Jul
13
¿El Misterio? Persistirá, ¡como el Tiempo!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Naturaleza misteriosa ~
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Los habitantes de este mundo hemos, hemos conseguido construir un cuadro plausible del Universo, de la Naturaleza que tratamos de comprender. Hemos llegado a ser conscientes de que, en ella, en la Naturaleza, están todas las respuestas que buscamos y, nosotros mismos no hemos llegado a conocernos por ese mismo hecho de que formando parte de la Naturaleza, también
somos parte del enigma que tratamos de desvelar.
Parece que ahora
estamos entrando en la edad adulta, quiero significar que después de siglos y milenios de esporádicos esfuerzos, finalmente hemos llegado a comprender algunos de los hechos fundamentales del Universo, conocimiento que, presumiblemente, es un requisito de la más modesta pretensión de nuestra madurez cosmológica.

¿ Porqué sabemos que vivimos dentro de una galaxia espiral?


“Las velocidades de las estrellas en la Vía Láctea suele ser de miles de kilómetros por hora

Así sabemos dónde estamos, que vivimos en un planeta que gira alrededor de una estrella situada en el borde de la Galaxia espiral a la que llamamos Vía Láctea, cuya posición ha sido determinada con respecto a varios cúmulos vecinos que, en conjunto, albergan a unas cuarenta mil galaxias extendidas a través de un billón de años-luz cúbicos de espacio.

También sabemos más o menos, cuando hemos entrado en escena, hace unos cinco mil millones de años que se formaron el Sol y los planetas de nuestro Sistema Solar , en un Universo en expansión que probablemente tiene una edad entre dos y cuatro veces mayor. Hemos determinado los mecanismos básicos de la evolución de la Tierra, hallado prueba también de evolución química a escala cósmica y hemos podido aprender suficiente física como para comprender e investigar la Naturaleza en una amplia gama de escalas desde
los Quarks saltarines en el “mundo” microscópico hasta el vals de las galaxias.

El Tiempo inexorable nunca dejó de fluir y mientras eso pasaba, nuestra especie evolucionaba, aprendía al observar los cielos y cómo y por qué pasaban las cosas. Hay realizaciones humanas de las que, en verdad, podemos sentirnos orgullosos. Aquellos habitantes de Sumer y Babilonia, de Egipto o China y también de la India y otros pueblos que dejaron una gran herencia de saber a los Griegos que pusieron al mundo occidental en el camino de la ciencia, nuestra medición del pasado se ha profundizado desde
unos pocos miles de años a más de diez mil millones de años, y la del espacio se ha extendido desde un cielo de techo bajo no mucho mayor que la distancia que nos separa de la Luna hasta el radio de más de diez mil millones de años-luz del universo observable.
Tenemos razones para esperar que nuestra época sea recordada (si por ventura queda alguien para recordarlo) por sus contribuciones al supremo tesoro intelectual de toda la Humanidad unida al contexto del Universo en su conjunto por unos conocimientos que, aunque no suficiente, sí son los necesarios para saber dónde estamos y, ahora
, debemos buscar la respuesta a esa pregunta: ¿Hacia dónde vamos?

