento que tenemos un amigo ciego al que contamos lo que estamos viendo ante un paisaje maravilloso y extraño. El cielo oculto por unas nubes sonrosadas que reciben los rayos del Sol que no dejan pasar por su espesura, a nuestra derecha una extraña construcción parecida a un faro, las aguas algo turbulentas a nuestros pies y golpeando en las gruesas piedras en las que estamos sentados. Algunas ramas y arbolado a nuestra derecha que se mueven por la brisa. El colorido y el conjunto unido al rumor del viento y el golpear del agua contra las piedras y aquella especie de faro… ¡Le daba al momento un toque mágico!
todo esto lo contamos a nuestro amigo ciego que, si de pronto pudiera ver, comprobaría que la experiencia directa de sus sentidos ante tales maravillas, nada tiene que ver con la pobreza de aquello que le contamos, por muy hermosas palabras que para hacer la descripción empleáramos.
La mente humana es tan compleja que, no todos ante la misma cosa, vemos lo mismo. Nos enseñan figuras y dibujos y nos piden que digamos (sin pensarlo) la primera cosa que nos sugiere. De entre diez personas solo coinciden tres, los otro siete divergen en la apreciación de lo que el dibujo o la figura les sugiere.

Si ante un mismo escenario pedimos a una serie de individuos que nos digan lo que ven… Raramente coincidirán en sus apreciaciones, cada cual dará su versión conforme a una serie de circunstancias que los define a ellos mismos, tales como la educación recibida, los conocimientos que pueda tener…
Esto nos viene a demostrar la individualidad de pensamiento, el libre albedrío para decidir. Sin embargo, la misma prueba, realizada en grupos de conocimientos científicos similares y específicos: Físicos, matemáticos, químicos, etc., hace que el número de coincidencias sea más elevada, más personas ven la misma respuesta al problema planteado. Esto nos sugiere que, la mente está en un estado virgen que cuenta con todos los elementos necesarios para dar respuestas pero que necesita experiencias y aprendizaje para desarrollarse.
¿Debemos concluir entonces que una explicación científica satisfactoria de la conciencia queda para siempre fuera de nuestro alcance?

Podría ser la conciencia algo utópico
¿O es de alguna manera posible, romper esa barrera, tanto teórica como experimental, para resolver las paradojas de la conciencia?
La respuesta a estas y otras preguntas, en mi opinión, radica en reconocer nuestras limitaciones actuales en este campo del conocimiento complejo de la mente, y, como en la Física cuántica, existe un principio de incertidumbre que, al menos de momento (y creo que en muchos cientos de años), nos impide saberlo todo sobre los mecanismos de la conciencia y, aunque podremos ir contestando a preguntas parciales, alcanzar la plenitud del conocimiento total de la mente no será nada sencillo, entre otras razones está el serio inconveniente que suponemos nosotros mismos, ya que, con nuestro que hacer podemos, en cualquier momento, provocar la propia destrucción.

Una cosa si está clara: ninguna explicación científica de la mente podrá nunca sustituir al fenómeno real de lo que la propia mente pueda sentir. ¿Cómo se podría comparar la descripción de un gran amor con sentirlo, vivirlo física y sensorialmente hablando?
Hay cosas que no pueden ser sustituidas, por mucho que los analistas y especialistas de publicidad y marketing se empeñen, lo auténtico siempre será único. Si acaso, el que más se puede
aproximar, a esa verdad, es el poeta.
Emilio Silvera Vázquez
May
9
Si existen ¿Cómo serían otros universos?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Caos y Complejidad ~
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Algunos hablan de “visitar” otros mundos, y, hasta otros universos, en esos otros mundos, las condiciones físicas no tienen, necesariamente, que ser como en el nuestro. Los mundos, como las estrellas y los universos, pueden tener sus propias características dependiendo de muchos factores que lo podrían conformar de manera muy diferente a como lo está nuestro mundo y vemos que se comporta el universo con sus cuatro leyes fundamentales y sus constantes que, en otro universo, podrían ser de otra manera.

Formas de vida diferentes, estructuras asombrosas y para nosotros desconocidas, y, hasta el Tiempo se podría comportar de diferente manera. Un universo en el que las constantes fuesen diferentes y las fuerzas fundamentales que lo rigen sean de otra manera, y, también existe la posibilidad de que no se expanda, o, que… (Cualquier escenario que ni podemos imaginar).