Claro que, el futuro es incierto
Como
en la física, en el mundo y en nuestras vidas, también está presente el principio de incertidumbre y, de ninguna manera, podemos saber del mañana. Sin embargo, cuanto más sabemos del universo, tanto más claramente comprendemos lo poco que sabemos de él. La vastedad del Universo nos lleva a poder comprender algunas estructuras cósmicas y mecanismos que se producen y repiten como, el caso de la destrucción que nos lleva a la construcción. Es decir, una estrella masiva vieja explota y siembre el Caos y la destrucción en una extensa región del espacio, y, es precisamente ese hecho el que posibilita que, nuevas estrellas y nuevos mundos surgan a la vida. Sin embargo, la grandeza, la lejanía, esa inmensidad que se nos escapa a nuestra comprensión terrestre, nunca nos dejará comprender el universo en detalle y, siendo así, siempre tendremos secretos que desvelar y misterios que resolver.
https://www.google.com/search?newwindow=1&sca_esv=90fe3ab6b3a05dbb&rlz=1C1FHFK_enES1150ES1150&
Hasta llegar aquí, hicimos un largo recorrido
Si añadimos a todo eso que, si poseyésemos un atlas de nuestra propia Galaxia y que dedicase una sola página a cada
sistema estelar de la Vía Láctea (de modo que el Sol y sus planetas estuviesen comprimidos en una página), tal atlas tendría más de dies mil millones de volúmenes de diez mil páginas cada uno. Se necesitaría una biblioteca del tamaño de la de Harvard para alojar el Atlas, y solamente ojearlo al ritmo de una página por segundo nos llevaría más de diez mil años. Podemos añadir los detalles de la cartografía planetaria, la potencial biología extraterrestre, las sutilezas de los principios científicos involucrados y las dimensiones históricas del cambio, y se nos hará claro que nunca aprenderemos más que una diminuta fracción de la historia de nuestra Galaxia solamente, y hay cien mil millones de galaxias más.
Sabiendo todo todo esto, siendo consciente de que, realmente, es así, tendremos que convenir con el físico Lewis Thomas cuando
dijo:
“El mayor de todos los logros de la ciencia del siglo XX ha sido el descubrimiento de la ignorancia humana”.
La ignorancia, como todo en el Universo, es relativa. Nuestra ignorancia, por supuesto, siempre ha estado
con nosotros, y siempre seguirá estando, es una compañera con la que cargamos toda nuestra vida y que nos pesa. Algunos procuramos que pese lo menos posible para hacer más llevadero el viaje. Lo nuevo está en nuestras consciencias y de ellas, ha surgido nuestro despertar al comprender de sus abismales dimensiones, y es eso más que otro cosa, lo que señala la madurez de nuestra especie. El espacio puede tener un horizonte y el tiempo un final pero la aventura del aprendizaje siempre será interminable y eterno, quizá (no me he parado a pensarlo) pueda ser esa la única forma de eternidad que pueda existir.

La ciencia tiene límites
La dificultad de explicarlo todo no se debe a nuestra debilidad mental, sino a la estructura misma del universo. En los últimos siglos hemos descubierto que la trama del cosmos puede abordarse en varios niveles diferentes. Mientras no se descubre el siguiente nivel, lo que ocurre en el anterior no se puede explicar, sólo puede describirse. En consecuencia, para el último nivel que se conoce en cada momento nunca hay explicaciones, sólo puede haber descripciones.
La Ciencia es intrínsicamente abierta y exploratoria, y comete errores todos los días. En verdad, ese será siempre su destino, de acuerdo con la lógica esencial del segundo teorema de incompletitud de Kurt Gödel. El teorema demuestra que la plena validez de cualquier sistema, inclusive un sistema científico, no puede
demostrarse dentro del sistema. Es decir, tiene que haber algo fuera del marco de cualquier teoría para poder comprobarla. La lección que podemos haber aprendido es que, no hay ni habrá nunca una descripción científica completa y comprensiva del universo cuya validez pueda demostrarse.
No es que pertenezcamos al Universo, formamos parte
de él
Y, a todo esto, debemos alegrarnos de que así sea, de que no podamos comprender el Universo en toda su inmensa dimensión y diversidad. Nuestras mentes necesitan que así sea y, tendrán, de esa manera, el escenario perfecto para seguir creciendo a medida que busca todas esas respuestas que nos faltan y, lo bueno del caso es que, cada
respuesta que encontramos, viene acompañada de un montón de nuevas preguntas y, de esa manera, esa historia interminable de nuestra aventura del saber…llegará hasta la eternidad de nuestro tiempo que, necesariamente, no tiene por que ser el tiempo del universo.
Emilio Silvera Vázquez
Jul
12
La Sociedad del Futuro
por Emilio Silvera ~
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Lo que aquí nos cuentan podría ser una buena aproximación a lo que nos espera, un mundo en el que, la Humanidad, habrá perdido parte de su identidad para ponerse en manos de la I. A., que se habrá hecho cargo de todos los estamentos y estructuras de un mundo que, ¿será el mundo soñado, o, más bien será un mundo en el que, realmente, hemos sido postergados por nuestro propio invento?

La reflexión que comparto con todos ustedes plantea uno de los debates éticos y filosóficos más profundos de nuestra era. Esta visión distópica, donde la humanidad delega el control total de la sociedad en la Inteligencia Artificial, se conoce como “singularidad tecnológica” o “hiperautomatización”. Podría ser el error más grande cometido por la Humanidad.

Es triste pensar que, en unas décadas, podríamos fusiomnarnos con las máquinas
Delegar el control social y la toma de decisiones críticas a la Inteligencia Artificial plantea desafíos existenciales sin precedentes. Esta hiperautomatización amenaza con erosionar la autonomía humana, perpetuar sesgos sistémicos y crear una dependencia irreversible, convirtiéndose posiblemente en el mayor riesgo ético de nuestra era.
La idea de que en el futuro estaremos “en manos” de la Inteligencia Artificial genera tanto entusiasmo como preocupación. Más que un reemplazo absoluto, los expertos apuntan a un escenario de simbiosis y colaboración, donde las máquinas gestionarán procesos complejos y tareas rutinarias, y los humanos aportarán la empatía, el juicio ético y el liderazgo. El escenario da un poco de miedo.
En todo esto que nya estamos vivienso, podemos dejar libre la imaginación que nos llevará a esenarios… ¿Asombrosos? ¿Horrorosos? ¿Fantásticos? ¿Maravillosos? Bueno, lo mcierto es que, no veo vestigios que lo que etá pasando me lleve a pensar en una Sociedad maravillosa.
Emilio Silvera V.
Jul
12
GRAFENO MEJORADO PARA SUPERCONDUCTIVIDAD CUÁNTICA
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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El descubrimiento de la super-conductividad en 1911 ha dado lugar a aplicaciones que parecían impensables, y que
sin embargo disfrutamos de manera cotidiana. La aparición de nuevos materia les, como el grafeno, ha permitido a su vez expandir las aplicaciones e implicaciones de la superconductividad. Ahora, investigadores de las universidades de Pasadena (EE. UU.) y el Instituto Nacional de Ciencia de Materiales de Tsukuba (Japón) han avanzado un paso más en la superconductividad cuántica observada en grafeno
https://doi.org/10.1038/s41567-024-02776-7).
Este equipo ha observado dos fases superconductoras en láminas de grafeno de tipo Bernal, es decir, alternan tes; si llamamos A y B a cada una de ellas obtenemos una estructura ABAB, cuando dicho apilamiento se sustenta ,sobre un base de diseleniuro de tungsteno meno (WSe₂). La novedad de este estu dio radica no tanto en el efecto en sí, ya observado en capas de grafeno sobre este sustrato, sino en los mecanismos que lo activan.
En la primera de las fases observadas (SC1), con una temperatura crítica baja, de unos 40 mK, se observa un estado
compatible con la estructura de bandas proveniente de una única partícula. Sin embargo, la segunda fase (SC2), con una temperatura crítica mucho mayor, de unos 225 mK, aparece como consecuencia de un estado nemático, es decir, las partículas no tienen una di rección fijada, pero tienden a orientarse todas en una misma dirección (como si fuera un cristal líquido).
Ambas fases demuestran resistencia a los campos magnéticos externos (que suelen anular el efecto de super-conductividad.

NUEVO CICLO SOLAR
En el pasado año 2024, nos vimos sorprendidos por la aparición de numerosas auroras boreales en Eu ropa en latitudes mucho más al sur de lo que son habituales. Aunque no es la única explicación, este inusual fenómeno podría estar relacionado con el descubrimiento que han realizado unos investigadores de diversas universidades y centros de investigación estadounidenses y publicado en la revista Space Weather.