Si es cierto lo que afirman algunas teorías, entonces existen en realidad un número infinito de universos paralelos, muchos de ellos con diferentes constantes físicas. En algunos de ellos, quizá los protones se desintegran con demasiada rapidez, o las estrellas no pueden fabricar los elementos pesados por encima del hierro, o el Big Crunch tiene lugar demasiado deprisa porque su densidad crítica sobrepasa en mucho a la ideal y no da tiempo a que pueda comenzar la germinación de la vida, y así sucesivamente. De hecho, un número infinito de estos universos paralelos están muertos, sin las leyes físicas que puedan hacer posible la vida tal como la conocemos.
En tal universo paralelo (el nuestro), las leyes de la física eran compatibles con la vida que conocemos. La prueba es que nosotros estamos aquí para tratar esta cuestión. Si esto es cierto, entonces quizá no haya que invocar a Dios para explicar por qué la vida, por preciosa que sea, es posible en nuestro universo. Sin embargo, esto reabre la posibilidad del principio antrópico débil, es decir, que coexistimos con nuestros universos muertos y que el nuestro sea el único compatible para vida.

La segunda controversia estimulada por la función de onda del universo de Hawking es mucho más profunda y, de hecho, aun está sin resolver. Se denomina el Gato de Schrödinger. Empezamos con una función de onda que describe el conjunto de todos los universos posibles. Esto significa que el punto de partida de la teoría de Hawking debe ser un conjunto infinito de universos paralelos, la función de onda del universo. El análisis bastante simple de Stephen Hawking, reemplazando la palabra partícula por universo, ha conducido a una revolución conceptual en nuestras ideas sobre la cosmología.

Funciones de onda del átomo de Hidrógeno
La teoría cuántica, recordémoslo, afirma que para todo objeto existe una función de onda que mide la probabilidad de encontrar dicho objeto en un cierto punto del espacio y del tiempo.

La teoría cuántica afirma también que nunca se conoce realmente el estado de una partícula hasta que se haya hecho una observación. Antes de que haya una medida, la partícula puede estar en uno de entre una diversidad de estados, descritos por la función de onda de Schrödinger. Por consiguiente, antes de que pueda hacerse una observación o medida, no se puede conocer realmente el estado de la partícula. De hecho, la partícula existe en un estado ultramundano, una suma de todos los estados posibles, hasta que se hace una medida.

Cuando esta idea fue propuesta por primera vez por Niels Bohr y Werner Heisenberg, Einstein se revolvió contra ella. “¿Existe la luna sólo porque la mira un ratón?“, -o un gato- le gustaba preguntar. Según la teoría cuántica, en su más estricta interpretación, la Luna, antes de que sea observada, no existe realmente tal como la conocemos. “La Luna puede estar, de hecho, en uno cualquiera de entre un número infinito de estados, incluyendo el estado de estar en el cielo, de estar explotando, o de no estar allí en absoluto. Es el proceso de medida que consiste en mirarla el que decide que la Luna está girando realmente alrededor de la Tierra“. Decía Einstein con ironía.