Según su estudio, el Sol podría esta experimentando un cambio de ciclo en lo que se refiere a los flujos de protones, promediados cada 11 años, y que a su vez constituyen el Centennial Gleissberg Cycle, de una duración aproximada de 88 años. Mediante medidas satelitales entre 1971 y 2022, habrían mostrado un aumento de este flujo de protones, correspondiente con un mínimo de la actividad solar, pero habría descendido recientemente, dando así pistas sobre esa inflexión en el ciclo.
La importancia de este estudio radica en que estos ciclos solares vienen causados por cambios en el campo magnético solar, que a su vez controlan la emisión de rayos cósmicos. Un mayor conocimiento de estos ciclos permitirá predecir con mayor fiabilidad tanto la radiación espacial que afecta a satélites como la mejora de métodos de predicción de los cinturones de radiación que alcanzan nuestro planeta, pero, por contrapartida, la temperatura crítica desciende hasta valores por debajo de los superconductores ideales.
Este descubrimiento puede suponer un punto de partida para el desarrollo de superconductores “a la carta”, con aplicaciones directas en computación cuántica y el desarrollo de nuevos materiales cuánticos.
Fuente: Revista de Física de la R.S.E.F.
Jul
12
Cualquier Futuro que imaginemos, podría ser posible
por Emilio Silvera ~
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Con la inteligencia artificial no dejan de proliferar los reportajes referidos a viajes en naves generacionales en las que, 15.000 viajeros “duermen” hibernados, mientras que, la nave es vigilada y comntrolada por la “Mente Virtual” de la Inteligencia Artificial que se ocupa hasta del menor detalle para que nada falle en la misión hacia el planeta “Aurora” (el comienzo).
Los viajes en naves generacionales, donde miles de personas hibernan mientras una inteligencia artificial (IA) asume el control total de la misión, son conceptos recurrentes en la ciencia ficción y en diseños conceptuales de ingeniería interestelar. La posibilidad de que un sistema automatice todos los parámetros vitales, desde el rumbo hasta la supervivencia humana, plantea debates sobre la supervisión tecnológica y los límites de la automatización.

En todas estas historias, en las que incluso consiguen llegar al planeta elegido para el nuevo comienzo de la especie humana, se omiten los verdaderos problemas con los que se encontrarían estas naves espaciales que, de ninguna manera posible (tecnológicamente hablando), estarían preparadas para hacer frente a la hostilidad del Espacio, a la radiación, a los micro-meteoritos que, viajando a velocidades tan altas, perforarían el fusilaje de la nave que debería ir provisto de un escudo imposible de instalar para evitar tal desatre.

Las historias de ciencia ficción suelen pasar por alto los colosales desafíos físicos y de ingeniería a los que se enfrentaría una nave generacional o de colonización interestelar. La realidad científica plantea obstáculos que hacen que estos viajes sean casi imposibles con la tecnología actual o imaginable. El cuerpo humano (o de cualquier ser vivo), no está preparado para soportar tal letargo de congelación artificial, las células se cristalizarían y moriríamos.
¿Podemos imaginar que, en hivernación, el agua que contiene el cuerpo, se cristalizara?
Los viajes interestelares o naves generacionales se enfrentan a desafíos biológicos inmensos. La congelación humana en la actualidad, o criogenización, es incapaz de evitar el daño celular. Al enfriar el cuerpo por debajo del punto de congelación, el agua dentro de las células se expande formando cristales letales, una barrera insuperable hoy en día.
Bueno amigos, más de lo mismo. Estamos confinados en este pequeño mundo (que es el nuestro), en el hemos nacido y hemos evolucionado, nos hemos adaptado a sus condiciones físicas, a su atmósfera, a la radiación que recibe del Sol, a la Gravedad que su masa genera, los océanos, las estaciones, los distintos ecosistemas… Viajar a otro mundo diferente.. ¡Sería la muerte! Y, si ese mundo es parecido a la Tierra, ¿Cómo podrían esos viajeros adaptarse a el y seguir viviendo?
Como entretenimiento y fantasía está bien. Sin embargo, llevarlo a la realidad…
Emilio Silvera V.
Jul
12
A pesar de todo… ¡Sigue siendo un misterio!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Para “andar por casa”, o digamos en la forma coloquial y distendida, cuando hablamos delos átomos lo hacemos con una idea pre-concebida en la Mente, es decir, el clásico núcleo rodeado de electrones que lo orbitan. Un diminuto sistema planetario

La imagen nos ha sido válida para el discurso, escribir un artículo o escribir un libro, es el modelo del sistema planetario reducido a un átomo. Sin embargo, la realidad es bien distinta, el átomo es de otra manera.