Edwin Schrödinger, autor de la ecuación con su función de onda, se disgustó con estas interpretaciones de su ecuación. Para demostrar lo absurdo de la situación creada, Schrödinger colocó un gato imaginario en una caja cerrada. El gato estaba frente a una pistola, que está conectada a un contador Geiger, que a su vez está conectado a un fragmento de uranio. El átomo de uranio es inestable y sufrirá una desintegración radiactiva. Si se desintegra un núcleo de uranio, será detectado por el contador Geiger que entonces disparará la pistola, cuya bala matará al gato.
Para decidir si el gato está vivo o muerto, debemos abrir la caja y observar al gato. Sin embargo, ¿cuál es el estado del gato antes de que abramos la caja? Según la teoría cuántica, sólo podemos afirmar que el gato esta descrito por una función de onda que describe la suma de un gato muerto y un gato vivo.
Para Schrödinger, la idea de pensar en gatos que no están ni muertos ni vivos era el colmo del absurdo, pero la confirmación experimental de la mecánica cuántica nos lleva inevitablemente a esta conclusión. Hasta el momento, todos los experimentos han verificado, favorablemente, la teoría cuántica.
Sí, a veces la mecánica cuántica parece tan fantástica como el cuento de Alicia
La paradoja del gato de Schrödinger es tan extraña que uno recuerda a menudo la reacción de Alicia al ver desaparecer el gato de Cheshire en el centro del cuento de Lewis Carroll: “Allí me verás“, dijo el Gato, y desapareció, lo que no sorprendió a Alicia que ya estaba acostumbrada a observar cosas extrañas en aquel lugar fantástico. Igualmente, los físicos durante años se han acostumbrados a ver cosas “extrañas” en la mecánica cuántica.
Existen varias maneras de abordar esta dificultad de lo incomprensible en mecánica cuántica. En primer lugar, podemos suponer que Dios existe. Puesto que todas las “observaciones” implican un observador, entonces debe haber alguna “conciencia” en el universo. Algunos físicos como el premio Nobel Eugene Wigner, han insistido en que la teoría cuántica prueba la existencia de algún tipo de conciencia cósmica universal.
La segunda forma de tratar la paradoja es la preferida por la gran mayoría de los físicos en activo: ignorar el problema.
El físico Richard Feynman dijo en cierta ocasión: “Creo que es justo decir que nadie comprende la mecánica cuántica. No siga diciéndose a sí mismo, si puede evitarlo, “¿pero cómo puede ser así?” porque usted se meterá “hasta el fondo” en un callejón sin salida del que nadie ha escapado. Nadie sabe como puede ser eso“. De hecho, a menudo se ha dicho que de todas las teorías propuestas en el siglo XX, la más absurda es la teoría cuántica. Algunos dicen que la única cosa que la teoría tiene a su favor es que “es indudablemente correcta”.
Sin embargo, existe una tercera forma de tratar esta paradoja, denominada teoría de los muchos universos. Esta teoría (como el principio antrópico) no gozó de mucho favor en la última década, pero está siendo revitalizada por la función de onda del universo de Stephen Hawking.

Aunque no siempre, lo más simple tiene que ser lo verdadero. El principio de la Navaja de Ockham es fundamental para el reduccionismo metodológico.
Existe un principio de la física denominado Navaja de Ockham, que afirma que siempre deberíamos tomar el camino más sencillo posible e ignorar las alternativas más complicadas, especialmente si las alternativas no pueden medirse nunca.
Para seguir fielmente el consejo contenido en la navaja de Ockham , primero hay que tener el conocimiento necesario para poder saber elegir el camino más sencillo, lo que en la realidad, no ocurre. Nos faltan los conocimientos necesarios para hacer las preguntas adecuadas.
¿Quién puede saber lo que ahí fuera existe? ¡Nadie! Sólo podemos imaginarlo en función de cada Mente y de distintas maneras. Lo que sí es seguro es que, más allá de nuestro Universo existen más “cosas” de las que ni podemos imaginar.
Hugo Everett, Bryce DeWitt y después Hawking (también otros), han propuesto la teoría de los universos múltiples. En unos universos los protones se desintegran antes haciendo inestable la materia, en otros, el átomo de uranio se desintegra mediante un proceso sin radiaciones, y en otros universos las constantes universales que existen en el nuestro, son totalmente diferentes y no dan posibilidad alguna para la existencia de seres vivos. Está claro que cualquier variación que en principio pudiera parecer sin importancia, como por ejemplo la carga del electrón, podría transformar radicalmente nuestro universo.
Como apuntó el físico Frank Wilczek:
La Helena de Troya de la película
“Se dice que la historia del mundo sería totalmente distinto si Helena de Troya hubiera tenido una verruga en la punta de su nariz.”
Hasta el momento, se han celebrado varias conferencias internacionales sobre la función de onda del universo. Sin embargo, como ocurre en la teoría de supercuerdas, las matemáticas implicadas en la función de onda del universo, parecen estar más allá de la capacidad de cálculo que cualquier humano en este planeta pudiera resolver, y tendríamos que esperar años antes de que aparezca un individuo genial que pudiera encontrar una solución rigurosa a las ecuaciones del añorado Hawking.

Recordemos aquí de nuevo que, precisamente ahora, un siglo más tarde, en el Congreso Internacional de Matemáticas celebrado en Madrid el mes de Agosto de 2.006, se otorgó la Medalla Field (una especie de Nobel de las matemáticas) al matemático ruso Perelman, extraño ser que ni se dignó comparecer a recogerla con el premio, hizo caso omiso. Perelman ha resuelto la conjetura expuesta por Poincaré planteada en 1.904.
La conjetura de Poincaré de 1.904, en el año 2.000, fue catalogada por el Instituto Clan como uno de los siete problemas del milenio. Para hacer un comentario sobre esta conjetura tengo que referirme a la topología, el nivel de las matemáticas donde está ubicada.
En el Año Internacional de las matemáticas, reunidos en Madrid y presididos por el Rey de España, todos esperaban la llegada del genio Grigori Perelman, le entregarían el premio de un millón de dólares por haber resuelto uno de los 7 problemas matemáticos del milenio. No apareció a recogerlo y desapareció sin dejar rastro.
El personaje vive dentro de su propio mundo, opinaba que toda aquella gente no merecía que le explicara algo que no entenderían.
Vive en una pequeña casa de 60 m/2 con su madre y sale al campo a coger setas
Las últimas fotos que se conocen de él se las sacaron con un celular en un vagón del metro de Petersburgo. Se está quedando pelado pero las mechas largas y desgreñadas le llegan a los hombros, va en zapatillas sucias, un traje arrugado que le queda corto, sin corbata y con la camisa enteramente desprendida, flaco como un Cristo, la barba igual, la mirada perdida, las uñas largas y sucias y curvadas hacia adentro como garras. El vagón va en dirección sur, a Kúpchino, un barrio de monoblocks donde muere el metro. Todos los vecinos de Kúpchino saben quién es Grisha Perelman y cuál es la puerta del ínfimo departamento que comparte con su madre. Pero ninguno va a decírselo a los periodistas y a los fanáticos de la matemática que cada tanto merodean por ahí.
La topología tienen unas matemáticas endiabladamente complejas
La topología es la geometría de los objetos elásticos o flexibles que cambian de forma pero tienen las mismas propiedades que antes de ser estirados, achatados, etc. Se pueden retorcer pero no cortar ni pegar.
Los topólogos no tienen en cuenta la distancia, puesto que se puede variar al deformar el objeto, sino nociones más sutiles. Los orígenes de la topología se remontan a mediados del siglo XVIII, con los trabajos de Euler en teoría de grafos, que llamó “análisis situs”.
A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la topología recibió un gran impulso con los trabajos de Poincaré, matemático francés muy influyente en el posterior desarrollo de diversas áreas de las matemáticas y de la física. En particular, en 1.904 planteó la conjetura que lleva su nombre y que no se ha resuelto hasta el siglo XXI. Este problema ha sido un motor para la investigación en topología de todo el siglo pasado y se ha llegado a su resolución con ideas nuevas y apasionantes.

Henri Poincaré en su estudio trabajando
Para situarnos mejor debemos hablar de las variedades, espacios que tienen una dimensión determinada. Por ejemplo una recta o un circulo son variedades de dimensión uno, puesto que se describen como un parámetro. El plano o la esfera son ejemplos de variedades bidimensionales, al utilizar dos parámetros para describir sus posiciones. El espacio en que vivimos es una variedad tridimensional, y si le añadimos la dimensión temporal, el espacio-tiempo es una variedad de dimensión cuatro. Ya he comentado en este mismo trabajo cómo las singularidades geométricas, las variedades, fueron introducidas por Riemann a mediados del s. XIX y constituyeron una herra-mienta clave para la física del siglo XX. De hecho, la teoría de la relatividad especial de Einstein fue postulada por Einstein en 1.905, pero hasta que no incorporó las variedades contenidas en el tensor métrico de Riemann, no pudo completar la teoría de la relatividad que incluía los espacios curvos.
La pregunta que hizo Poincaré fue la siguiente: ¿Es la esfera la única variedad tridimensional para la cual toda curva se contrae?
Se pasó un siglo entero antes de que un genio de las matemáticas, el extraño G. Perelman, pudiera demostrar la conjetura de Poincaré.
De todas las maneras, avanzar en el conocimiento de las cosas no resulta nada fácil, y, aunque el avance es exponencial (cuanto más datos vamos teniendo más rápidamente avanzamos), hay algunos enigmas de la Naturaleza que, de momento, seguirán en la oscuridad de nuestra profunda ignorancia.
Emilio Silvera Vázquez
















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