Científicos de la Universidad de Cornell en Nueva York, Estados Unidos, lograron captar una imagen de un diminuto átomo en alta resolución con una ampliación de 100 millones respecto a la visión humana. Esta es la foto más clara de esta naturaleza hasta la fecha y que puede cambiar la física.
Esta fotografía superó la anterior tomada también por esta misma universidad, en la que se podía divisar un pequeño átomo atrapado. Sin embargo, esta vez su capacidad de ampliación fue mucho más lejos y nos entregaron una imagen en la que se pueden ver de manera más concreta estas partículas.
Según ellos mismos, esta tiene el doble de ampliación que su imagen anterior, con lo que también comienzan un procesos científico que puede cambiar por completo el campo de la física, pues gracias a esto será mucho más sencillo entender la localización de los átomos respecto a la materia en las observaciones que se realizan, así como en la comprobación de los modelos teóricos actuales.

Ahí lo tenéis. Ese pequeño punto de color violeta en el centro de la imagen es el solitario átomo de estroncio que nos ha maravillado a todos.
La imagen se convirtió en la elegida entre más de 100 candidatas para el concurso fotográfico del EPSRC, y el autor en la información de la fotografía explicaba el procedimiento con el que logró sacar esa imagen:
En el centro de la imagen, un pequeño punto brillante es visible – un átomo de estroncio con carga positiva única. Se mantiene casi inmóvil por los campos eléctricos que emanan de los electrodos metálicos que lo rodean. […] Cuando es iluminado por un láser del color azul-violeta adecuado, el átomo absorbe y reemite las partículas de luz lo suficientemente rápido para que una cámara normal pueda capturarlo en una fotografía de larga exposición.
¿Realmente sabemos como es un átomo y como funcionan los mecanismos ahí presentes desde los electrones que crean a su alrededor una capa electrónica, hasta los Quarks confinados en núcleo dentro de los nucleones (Hadrones de la rama de los Bariones que ¡se llaman Protones y Neutrones, así como la Fuerza Nuclear fuerte que allí determina el confinamiento de los tripletes de Quarks y, de como se vale de Bosones llamados Gluones para retenerlos?


En la primera imagen, en la que se escenifica que el núcleo atómico es una parte de cien mil, nos podemos hacer una idea de lo infinitesimal que en el átomo resulta ser el núcleo. Sin embargo, cuando decimos que el núcleo atómico es una maravilla de la Naturaleza, nos quedamos cortos: Ya lo reseñamos más arrina:
Nucleones (protones y neutrones (Hadrines que son fermiones), que en sus entrañas llevan tripletes de Quarks que están en sus entrañas confinados por la fuerza nuclear fuerte que es transmitida por emisarios de la familia de los Bosones que se llaman Gluones.
¿Y todo eso está ahí en sola una parte de cien mil? El núcleo del átomo es diminuto: mide entre 1 y 10 fentómetros´ (fm) de diámetro (un femtómetro equivale a 10-15 metros. Para ponerlo en perspectiva, el núcleo es unas 100.000 veces más pequeño que el átomo en su totalidad, y, lo sorprendente del caso es que, en ese infinitesimal espacio, además de todo lo dicho antriormente, tambiñen se halla el 99,9% de toda la masa del átomo.
Lo cierto amigos, es que sabemos menos (mucho menos), de lo que creemos saber. ¡Hay tántas maravilla a nuestro alrededor! ¡Tenemos tan escasa capacidad cognitiva para poder comprender!
Emilio Silvera V.
















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